Las Provincias

¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

  • Las fiestas en conmemoración al asedio de los romanos atraen a 600.000 personas y dejan 12 millones de euros

Tordesillas fue una cárcel para la reina Juana. Un encierro de casi 50 años precedido de una morbosa entrada en la villa: la soberana llevaba consigo el féretro de Felipe el Hermoso, que había muerto hacía ya tres años. Entonces pocos salieron a recibirla; este año, en cambio más de 10.000 personas esperaban la aparición de una comitiva formada por Fernando el Católico, las damas de compañía, los sirvientes, los monjes con antorchas que velan al difunto y los Monteros de Espinosa, que velan por todos los demás. En total, 300 vecinos que todos los años recrean uno de los acontecimientos más importantes de su historia, con el mérito añadido de que algunos han formado sólo un mes antes parte de las comitivas o cuerpos diplomáticos reunidos para negociar el pacto de Tordesillas de 1494.

El municipio vallisoletano es un ejemplo del tirón turístico que también pueden tener las recreaciones ligadas a hechos históricos menos vistosos que las batallas. «Hay muy buenos ejemplos del potencial de estos eventos. Junto con el más veterano, el Cronicón de Oña o Las bodas de Isabel de Segura, se puede citar el caso de Hospital de Órbigo, una población leonesa de 1.000 habitantes que atrae a unos 30.000 visitantes en junio para las justas medievales de El Passo Honroso», enumera Antonio Madrid, presidente de Asociación Española de Fiestas y Recreaciones Históricas.

También podríamos incluir aquí el Arde Lucus con que se conmemora la fundación de Lugo, donde el asedio romano y la quema de la muralla son la excusa para organizar cuatro días de fiesta. Este verano, el largo programa de actos ha tentado a 600.000 personas, que dejaron en la ciudad 12 millones de euros. «¿Qué han hecho los romanos por nosotros?», que dirían los Monty Python.

Si entre los belicosos las épocas más recreadas son la napoleónica y la romanización, cuando no existe guerra de por medio hay una clara predilección por el la Edad Media. Y eso que los mercados temátivos parecían haber exprimido ese tiempo. ¿Mercaderes que pagan pechos al señor feudal para sufragar reconquistas, justas o fastos reales? Recreación pura y dura.