Las Provincias

'Toros en la pared'

Juan Reus, retocando uno de sus carteles.
Juan Reus, retocando uno de sus carteles.

A este cronista no le gusta la fiesta de los toros. No soporto asistir al sufrimiento del animal. Es un sentimiento profundo, no pretendo convencer a nadie y estoy seguro de que nadie podría convencerme a mí con argumentos culturales (o de tipo práctico para las propias reses). Insisto, no pretendo abrir debate alguno, solo sincerarme con el lector. Lo que sí admiro es el buen cartelismo taurino. El MuVIM ha titulado con gracia su exposición sobre este género de larga raigambre: 'Toros en la pared'. La muestra, comisariada por Ricard Triviño, puede verse en la Sala Parpalló hasta el 16 de octubre y exhibe magníficas obras con la estética de los carteles tradicionales (Mariano Benlliure, Mongrell, Carlos Ruano, Juan Reus.) y otros con las osadías del arte contemporáneo o el cómic (Arroyo, Miquel Barceló, Miquel Navarro, Mariscal, Ortifus.).

Me centro en Juan Reus (Valencia, 1912-2003), una figura a reivindicar. Con motivo de su centenario, la revista 'Aplauso' le dedicó un precioso reportaje. El periodista Ángel Berlanga definía a Reus como un hombre «sabio, bondadoso, con un punto de bohemia entrañable, el dinero nunca fue su principal preocupación». Y reproducía algunas confesiones del pintor: «En la primera época de Litri y Aparicio, quizá antes, un matrimonio mexicano me ofreció 70.000 pesetas mensuales por pintar un cuadro semanal. Una fortuna, pero no quise abandonar Valencia. El dinero nunca ha sido una motivación especial para mí. Un día, después de veinticinco años pintando carteles, me di cuenta que tenía lo que tengo ahora en la mano: nada».