Las Provincias

El IVAM descubre la «modernidad» de Pinazo junto a autores contemporáneos

Dos obras de la exposición de Pinazo y las Vanguardias.
Dos obras de la exposición de Pinazo y las Vanguardias. / JESÚS SIGNES
  • La exposición inaugura la nueva Sala Pinazo, antes La Muralla, que triplica el espacio de la galería que hasta ahora llevaba su nombre

El Museu Valencià d'Art Modern (IVAM) descubre a Ignacio Pinazo (1849-1916) como un "explorador de la modernidad", en una exposición que reúne obras del artista valenciano, algunas de ellas inéditas, junto a las de autores contemporáneos, cuyas piezas forman parte de la colección del museo.

En total, la muestra reúne 150 piezas que desvelan las "afinidades" de Pinazo con los creadores más actuales de las más diversas corrientes y tendencias como Julio González, Picasso, Joaquín Torrres-García, Pancho Cossío, Jean Dubuffet, André Masson, Kurt Schwitters, Manolo y Jacinta Gil, Joan González Pellicer, Francisco Lozano, Emilio Vedova, Vicente Esteban, Antonoi Saura, Manuel Valdés, Robert Rauschenberg, Paul Klee o Pablo Gargallo.

Con esta exhibición, el IVAM inaugura la nueva Sala Pinazo, anteriormente Sala de La Muralla, un espacio de más de 1.000 metros cuadrados, casi el triple de los 380 m2 de la galería 6 del IVAM que hasta ahora llevaba su nombre. A partir de ahora, este nuevo espacio quedará dedicado a Pinazo de forma permanente. Esta exposición en concreto hasta el 17 de septiembre de 2017.

De este modo, el IVAM quiere marcar "un antes y un después" a la hora de convertirse en "centro de referencia para el estudio y difusión de la obra de Pinazo", uno de los "pilares fundamentales" de la colección del museo junto al escultor Julio González, ha resaltado el director del IVAM, José Miguel Cortés, durante la presentación de la muestra junto al comisario Javier Pérez-Rojas y el responsable de Relaciones Institucionales de Caixa Popular, Francesc Alós, entidad colaboradora.

Hasta la fecha, el IVAM posee un centenar de pinturas y más de 600 dibujos del creador valenciano, la mayoría donadas por su familia en 1986.

'Ignacio Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas' es la exposición más "arriesgada" de las programadas por el museo con motivo del centenario del fallecimiento del pintor, ha asegurado su comisario. Según Pérez-Rojas, esta selección pretende romper con los prejuicios y las visiones restringidas que existen sobre el artista.

"Nunca hasta ahora --ha señalado-- se había puesto su obra en relación con el resto de la colección" del museo. El resultado ha hallado "similitudes" y un "espíritu de aproximación" entre las obras de Pinazo y artistas más contemporáneos. Sin embargo, "no se puede hablar de influencias" del pintor valenciano sobre el resto, dado que "en el 99% de los casos no conocían la obra de Pinazo", ha asegurado el comisario.

Los guiños y la afinidad con lo goyesco son el punto de partida del recorrido expositivo que comienza y termina con el mismo motivo: Salida del Cortejo y Salida procesión gigantes y cabezudos, que permiten ver la evolución y la modernidad de Pinazo, ha matizado el comisario.

El primer espacio de la exposición está dedicado a 'Los mensajes del rostro'. Aquí, la obra de Pinazo se caracteriza por la pincelada larga, el dibujo y la intensidad de la mirada. Le sigue 'El Laboratorio del pequeño formato' donde el artista presenta escenas cotidianas imitando la mirada fotográfica y 'Ante la naturaleza'. Conforme se avanza a secciones dedicadas a 'Afinidades desveladas', 'Fragmentaciones', 'Realidad y abstracción' y 'El impulso del gesto', la mancha Ignacio Pinazo avanza de una etapa más realista a una más abstracta y más dinámica.

El comisario ha destacado la relación de Pinazo con Miquel Barceló, Ramón Gaya y Pancho Cossío, quizá el único que conoció la obra de Pinazo, en los que "la relación se establece a través del tratamiento de la materia, el movimiento, la línea y el trazo".

La muestra alcanza su "sección de oro" al abordar la relación entre 'Ignacio Pinazo y Julio González'. A través de temas clásicos como la mujer, el desnudo, el retrato o el erotismo, Pinazo se revela como un artista más moderno que Julio González.

La cátedra Pinazo, «que no sea flor de un día»

Desde Caixa Popular, Francesc Alós ha confiado en que su relación con el IVAM sea un "camino largo de colaboración" y ha apuntado la necesidad de que "Valencia se conozca por las cosas que se hacen bien". Así ha expresado su voluntad se seguir apoyando al museo para "hacer de Pinazo una referencia a nivel estatal e internacional".

En este sentido, preguntado por la marcha de Cátedra Pinazo de la Universitat de València, el director del IVAM ha confiado en que exposiciones como ésta contribuyan a "revitalizarla". "No hay prisa, hay que poner las bases para hacer las cosas bien para que no sea flor de un día", ha concluido Cortés.