Las Provincias

Richard Gere: «Estoy encantado de estar en Valencia»

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Richard Gere y Alejandra Silva con Mónica Oltra, Joan Ribó, responsables de la Fundación RAIS y beneficiarios del proyecto social, ayer, en el Palau de la Música. :: jesús signes

  • El actor, que presenta la película 'Invisibles', insta a ayudar a las personas sin hogar y se pone de lado de los refugiados: «Es fácil descender a los infiernos»

  • Richard Gere visita por primera vez la ciudad para apadrinar un proyecto que ofrece viviendas a los sin techo

El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado. Lo escribió Faulkner. Las sociedades están instaladas en un eterno 'déjà vu'. Con Richard Gere se vivió ayer uno de esos episodios que recuerdan la historia más reciente de la ciudad. El actor de 'Pretty Woman' visitó Valencia para apadrinar un proyecto social por el cual el Ayuntamiento, la Generalitat y la Fundación RAIS proporcionarán diez viviendas a los sin techo. Después de la firma del convenio institucional, Gere presentó la película 'Invisibles', que busca sensibilizar sobre las personas sin hogar, en el Palau de la Música. Lo hizo rodeado de fotógrafos de medios de comunicación, con fans agolpados en el exterior y toda la expectación y medidas de seguridad que acompañan a una 'celebrity' de reconocimiento mundial. Gere cumplió con el ritual de famoso: se prestó a los selfis y conversó con sus fans. Clara Iborra le recordó que fue «compañera de rodaje en Philadelphia en la cinta 'Franny' en 2015». Eva le pidió un autógrafo y otra seguidora llevaba los deuvedés de la película en el bolso. El protagonista de 'American Gigolo' destiló naturalidad. Entró a la sala Joaquín Rodrigo, saludó en castellano («buenas tardes» y «hola») y dijo: «Estoy encantado de estar aquí». El auditorio le ovacionó, como antaño.

Hubo una época en que las estrellas de Hollywood se asomaban al auditorio. No eran visitas con fines solidarios, como la de Gere, sino profesionales (venderse a sí mismas o promocionar una película). Gere vino a Valencia, como antes pasó por Madrid, San Sebastián o Roma, para instar a políticos y ciudadanos a «hacer algo» por los excluidos, a «tocar el corazón» de los políticos, a implicar a las autoridades con «los problemas de Europa, como son los refugiados» y en ayudar los sin techo. Afirmó: «Es fácil descender a los infiernos».

Mónica Oltra y Joan Ribó, que agradecieron el apoyo de Gere para «visibilizar a las personas sin hogar», su contribución a «erradicar la pobreza» y su respaldo para «rescatar personas», se hicieron, junto a otros concejales la fotografía de rigor con el actor de 'Oficial y caballero', que vistió de forma informal (vaqueros, camisa blanca y americana azul marino). La imagen se tomó en el hall el Palau de la Música, donde Daryl Hannah también se inmortalizó con Rita Barberá. Otro 'déjà vu'. Eran tiempos de la Mostra de Valencia, que la exalcaldesa del PP canceló bruscamente y justificando su decisión en los recortes económicos. Ahora la película es otra bien diferente: Gere, embajador de una causa altruista, no viene con un talón de por medio y los protagonistas son otros. Antes como ahora las autoridades se afanaron con sumo interés en hacerse la fotografía con la 'celebrity' (hasta cuatro concejales acudieron a la recepción).

En ocasiones la Mostra exhibió músculo, tanto que materializó la presencia de Lauren Bacall en la ciudad. Alejandra Silva, la novia española de Richard Gere, ha emulado a la 'flaca' hollywoodiense de 'Tener o no tener', en aquello de «si me necesitas, silba». Silva, madrina de la Fundación RAIS, silbó a Gere y ambos, que se mostraron cariñosos en público, recorren distintas ciudades para lograr que «ninguna persona viva en la calle», matizó ella. «No basta con decir lo siento, hay que responsabilizarse de los problemas de la comunidad», agregó él.

La empresaria gallega comentó que Gere comió «paella, dos platos porque le ha encantado» y en algún momento, bromeó, le pedirá que se la cocine. Fue Silva quien contactó con Richard Gere cuando vio 'Invisibles', donde el actor experimenta cómo los sin techo «son ignorados» y se sienten «fuera de la sociedad». El intérprete ha hecho suya la causa de hacer visibles a los que nadie quiere mirar.

Cuando comenzó la proyección de la película, el alcalde Ribó, sentado en el patio de butacas, abandonó el Palau de la Música. Las autoridades raramente permanecen en sus sitios durante el pase. Otro 'déjà vu'.