Las Provincias

Valencia hace justicia a Equipo Crónica

  • Instituciones públicas, colecciones privadas y hasta el propio Valdés han cedido piezas para una muestra que reivindica una carrera única en el arte

  • La mayor antológica de los artistas valencianos, con 165 obras, recala en la Fundación Bancaja

valencia. «La reputación de Equipo Crónica está empezando a hacerse ahora», reconoció ayer Tomás Llorens en la presentación de la exposición sobre este colectivo artístico que acoge la Fundación Bancaja y comisaría él junto a su hijo Boye. Llorens elaboró en los años 60 los textos que sirvieron al colectivo como base teórica. «Era un proyecto intelectualmente ambicioso aunque no creo que ellos pensaran en la repercusión o en el éxito del público», señaló el historiador, que definió los años en los que trabajaron estos autores -los últimos 12 del franquismo y cuatro años de transición- como «extremadamente agitados y confusos donde la conciencia colectiva estaba por un lado irritada y, por otro, desorientada».

El año pasado el museo de Bellas Artes de Bilbao organizó la mayor retrospectiva que se había hecho sobre ellos, con 150 obras desde sus orígenes en 1964 hasta 1981. La de Valencia mejora esta propuesta exhibiendo 165 piezas, algunas no expuestas desde los años 70. La última vez que se les dedicó una muestra en su tierra natal fue en el IVAM en 2007 con 87 trabajos. «Hace año y medio visitamos la exposición de Bilbao y sentimos la necesidad de que la ciudad en la que se gestó el Equipo Crónica pudiera ofrecer una retrospectiva en profundidad de la obra», indicó ayer Rafael Alcón, presidente de la Fundación Bancaja, promotora de la muestra en colaboración con la Obra Social de La Caixa.

El museo que dirige Cortés ha colaborado en esta antológica, para la que también han cedido piezas la propia Fundación Bancaja, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Artium de Vitoria, el Museo Reina Sofía, la Fundación Juan March, la Universitat de València, la galería madrileña Helga de Alvear, el museo Patio Herreriano de Valladolid, la Fundación Bancaria La Caixa, la Diputación de València, el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), el Museo de Bellas Artes de Valencia, el Ayuntamiento de Valencia, la galería del Palau y la de Guillermo de Osma, la Fundación Anzo, además de colecciones privadas de Guillermo Caballero de Luján, Colección Azcona y la de Mariano Yera, entre otras. El propio Manolo Valdés ha prestado obras.

En definitiva se trata de aunar al mayor número de agentes con un mismo propósito: hacer justicia en Valencia a unos autores con una carrera única en el arte. «Cuando contemplamos su trayectoria a la luz de su tiempo, uno de los rasgos que llaman más la atención es su singularidad. El equipo valenciano fue, en muchas cosas, un fenómeno único en el panorama español e internacional. Pero su singularidad no nacía de la ignorancia o la indiferencia acerca de lo que pasaba a su alrededor. Nacía, muy al contrario, de la complejidad de una reflexión sobre la pintura, el arte y la cultura en general que se había convertido en una costumbre cotidiana», explica Llorens en el catálogo editado para la ocasión que incluye textos también de Michèle Dalmace y Valeriano Bozal -también compartieron aquellos junto a los artistas valencianos-.

Llorens reniega de esa etiqueta que se ha colocado en alguna ocasión a estos autores, la de 'Pop Art español', que él considera «errónea y que evidencia que los historiadores se han ocupado poco hasta ahora de establecer referencias contextuales para la pintura de Equipo Crónica».

Un recorrido por la muestra que permanecerá abierta hasta el 8 de enero de 2007 permite valorar cómo estos artistas supieron con sus paletas y pinceles tomar el pulso a una sociedad y a una época convulsas.

Equipo Crónica lo constituyeron en 1964 tres nombres propios valencianos: Rafael Solbes (1940-1981), Manolo Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940-1995). Este último abandonó enseguida el grupo para proseguir su camino en solitario. «En los años 50 la referencia eran autores como Rothko o Pollock, autores que cada uno hablaba por sí mismo. Cinco o seis años más tarde llega Equipo, que no sólo hablan en común sino que pintan en común, en contra de la tradición dominante», explicó Tomás Llorens.

A lo largo de los años en los que estuvo activo tuvo una amplia proyección pública en el arte español y una presencia significativa en los ambientes artísticos de Francia, Italia y Alemania. El trabajo anónimo y en equipo, la articulación de los trabajos en series, la evocación de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la apropiación crítica de referencias a la historia y al arte fueron los principales rasgos de su actividad creadora.

Estampa Popular

La propuesta se abre con dos salas introductorias en las que se muestra el movimiento de Estampa Popular de Valencia en el verano de 1964, que coincide con los orígenes de Equipo Crónica. A ello le sigue una primera serie, 'La recuperación', que alude a la utilización que el régimen franquista hizo de la pintura española del 'Siglo de Oro'. Aquí se sitúa 'Guernica 69', que ironiza con el proyecto del Gobierno español de recuperar el cuadro de Picasso, custodiado en el MoMA. 'Autopsia de un oficio' aborda la actividad de los pintores nutriéndose de la iconografía de Las Meninas, mientras que 'Policía y cultura' trata la ambigüedad de las vanguardias artísticas ante las realidades de la represión política.

La exposición incluye el cuadro 'Pintar es como golpear', toda una referencia del arte contemporáneo, que reflexiona sobre la pintura en sí y el trabajo del creador.

La producción de Equipo Crónica recupera la vertiente política a finales de su producción, desde 1973, con la serie 'El panfleto', que cuestiona las diferencias entre la pintura y la propaganda, hasta 1975 y 1976, cuando las series 'El paredón' y 'La trama' abordan aspectos como los fusilamientos o incluso inventan episodios de la vida de Franco. Con la llegada de la Transición, Valdés y Solbes se embarcan en la creación de 'Los viajes' y 'Los paisajes urbanos', que, según comentó Boye Llorens, indagan sobre «la relación de la pintura con el mundo exterior», e iniciaron después la serie 'Lo público y lo privado', que Valdés abandona tras la muerte de Solbes en 1981.

En Equipo Crónica se reconocen Las Meninas, el periódico 'El caso', a Hopper, a Velázquez, a Picasso... Su universo es inabarcable y el resultado final continúa teniendo hoy en día, con una situación social muy diferente, una vigencia absoluta.