El verano llega con el monte de la Comunitat Valenciana convertido en un polvorín por falta de limpieza y la sequía

Árboles partidos por el temporal./Manuel Molines.
Árboles partidos por el temporal. / Manuel Molines.

Propietarios, agentes forestales y expertos denuncian el retraso de los trabajos y critican que la situación no ha cambiado en los últimos meses

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

Comienza el verano, aunque la ola de calor que ha azotado España durante los últimos días ha traído ya temperaturas plenamente veraniegas. Años de abandono han convertido el monte valenciano en un polvorín. Los daños causados por los temporales de este invierno, al contrario que en playas y costa, no han sido reparados casi seis meses después, lo que no ha hecho sino agravar aún más la situación.

Ante ello, agentes medioambientales, propietarios, expertos, científicos y profesionales coinciden en señalar en que el monte valenciano, y especialmente las comarcas del interior de la Comunitat se han convertido en un auténtico polvorín.

La Conselleria de Medio Ambiente anunció a finales de mayo un plan de actuación para paliar los daños del temporal con un presupuesto cercano a los seis millones de euros.

El problema, como inciden varias fuentes consultadas, es que los trabajos han empezado demasiado tarde. El presidente de la Plataforma Forestal, José Vicente Oliver, explicó que lo que se está haciendo «es una gota en el océano» y encima «se ha gestionado demasiado tarde».

Oliver manifestó su preocupación por la situación en la que se encuentran numerosas comarcas del interior de la Comunitat. Señaló que presentan «una alta carga de combustible» y todavía no se han emprendido trabajos preventivos. Alertó sobre la situación en el Alto Mijares o Els Ports donde la Conselleria no va a actuar, ya que la mayor parte del monte es privado. «Pero el fuego no entiende de propiedades», afirmó.

Los agentes forestales alertan de árboles partidos en varias comarcas del interior de Alicante

En la misma línea se pronunció Juan Galiano, presidente de la asociación de propietarios forestales, quien criticó la marginación de su colectivo en los trabajos de limpieza. Recordó que hay, además, un problema añadido. Según la legislación valenciana, con la alerta 3 de Emergencias, que equivale a riesgo extremo de incendios, se reduce drásticamente la actuación en el bosque. No sólo no se permite hacer fuego sino que se prohíbe el uso de cualquier maquinaria que pueda provocar una chispa (motosierras, astilladoras...). La consecuencia inmediata es que los trabajos en el monte se ralentizan.

Varios agentes forestales explicaron que durante los meses de calor es bastante frecuente esta situación y señalan que «las actuaciones se tienen que parar». «Día sí, día no, estamos en una situación de máxima alerta», recalcan.

Las mismas fuentes apuntaron que «nosotros no podemos actuar sobre el oxígeno ni sobre las temperaturas. Tan sólo podemos hacer algo con el combustible (sobre la madera seca, la maleza, los despojos) para atajar los incendios y es algo que no se hace desde hace tiempo y encima este año lo poco que se ha puesto en marcha ha sido tarde».

La Conselleria de Medio Ambiente ha anunciado que ya ha iniciado los trabajos de limpieza de los daños del temporal en las tres provincias. Fuentes consultadas por este periódico señalan que la mayor parte de los esfuerzos se van a centrar en la Plana de Utiel-Requena, la zona más castigada por el temporal de nieve que azotó la Comunitat el pasado mes de enero con miles de hectáreas afectadas.

La legislación limita en verano las actuaciones en el monte ante el riesgo de incendios forestales

Otra de las incógnitas es el personal que ha contratado la Conselleria de Medio Ambiente para el acarreo de la madera. El secretario autonómico, Julià Álvaro, llegó a hablar de 200 personas. Posteriormente, esta cantidad se redujo a 80 y finalmente se comunicó a los sindicatos que serían 20 los contratados.

Fuentes sindicales de Vaersa explicaron que hasta el momento se han contratado a cuatro trabajadores externos como peones para encargarse del arreglo de balsas y otras infraestructuras dañadas. Además, mañana miércoles siete personas ampliarán sus funciones a la limpieza de montes. Indicaron que se espera que la próxima semana se incorporarán cinco personas más. En concreto, en Requena se va a contar con una brigada más (5 ó 6 personas más), según explicaron las fuentes consultadas.

Por otro lado, la próxima semana termina la encomienda de sanidad vegetal, que todavía no está aprobada su continuación, pero sí se ha dicho a los trabajadores que en el caso de que no se renovara se unirían a trabajos para la prevención de incendios.

En cualquier caso, los agentes medioambientales se muestran bastante pesimistas sobre lo que pueda ocurrir en los montes valencianos este verano. «Todo sigue igual», es su conclusión.

Intersindical rechaza el modelo del voluntariado ambiental

En un escrito dirigido a la Conselleria de Medio Ambiente el sindicato STAS-Intersindical en Vaersa muestra su rechazo en el modelo de gestión del voluntariado ambiental. En su opinión en los últimos años no se ha hecho nada más que ponerse a disposición de entidades de reinserción social y dejar que estas envíen al personal sin conocer su estado de salud psíquico o físico o si necesitaban algún tipo de medicación o tenían otras carencias.

Ponen como ejemplo que uno de los dos voluntarios protagonistas del suceso que acabó con la muerte de uno de ellos «había perdido hacía escasamente unos días. Y seguía viniendo. No hace falta extenderse más».

En su opinión da la impresión de que todo va a seguir igual «con algún parche coyuntural hasta que se les pase el susto y vuelvan a su inercia».

Además, se han negado a que los profesionales valoren a los voluntarios. En este sentido, se refirieron a que la empresa pública está sometiendo a «chantaje laboral» a algunos trabajadores que no quieren llevar voluntarios. Ante ello reclamaron la existencia de un voluntariado de concienciación, volcado con el trabajo que está haciendo.

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