Las Provincias

«La ópera no es un 'show'»

Leo Nucci, en un concierto en el Teatro Real de Madrid en abril. :: efe
Leo Nucci, en un concierto en el Teatro Real de Madrid en abril. :: efe
  • El prestigioso barítono italiano Leo Nucci debuta hoy en el Palau de la Música

  • El intérprete es una leyenda de la escena que, pese a llevar medio siglo de carrera, no había cantado antes en Valencia

Es una leyenda de la escena, lleva una carrera a sus espaldas de casi 50 años, pero nunca había cantado en nuestra ciudad, donde debutará esta tarde en el Palau de la Música. «El año pasado estaba previsto que interpretase 'Nabucco', pero un problema de salud me lo impidió. Mi mujer (Adriana Anelli), sí que cantó un 'Rigoletto' aquí a principios de los ochenta. Es la única ciudad importante española donde no he cantado», cuenta.

El barítono italiano Leo Nucci tiene 74 años y sigue en primera línea, pero no lo ve como algo extraordinario: «Estoy escribiendo eso que antes se llamaban memorias. Lo escribo por divertirme, no creo que lo publique nunca. Cuento que dejé de cantar en 1970, porque en ese momento había grandes voces como Gobbi, Capuccilli, McNeil. había mil barítonos. Entonces lo deje y pensé en irme a vivir a Australia».

Pero entonces conoció a su mujer y decidió quedarse, ingresó en el coro de la Scala y entonces: «Se me ocurrió hacer un concierto y un viejo sastre que resulta que era tenor y había estudiado con Antonio Cotogni, me convenció para volver a cantar. Y hasta el día de hoy. ¿Por qué canto con más 70 años? Cotogni fue profesor de Gigli y de Lauri-Volpi que con 82 años dio el famoso concierto en Barcelona. No es nada extraordinario que yo cante con 74 años».

Aunque cuando se le pregunta por el secreto de esa longevidad, no contesta con tópicos sobre técnica o repertorio, para él lo importante es el conocimiento cultural: «la ópera de Verdi pertenece al XIX, la técnica es importante, pero sobre todo la comprensión del repertorio. Escucho cantar 'Puritani' como si fuese 'Cavalleria rusticana', son dos mundos distintos. Es un problema cultural, la ópera es una disciplina que se ha perdido. No es solo necesario conocer la música, sino también su fundamento. Por ejemplo, ¿hay un cantante vivo que haya cantado con un autor de una gran ópera del pasado?: yo canté 'Gianni Schicchi' con su libretista Govacchino Forzano y tengo en casa el libreto con las indicaciones que el propio Puccini hizo».

Nucci habla de pasión de estos nombres , como custodio de una tradición olvidada o ignorada en el mundo de la ópera de hoy en día. En ese sentido no duda en criticar a algunos directores de escena: «no estoy en contra de las propuestas innovadoras, pero la ópera no es un 'show'; a menudo hacen cosas que no tienen nada que ver con lo que el autor, pensó y escribió. Olvidamos que la música está pensada para un libreto y en la época el libretista era tan importante o más que el compositor. Además esas producciones son carísimas con los tiempos que vivimos».

Pero Nucci también tiene sus críticos entre los puristas, en concreto con los bises, pues es uno de los cantantes que más ha bisado y le valió un escándalo en la Scala por hacerlo. «Toscanini prohibió en la Scala hacer bises, pero en 1903 el propio Toscanini los hacía. Verdi cuando dirigía su obra repetía algunos números y se alegraba de ese éxito. Incluso bisó 3 números en el Réquiem en su estreno en la Scala (1874)», asegura.

Ha trabajado con todos los grandes mitos de los últimos 40 años y de todos tiene anécdotas, para él Kraus es el número uno de los tenores y recuerda que Karajan, muy dado a mantener las distancias, era al único que le cogía por el brazo. Sobre Domingo, su otro longevo colega bromea: «mi rival... Nos llevamos más de 25 años con la mayoría de cantantes en activo y es difícil encontrar a alguien que cante con más de 50 años de edad. Se está perdiendo una cultura...».