Las Provincias

Las cosas que nos acompañan

'San Diego de Alcalá', de Zurbarán.
'San Diego de Alcalá', de Zurbarán.
  • 'Los objetos hablan' centra su mirada en ropajes, joyas, libros y alimentos que aparecen en obras del Prado, con cuadros de Goya, Zurbarán, Ribera, Sorolla, Pinazo o Cecilio Pla

«Los trajes y vestidos que llevan los personajes de los cuadros sirven para indicar su estatus. En los retratos femeninos son particularmente importantes las joyas y accesorios que lucen las retratadas, como la reina Isabel de Borbón, esposa del rey Felipe IV, que con el gesto de la mano derecha lleva la mirada del espectador hacia el rico joyel y el collar de perlas que adornan su vestido en el espléndido retrato que de ella hizo Frans Pourbus», escribe Fernando Pérez Suescun en el catálogo de 'Los objetos hablan', que puede verse en el Carmen hasta el próximo día 25. En la exposición, realizada con fondos de las colecciones del Museo del Prado y el patrocinio de la Obra Social 'la Caixa', figuran obras de Goya o Zurbarán y de los valencianos Jerónimo Jacinto Espinosa, José de Ribera, Vicente López, Sorolla, Pinazo y Cecilio Pla.

'Los objetos hablan' cumple bien su doble misión de presentar espléndidas obras al tiempo que resalta los aspectos didácticos más o menos entrevistos de una exposición. Además de centrarse en el arte y sus exigentes leyes de largo alcance, fija su atención también en el 'arte de educar' y potenciar el valor de la mirada. Saber mirar exige un aprendizaje. Cuando sabemos mirar -no es fácil tal conquista- todo tiene mayor significado. Es admirable esa riqueza de planteamientos siempre que el arte sea el verdadero protagonista de la fiesta y no se le destine a un papel menor, subordinado al activismo social y político. A cada cual lo suyo. Un museo es un museo es un museo es un museo, como diría Gertrude Stein.

Regreso a las obras de 'Los objetos hablan'. Libros, ropajes, alimentos. Son cosas que nos acompañan. En 'Julián Romero y su santo patrono' (1612), de un seguidor del Greco, el personaje central viste un manto blanco, adornado con una cruz roja de la orden militar de Santiago. En el imponente retrato 'El cardenal don Luis María de Borbón', de Goya (hacia 1800), el retratado -hermano del rey Carlos III- luce una vestimenta propia de su rango. 'San Diego de Alcalá' (1658-1680), de Zurbarán, cuenta una emotiva historia: el franciscano san Diego de Alcalá (1400-1463) acostumbraba a recoger pan de la mesa de su convento para dárselo a los pobres. Un día el guardián del convento quiso saber lo que llevaba oculto en el hábito. 'Rosas', respondió el santo. Milagrosamente los panes, al mostrarlos, se convirtieron en flores.