Las Provincias

Oliver Stone, ayer, en San Sebastián. :: Javier Etxezarreta / efe
Oliver Stone, ayer, en San Sebastián. :: Javier Etxezarreta / efe

«Hollywood está a favor de la CIA»

  • Oliver Stone presenta su biografía de Snowden, que filtró secretos de EE UU

Combatir en Vietnam con 21 años le cambió la vida a Oliver Stone. La Estrella de Bronce al Valor no alteró el desengaño que aquel joven idealista experimentó respecto a su país. Tras licenciarse estudió cine en la Universidad de Nueva York y trabajó como taxista, mensajero y marino antes de decidir que se convertiría en el Pepito Grillo de una sociedad cuyos conflictos ha abordado desde la ficción y el documental. Presentada en la sección oficial de San Sebastián pero fuera de concurso, 'Snowden' es la última entrega de una filmografía que ha ido perdiendo el favor de la crítica y que se ha ido decantando por el efectismo y la demagogia.

Stone narra el proceso de desengaño y toma de conciencia de un patriota que cree en el sistema, tal como les sucedía a los personajes de Tom Cruise en 'Nacido en el 4 de julio' y Charlie Sheen en 'Wall Street'. El filme arranca en la habitación de un hotel en Hong Kong, donde Snowden (Joseph Gordon-Levitt) entrega información confidencial a dos periodistas de The Guardian y el Washington Post y a una realizadora de documentales. Son miles de documentos que demuestran el sistema de vigilancia mundial de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).

«No he hecho 'Snowden' para influir en el resultado de las elecciones americanas, la película se planificó hace un par de años», explicó Stone, que no tiene muchas esperanzas de que las cosas cambien independientemente de si ganan Hillary Clinton o Donald Trump. «Ninguno de los candidatos ha hablado de vigilancia global ni mucho menos de Snowden. Tampoco Obama ha tenido misericordia, porque él si tiene la potestad de perdonarle». Confía en que, al menos, la polarización entre Trump y Clinton traiga algo bueno. «Espero que América espabile en estos tiempos de adversidad, porque si no, caminamos hacia la autodestrucción».

El director de 'Asesinos natos' niega que haya querido convertir en héroe al exagente de la CIA. «Cuento la historia tal y como la interpreté después de investigar y hablar con mucha gente. Desde su creación en 1952, de la NSA solo han hablado de manera abierta tres personas. El espectador tiene que decidir si Snowden es un héroe o no». Para Stone, la privacidad es «un derecho y un privilegio» claramente amenazado. El guión del filme, que llega a los cines españoles el 14 de octubre, se encriptó para evitar que fuera 'hackeado', los móviles del equipo se chequeaban continuamente y el grueso del rodaje tuvo lugar en Múnich aunque después la acción salta a Hawái, Washington, Hong Kong y Moscú.

«Obama prometió en su primera legislatura que iba a eliminar ese control global, porque no era la manera americana de hacer las cosas. Parecía un presidente íntegro, pero ocho años después ha creado un sistema de vigilancia mayor que el de la Stasi». Para el realizador, sacrificar las libertades civiles en nombre de combatir el terrorismo es el primer paso hacia un régimen totalitario. «Lo mismo hicieron los nazis en 1933. Es el fin de la libertad y el comienzo del totalitarismo. Hay que ser conscientes de los fascistas y tiranos que asumen el control de los Gobiernos. Yo no quiero ese tipo de protección».

Stone confiesa se ve « fuera del sistema, soy un 'outsider'» en Hollywood. «En los 80 y 90 estuve en el candelero, de acuerdo, pero entonces todavía se podían hacer ciertas películas que ahora no son posibles. Desde Reagan todo giró al ala conservadora. Películas y series como 'Homeland', '24' y 'Alias' están a favor de la CIA y el Pentágono, organismos que llegaron a tener oficinas en Hollywood», dice.