Adiós al maestro de la abstracción

Muere Joaquín Michavila, el maestro de la abstracción
  • Artista visionario y profesor, fue uno de los mayores exponentes del arte contemporáneo valenciano del siglo XX

  • El pintor castellonense Joaquín Michavila fallece a los 90 años en Albalat dels Tarongers

valencia. En los últimos años, el pintor castellonense Joaquín Michavila no pudo disfrutar de los recientes homenajes que su impronta artística había recibido por parte de las instituciones valencianas. El alzhéimer había borrado los recuerdos de uno de los maestros pictóricos de la abstracción. Ayer, con 90 años de edad, el creador nacido en la localidad de L' Alcora fallecía en Albalat dels Tarongers tras un tiempo en el que la enfermedad y unos problemas respiratorios acabaron con su vida. «Estamos muy tristes. Ya estaba enfermo y, poco a poco te vas haciendo a la idea. Esta región ha perdido a un gran artista. Aunque siempre nos quedarán sus obras. Fue una referencia para los pintores valencianos», afirmaba ayer a LAS PROVINCIAS su hija Carmen Michavila. También quiso agradecer las muestras de cariño que había recibido tras conocerse la muerte del creador, uno de los representantes del arte valenciano más vanguardista y rompedor.

Pintor, profesor, presidente de la Academia de Bellas Artes de San Carlos y, sobre todo, uno de los referentes del arte moderno en la Comunitat, dedicó gran parte de su vida a la creación y a la docencia. Nació en la localidad de L'Alcora (Castellón) en 1926 pero a los pocos años de edad se desplazó a Valencia, donde cursó estudios de Magisterio y Bellas Artes en la Escuela Superior de San Carlos de Valencia, de la que más tarde fue académico y presidente.

Realizó numerosas exposiciones en toda España, así como en Roma, Florencia, Basilea, Denver, Sao Paulo, Nueva York o Viena. Algunas de ellas tan interesantes como la que reunió en Fundación Bancaja en 2003 en la que se recogían piezas de su más de medio siglo de pintura. Más recientemente, el pasado mes de febrero, la Nau de la Universitat de València inauguraba una retrospectiva de su obra, con algunas pinturas inéditas, en las que se recogían dos de las facetas más representativas de su producción: la geometría y la ecología.

El comisario de la muestra, Pascual Patuel, rememoraba para este diario que Ximo Michavila, como le llamaban sus más allegados, había sido miembro de los movimientos artísticos que se gestaron en Valencia en los años 50. El artista formó parte de colectivos como Los siete, el grupo Parpalló, el Movimiento Artístico del Mediterráneo y del grupo Antes del Arte. «Michavila no sólo buscó la modernidad y la vanguardia, sino que trabajó incesantemente para agrupar a los pocos creadores que existían en la ciudad en aquel momento», confesaba el experto.

La primera etapa artística del genio de L'Alcora, entre 1952 y 1960, le sirvió para encontrar su camino creativo. A partir de entonces, Michavila, ya en el año 1968, comenzó a abrazar las influencias geométricas. Su reconocible trazo, la utilización de la luz y su apuesta por el paisaje lo encumbraron en el panorama artístico español. No obstante, su carácter «humilde y arraigado a su tierra», destacaron ayer sus conocidos, frenaron su ascendente carrera internacional.

Fue el pintor de L'Albufera, donde nació su etapa ecológica. A partir de sus representaciones del lago valenciano o del antiguo cauce del río Turia, el autor desvela su preocupación por el medio ambiente. Esa dimensión ecológica se pone de relieve, sobre todo, en una de sus series más icónicas: 'El llac'. «Michavila se deleita en los brillos del agua, en los reflejos. Pero al mismo tiempo pone en valor su reivindicación ecológica y su denuncia del deterioro del entorno natural», aseveraba Patuel.

Asimismo, entre los premios con los que fue reconocido destacan el Alfons Roig otorgado por la Diputación de Valencia en 1996; la Distinción de la Generalitat Valenciana al Mérito Cultural concedida en 2001; o el Premio de Artes Plásticas de la Generalitat de 2007. En 2008, además, recibió el Premio Valencianos para el Siglo XXI que concede LAS PROVINCIAS. Más recientemente, entidades como la Universitat de València y el Círculo de Bellas Artes le otorgaron las medallas de ambas instituciones.

Pero no sólo nutrió de pintura sus anhelos creativos. Entre bambalinas y tras las cámaras de cine el artista desarrolló una carrera poco reconocida como escenógrafo, figurinista y cortometrajista. «Desde pequeño estuve muy vinculado al teatro, me gustaba mucho y luego ya en Valencia, cuando hacía falta alguna escenografía de vanguardia Antonio Díaz Zamora me solía llamar para crear decorados. He hecho escenografías para obras de Valle-Inclán, Ionesco, Beckett, Brecht... Y el cine, me apasiona. Hice cortos, pero es una afición que siempre he tenido muy presente. Ahora uno de mis nietos ha tomado el testigo y está estudiando Cine en Madrid», explicaba el artista en una entrevista en 2008.

La cultura valenciana lamentaba ayer la pérdida de un pintor imprescindible y que «sirvió de maestro para los creadores valencianos», manifestó su hija. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, destacaba que «ha sido un artista sin el cual no se puede entender la pintura del siglo XX». Por su parte, Ricard Bellveser, vicepresidente del Consell Valencià de Cultura, un organismo del que Michavila formó parte en su primera etapa, alababa la importancia del artista en la plástica valenciana del siglo pasado y anunció que el CVC dedicará una Comisión de las Artes de forma monográfica al pintor fallecido. Para el director del IVAM, José Miguel García Cortés, su obra sirvió de inspiración «para las generaciones posteriores».

En esta línea, el catedrático y académico Román de la Calle confesó que había mantenido una fuerte amistad con el pintor y recordó el «carácter docente y pedagógico» de un Michavila del que, dijo, «querían todos sus alumnos».

El presidente del Círculo de Bellas Artes, Gerardo Stübing, afirmó que su apuesta por trabajar y vivir en Valencia evitó que fuera mucho mas reconocido en el exterior. «Su pintura era fantástica», aseveró.

La capilla ardiente se encuentra instalada en el Tanatorio de Camp de Morvedre en el Puerto de Sagunto. La misa funeral se celebrará hoy en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de la localidad de Albalat dels Tarongers. Después, la comitiva fúnebre se trasladará al cementerio del municipio para dar el último adiós al maestro de la abstracción pictórica valenciana.