Las Provincias

Un pintor valenciano en la corte de las Kardashian

El pintor Jordi Machi con su obra más reciente. :: LP
El pintor Jordi Machi con su obra más reciente. :: LP
  • El artista de Algemesí realizará una pieza inspirada en 'El Principito' para el segundo hijo de la pareja

  • Jordi Machi recibe un encargo de Kim y su marido Kanye West

El mundo del arte es imprevisible y sino que se lo digan a Jordi Machi. El pintor, natural de Algemesí, huía hace un año de las guerras en el Líbano, donde sus obras eran muy apreciadas, y hoy se lanza a cumplir el sueño americano de la mano de Kanye West y Kim Kardashian.

Cuenta Machi que un cliente habitual suyo contactó con el manager de la famosa pareja estadounidense para encargarle una de sus obras y celebrar así el nacimiento de su segundo hijo. El autor no ofrece más detalles de cómo se gestó la operación pero confiesa a LAS PROVINCIAS que «es una gran oportunidad» y está «tremendamente emocionado con el encargo».

La pieza aún no está creada y se inspirará en 'El Principito'. Con esta poética y poderosa historia que profundiza en el significado de la vida y la amistad, creará obras intimistas de pincelada suelta y expresiva. Machi asegura que aunque se alejará de las ilustraciones originales del autor, sus pinturas nunca perderán la figuración. Y eso ha gustado a su admirado Dios del rap.

La obra pertenece a una colección que expondrá en Austin (Texas) y más tarde llevará a Nueva York y Los Ángeles. El pintor no revela más datos sobre sus negociaciones con el artista y prefiere guardar silencio, pero sabe que este pedido puede suponer un nuevo punto de inflexión en su carrera. Y piensa aprovecharlo. Siempre soñó con exponer en Nueva York, «crisol del arte y escaparate global hacia el resto del mundo», y en menos de una semana, volará para alcanzarlo.

Durante su estancia quiere disfrutar al máximo de su «lucha en el arte para llegar a lo más lejos». Con tan sólo 33 años, Jordi Machi ya ha expuesto en Italia, Brasil, Bruselas, Líbano y ahora, Estados Unidos. Además posee un blog de arte (artblog.jordimachi.com) y escribe artículos para revistas especializadas. Su vida es por y para el arte, renuncia a muchas cosas, pero está muy orgulloso de decir que «vive del arte».

Ese sentimiento de «poder mantenerte de lo que te apasiona», despertó en Beirut (Líbano). Su lanzadera en el mundo del arte. Muchas puertas se le abrieron con su obra y otras tantas se le cerraron por la guerra. Los conflictos en países vecinos, como Israel o Siria, afectan directamente a una tierra que ya estaba cansada de contiendas y por ello marchó.

«Muchos de mis amigos libaneses crecieron escuchando caer bombas y otros perdieron a sus padres. Yo sólo he perdido algunos proyectos que tenía planeados, pero eso resulta insignificante», relata el artista. Él ha conocido de cerca el mal que causan las guerras en las personas y en el arte. «Son incultura, pero los actos atroces jamás arrebatarán la creatividad a los seres humanos», expresa.

Buenos amigos ha dejado en Beirut, donde no ha vuelto no por miedo, sino por recomendación. Pero sus amigos de verdad, siguen aquí, en Valencia. A pesar de sus idas y venidas, a este pintor valenciano, cuando se le pregunta junto a qué artistas le gustaría exponer en su nueva aventura norteamericana, él responde: «Con mis compañeros artistas y amigos de la carrera en la facultad de Bellas Artes de Valencia».

Jordi Machi cruza el charco, pero volverá. Vive en una montaña rusa de planes y proyectos inesperados, pero entre ellos siempre está el de regresar a su tierra, a sus raíces. «Me gustaría exponer alguna colección muy personal e íntima que haya pintado para mí mismo», declara el creador. Ese es su sueño, ser feliz consigo mismo mientras trabaja y triunfa en el mundo de la pintura.