Las Provincias

El Círculo de Bellas Artes intenta reactivar su actividad con una muestra de retratos

La nueva exposición del Círculo de Bellas Artes. :: lp
La nueva exposición del Círculo de Bellas Artes. :: lp
  • La institución inaugura etapa y reabre su sala de exposiciones con una exhibición en la que da voz a las artistas olvidadas

Tanto el Ayuntamiento de Valencia como la Generalitat Valenciana le pidieron hechos. Que la institución debía implicarse en la vida cultural de la ciudad fue el compromiso que la administraciones públicas le arrancaron a los nuevos gestores del Círculo de Bellas Artes de Valencia, tal y como publicó LAS PROVINCIAS. La centenaria institución, que atraviesa serios problemas económicos, tenía nueva junta directiva, con muchos planes para revitalizar el ente, aunque con la sombra del embargo de su sede, sobre la que pesa una importante deuda con Bankia en el horizonte.

Hasta que ese momento se aproxime, que se prevé en septiembre, el Círculo quiere demostrar que está vivo. Nueva etapa y nueva exposición para poner en valor sus impresionantes fondos artísticos. Así que el museo reabre su sala de exposiciones con 'Retrat versus retrat', una exhibición que aúna pinturas de Ignacio Pinazo, Manuel Benedito o de Bartolomé Mongrel, entre otros, y que dialogan con las fotografías de Ángeles Marco, Maribel Domènech y Patricia Betancourt. Asimismo, la pintura de Ana Karima Lema y Andrea Martínez, harán lo propio con la foto-performance de Claudia Casarino.

Comisariada por Aureli Doménech y David Pons, la muestra reivindica el amplio legado artístico del Círculo y hace hincapié en el discurso artístico realizado por mujeres, históricamente ausentes en su colección. Una muestra, que se inaugurará mañana, y que se articula en clave femenina para reabrir la sala de exposiciones y, de paso, tal y como aseguraron sus responsables, poner sobre la mesa que «el nuevo Círculo de Bellas Artes es capaz de dar un salto al futuro».

Hace escasas semanas, su actual presidente, el artista Gerardo Stübing, anunciaba dos nuevos espacios expositivos en la sede y, lo que es más considerable, la necesidad de blindar sus obras de arte para que no sean embargadas si, al final, Bankia decide cobrarse la deuda. La entidad ha pedido a Cultura que estudie declarar BIC sus piezas de Sorolla o Benlliure y evitar que el banco se quede con ellas.