Las Provincias

El centenario de Pinazo cobra fuerza

  • La Cámara considera al artista «un embajador de excepción de la identidad y la cultura» de la Comunitat

  • Les Corts pide por unanimidad al Consell que declare 2016 año del pintor valenciano

La próxima conmemoración del centenario del fallecimiento del pintor valenciano Ignacio Pinazo (Valencia, 1849 - Godella, 1916) va cobrando fuerza. A los actos organizados por los propios herederos del pintor y la implicación de los museos valencianos en la celebración del aniversario de este autor de referencia, se suma ahora la petición de Les Corts Valencianes a la Generalitat Valencia para que declare 2016 como el año del pintor valenciano.

El pleno de la Cámara aprobó ayer por unanimidad una proposición no de ley para llevar a cabo esta iniciativa. En el texto, que leyó el presidente del Parlamento, Enric Morera, Les Corts considera que la conmemoración del centenario de Pinazo constituye «una iniciativa necesaria en cuanto al compromiso de poner en valor y dar continuidad a las referencias que dan sentido a la identidad cultural valenciana».

También entiende que «la figura y los méritos culturales de Ignacio Pinazo hacen de éste un embajador de excepción en lo que se refiere a la representación de la identidad y la cultura valencianas en el exterior». Del mismo modo, aboga por que las instituciones trabajen en la consolidación de soluciones que permitan una preservación fiel del legado patrimonial de Ignacio Pinazo.

En este sentido, las Corts instan al Consell y a los demás órganos previstos en el Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana a tomar las medidas legislativas, iniciar los expedientes administrativos y tomar las medidas presupuestarias oportunas para garantizar la mejor conservación del legado cultural de Ignacio Pinazo.

Según consta en el texto de la proposición, en octubre del próximo año se cumplirán cien años de la muerte del ilustre pintor de Godella, que representa «una referencia incuestionable del patrimonio cultural de todos los valencianos» por su «ondición de precursor de la modernidad de la pintura valenciana y española, por el intenso afecto demostrado a su tierra natal, por la influencia estética que su producción pictórica ha ejercido sobre otros maestros de la pintura, así como sobre el simbolismo de las tradiciones y costumbres valencianas.

Además, se indica que la preservación integrada del archivo, la colección, el legado mueble e inmueble del pintor dentro de la Casa Museo Pinazo de Godella «ha hecho de ella, gracias al compromiso familiar, uno de los mejores centros de interpretación de la cultura valenciana de principios del siglo XX y una fuente indispensable de conocimiento científico respecto a los orígenes de nuestra modernidad». Por todo ello, los paralamentarios creen que la efemérido «constituye una iniciativa necesaria».