Las Provincias

La ilustración se fortalece en Valencia

Lucía Vilar y Cristina Chumillas, responsables de la galería Pepita Lumier.
Lucía Vilar y Cristina Chumillas, responsables de la galería Pepita Lumier. / Jesús Signes
  • Dibujantes, comisarios y sellos literarios reivindican más visibilidad para el sector de las viñetas

La Comunitat paulatinamente se deja conquistar. No presenta resistencia a la invasión ilustrada que encabezan los dibujantes, las tiendas especializadas, las editoriales de cómic o los lectores de tebeos. Los profesionales del sector ganan terreno, son más visibles y están mejor armados. Ha sido cuestión de tiempo. Y de perseverancia.

Hace años que el cómic dejó de ser material exclusivo del público infantil. Hace años que la ilustración se impuso como disciplina artística más allá de modas pasajeras. Hace años que los dibujantes se despidieron de la etiqueta de bohemios y solitarios para mostrarse como trabajadores de una industria. Hace años que los sellos especializados en novela gráfica se aventuraron a apoderarse de una parte del pastel editorial. Hace años que las tiendas de cómics descubrieron el arte de las viñetas y así se lo ofrecen a sus clientes, como también lo hacen los museos a través de exposiciones puntuales.

Pese a los años, aún faltan batallas por conquistar. Lo mejor es que existe un ejército bien armado y dispuesto a consolidar el sector de la Comunitat y a hacerlo más visible. Es el caso de Cristina Chumillas y Lucía Vilar, que en septiembre inauguran la galería Pepita Lumier. Desde el local de la calle Segorbe 7 quieren "promover a los ilustradores al mismo nivel que otros profesionales, como escultores, pintores o fotógrafos. No queremos que los artistas que se dedican a la ilustración se queden sólo en exposiciones de cafeterías o bares. Queremos llevarlos a ferias de arte, que organicen sus exposiciones y que llenen los museos", matiza Chumillas.

Pepita Lumier, que también tendrá un espacio de venta de publicaciones, libros y fanzines, no nace como una galería al uso. Quiere servir de punto de encuentro y de espacio para acceder a los artistas, porque Chumillas y Vilar quieren "romper esa barrera que tienen algunas personas de entrar a una galería".

Paco Roca será el encargado de abrir las puertas de Pepita Lumier, que dispondrá de 60 metros para zona expositiva. No será la típica muestra de viñetas del dibujante valenciano, sino que las ilustraciones se trasladarán a soportes poco convencionales, avanzan. En la nómina de artistas de la galería figuran Paula Bonet, David de las Heras, littleisdrawing (Carla Fuentes), Agente Morillas (Mamen Morillas), David Despau y Sergio Mora.

La galería prestará atención a los dibujantes noveles porque son numerosos los ilustradores que trabajan en la Comunitat y de gran calidad. "Queremos que ellos se enfrenten al montaje de una exposición, desde dar sentido a la obra a exhibir hasta organizar la inauguración. Pretendemos ser un aliado de los ilustradores, aunque estos no tengan impacto mediático", apunta Chumillas.

"Valencia podría ser la capital de la ilustración y el cómic si hubiera apoyo de instituciones públicas, pero también necesitaría tiempo para consolidarse y mucho trabajo", apunta Chumillas. En este sentido, el sector está dando pasos para fortalecerse y lo hace por iniciativa propia. Es el caso de la Asociación Valenciana del Cómic (Asovalcom), que mañana inaugura la IV Jornadas de Cómic en el Mercado de Tapinería. En apenas cuatro años se ha convertido en cita obligada para dibujantes, tiendas y editoriales. En este escenario se presentará oficialmente Pepita Lumier y el libro ‘Un siglo de tebeos. Retrospectiva de la historieta en la Comunidad Valenciana’, editado por la Biblioteca Valenciana, pero también se instalará un mercado de tebeos en el que participan 20 librerías especializadas.

Gonzalo Torres, presidente de Asovalcom, echa la vista atrás: "En poco tiempo se ha hecho mucho. Hemos multiplicado fuerzas pero sin apenas apoyo de las instituciones públicas". Las Jornadas del Cómic son sostenibles por sí mismas. "No queremos depender de las ayudas públicas porque hacerlo significaría estar a merced de la subvención de los gobiernos y éstos cambian", explica a LAS PROVINCIAS rodeado de las esculturas de Mafalda, Tintín, Corto Maltés, Roco Vargas o Pumby. Son algunos de los personajes que desde mañana y hasta el domingo tomarán el Mercado de Tapinería de Valencia. No serán los únicos.

Las IV Jornadas de Cómic logran equilibrar la cuota valenciana con la dosis de autores españoles. Así, tres exposiciones prestan atención a los artistas valencianos, como ‘Tebeosculturas’, de Manolo Martín, que vincula el mundo de las viñetas con las fallas; ‘Entinta Valencia’, de Sento Llobell, que rastrea la huella del ilustrador en la ciudad; y ‘Cuando no sabes qué decir’, de Cristina Durán y M. A. Giner’. Esta oferta se complementa con ‘Superhéroes made in España’, que profundiza en la nómina de dibujantes españoles que trabajan para Marvel y DC; y ‘Disney habla español’, que explora la influencia de los autores del país en la factoría.

"La asociación no da la espalda a la historia del cómic en la Comunitat", enfatiza Torres, quien destaca la revisión de Pumby, que protagoniza el cartel de esta edición y que ha elaborado David Rubin (autor de ‘Beowulf’), y menciona que a la inauguración asistirán Alberto Marcet y Miguel Quesada.

Gonzalo Torres marca diferencias: "Las Jornadas de Cómic de Valencia tienen su propia idiosincrasia: abiertas y participativas. No se erigen como un Salón de Cómic, porque se necesitarían de mayor infraestructura y más presupuesto". El presidente de Asovalcom se muestra satisfecho del apoyo de los ilustradores ("siempre responden"); de la colaboración de MacDiego al que define como "culpable de algunas aventuras"; de la respuesta del público, que abarrotó las Naves el pasado año; de la complicidad de las nuevas editoriales, como Inefable Tebeos y Grafito Editorial; y de la apuesta de los patrocinadores. Todo contribuye a hacer más visible el mundo de la ilustración y del cómic.