Las Provincias

El Palau de les Arts traslada el 'Elisir d'amore' a una playa del mediterráneo

El elenco de la ópera, en la presentación. :: irene marsilla
El elenco de la ópera, en la presentación. :: irene marsilla
  • La pretemporada del coliseo comienza con la ópera de Donizetti que se desarrolla en un ambiente que bien podría ser «la Malvarrosa o l'Albufera»

El Palau de les Arts se impregna en la II pretemporada de un 'Elisir d'amore' escondido en una playa del mediterráneo. Se trata de la ópera de Gaetano Donizetti que, con un chiringuito de fondo, relata las aventuras de Nemorino para conquistar al amor de su vida, la bella Adina.

El documentalista del Palau de les Arts David Cuesta fue ayer el encargado de presentar esta producción en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado de la directora musical, Keri-Lynn Wilson; de la directora de escena de la reposición, Eleonora Gravagnola; y de parte del equipo artístico. El intendente del coliseo, Davide Livermore, no pudo asistir a la presentación puesto que se haya en Taiwán, donde se representará a partir del 30 de septiembre la producción de 'El anillo del Nibelungo' de Les Arts con puesta en escena de La Fura dels Baus.

Más de 150 años han pasado desde que se estrenara esta producción en Milán en 1832 y la obra sigue viva. Tal vez porque se trata de un tema que nunca pasa de moda, el amor, y de unos personajes que son fácilmente identificables en la sociedad actual. «El amor no cambia en el tiempo», según indicó Gravagnola.

Con una duración aproximada de dos horas y media, esta obra -diseñada por Damiano Michieletto-, que se podrá ver en el Palau los días 1, 4, 7, 9 y 12 de octubre y que ha visitado ya cinco ciudades, inaugurará la II pretemporada con precios asequibles, que van desde los siete hasta los 50 euros.

Se trata de una ópera cómica en dos actos con libreto de Felice Romani, basado en el libreto de Eugène Scribe para 'Le philtre' de Daniel-François-Esprit Auber. El fondo es una playa del mediterráneo, «que bien podría ser la Malvarrosa o l'Albufera», y en la escena se cuela un chiringuito típico valenciano. Se trata de observar lo que sucede en la playa de día y de noche. «Por el día aparecen veraneantes, con bañador, y de noche es todo más festivo, de fiesta loca», explicó Gravagnola.

La elección de este escenario, la playa, se debe, según comentóla directora de escena, a que en el libreto de ópera se hace referencia a las vacaciones y hablan de descanso. «Y el lugar donde la gente descansa y se suele ir de vacaciones es a la playa», recalcó.

Gravagnola presentó a los principales personajes de esta historia. Se trata de Nemorino, un hombre -trabajador- locamente enamorado de Adina -propietaria de un chiringuito-, quien necesita su tiempo para poder responder a este amor. En esta historia también cobra protagonismo el charlatán Dulcamara, quien vende «productos milagrosos». Uno de ellos, un supuesto elixir del amor que llegará a comprar Nemorino para conquistar a su amada. Sin embargo, este líquido, enmascarado en una pócima del amor, no será más que una bebida alcohólica.

Wilson, quien pisó por primera vez el Palau hace 10 años, reveló que llevan ensayando esta ópera tres semanas y ha destacado el alto nivel de la Orquestra de la Comunitat. «Para un director es como un sueño venir aquí y poder dirigir esta orquesta», aseguró.

También destacó el papel de los cantantes, «que lo hacen con mucha pasión y energía». «Todos ellos forman parte de este espectáculo que ha viajado por muchos teatros del mundo», recordó. Y el secreto que hace que esta obra perdure en el tiempo desde hace 150 años es, según la directora canadiense, «la melodía».