Las Provincias

Las salas y compañías valencianas, asfixiadas por el retraso de las ayudas de Cultura

Una coproducción de CulturArts que se ha podido ver en el Principal este año. :: lp
Una coproducción de CulturArts que se ha podido ver en el Principal este año. :: lp
  • Las empresas denuncian el bloqueo de la producción a causa de la demora hasta diciembre de la resolución de las subvenciones de 2016

Las salas y compañías teatrales de la ciudad se encuentran en un momento de asfixia. La producción está al borde del bloqueo y los profesionales del sector comienzan a cansarse de presentar proyectos a la Administración que no llegan a concretarse. Pero el golpe de gracia a las empresas valencianas ha llegado de la mano del retraso de las ayudas que CulturArts, ahora Instituto Valenciano de Cultura, convoca para las artes escénicas.

Así lo denuncian desde distintos ámbitos culturales de la región, que ponen el grito en el cielo al conocer que la resolución definitiva de estas subvenciones, las que corresponden al año 2016, se conocerá en el mes de diciembre. Un hecho que no sólo obliga a, en el caso de recibir la ayuda, justificarla en apenas pocos días, sino también que inunda de incertidumbre y precariedad los distintos montajes y producciones que quieren sacar a adelante las compañías.

«La asfixia ya estaba. El tiro de gracia ha sido conocer que la resolución definitiva se conocerá en diciembre. Lo ocurrido este año es peor que en 2015», manifiesta Jacobo Pallarés de Espai Inestable. El director artístico de la sala considera que la aportación pública es imprescindible. «El sector vive dependiente de las ayudas. Pero, sobre todo, deben saber con qué cuentan para sacar adelante sus proyectos, que normalmente se organizan en junio», cuenta Pallarés, para quien, en un año en el que el montante de la convocatoria ha sido superior al de otros ejercicios, se pierde la oportunidad de mejorar la situación del sector. En este sentido, no afea los gestos y la voluntad de los gestores públicos, aunque critican la excesiva burocracia de la Administración, lo que les llevará a conocer si son beneficiarios de estas subvenciones a final de año.

Lo cierto que la Conselleria de Cultura hizo efectiva la convocatoria a finales de julio. Debido a las vacaciones, amplió el plazo para recibir las solicitudes de diez a 45 días, lo que ha retrasado el proceso hasta finales de año. «En la coproducción en la que nosotros trabajamos actualmente, la compañía vasca con la que estamos sacando adelante el montaje de 'En la orilla' de Rafael Chirbes conoció en el mes de marzo pasado las ayudas públicas con las que cuenta hasta finales de 2017. Un hecho insólito para nosotros, que no sabemos si contaremos con la subvención», argumenta el productor de La Pavana, José Alberto Fuentes. «De esta forma, no le podemos sacar todo el partido a las ayudas», asevera.

Si ya es complicado producir un proyecto teatral, aún lo es más si se trata de un espectáculo de danza. Santi de la Fuente, de la Coja Dansa, critica que la situación se agrava en lo referente a compañías más independientes y que apuestan por obras menos comerciales. «Trabajamos de acuerdo con un plan de empresa, como ellos quieren que utilicemos ese término. Necesitamos saber el presupuesto con el que contamos, con las ayudas que se tienen si lo que queremos es no entrar en bancarrota», asegura. Y va un paso más allá. La incertidumbre hace que busquen optar a cantidades más bajas de lo que desearían. «Me obligan a la precariedad, a pedir una subvención muy baja porque no sé si me la van a dar», concluye.

El actor y productor Juli Disla asegura que «el tema de los plazos es lo peor a lo que nos enfrentamos». «Debemos pedirle a los gestores que activen medidas que alivien esta situación. Las pequeñas empresas, con la resolución en la mano, podemos pedirle a un banco que nos adelante el dinero. Pero sin la certeza es imposible», afirma. De esta forma, y en eso coinciden los profesionales valencianos, el riesgo aumenta por la falta de concreción. Asimismo, todos ellos ponen de relieve que este problema se vive con las ayudas de CulturArts. Las que provienen del Ministerio de Cultura sí favorecen que se pueda programar con cierto margen.

Pero no sólo el sector de las artes escénicas viven momentos de bloqueo. En lo que se refiere a las ayudas al sector del libro y la literatura aún no se ha abierto el plazo para presentar la documentación. Desde la Asociación de escritores y críticos literarios de Valencia (CLAVE) resaltan que este hecho dificulta sacar adelante los premios de la crítica.

Aunque tras la resolución definitiva de las ayudas se abre otro frente: saber cuándo se cobrarán. Serán abonadas a lo largo del año próximo. Esa es la previsión. Pero no hay fechas. Otro escollo más para la producción valenciana.