Las Provincias

Tres ancianos deliciosos

Representación de la obra 'Héroes' en el teatro Olympia. :: Marieta AVI
Representación de la obra 'Héroes' en el teatro Olympia. :: Marieta AVI
  • La obra esquiva lo melodramático para centrarse en lo humano con las manías, enfermedades y deseos de la vejez

Si quieren ver una comedia que nos deje en paz con nosotros mismos, elijan 'Héroes'. Reirán y se enternecerán con tres ancianos veteranos de la Primera Guerra Mundial que viven en un asilo donde poseen su rincón íntimo de supervivencia en el jardín. Allí pasarán el tiempo hablando sobre distintos temas del pasado, criticando a sor Madeleine, sintiendo cerca la muerte y soñando con viajar y escapar a los álamos que observan al frente.

El texto del autor francés Gerald Sibleyras tiene agudeza suficiente para conseguir el beneplácito del espectador. 'Héroes' le aupó a la fama internacional gracias a la obtención del premio 'Lawrence Olivier' a la mejor comedia en 2006 tras la adaptación inglesa de Tom Stoppard, lo que no sorprende por su juego bien combinado de deseos y realidades, repeticiones con variables y sorpresas previsibles e imprevisibles.

Esta versión de Tamzin Townsend, directora inglesa afincada en España, subraya matices que esquivan lo melodramático para centrarse en lo humano. Los ancianos, con sus manías y su soledad, no caen en la ocurrencia fácil o en arquetipos sobre su arrinconamiento social. Tampoco sus disparates ideados se alejan de la verosimilitud escénica.

La exigencia de su desarrollo necesita tres actores sobresalientes. Gustave (Gea) sufre agorafobia y la manía de cambiar de sitio la estatua pesada de un perro. Henri (Varela) es un lisiado cojo y un viejo gruñón obsesionado con la muerte. Philippe (Miramón) sufre desmayos ocasionados por un pedazo de metralla alojado en su cerebro, reiterados con habilidad una vez en cada uno de los cinco actos. Son camaradas que reproducen las vivencias con la jerga militar, lo cual provocará toques divertidos como el verdadero significado del 'atacad por la retaguardia' de Philippe cuando despierta de sus ausencias. Pero, como expresa Gustave, 'todo es complicado para nosotros', con lo cual el pasado y los sueños del futuro quedan diluidos en un presente estático simbolizado por el jardín.

Se lo pasarán muy bien con esta atractiva comedia llena de ingenio y con el oficio de tres grandes de la escena.