Las universidades presionarán a Marzà para subir el salario de los asociados

Profesores asociados de la Universitat y la Politècnica en la concentración del 29 de enero. / i. marsilla
Profesores asociados de la Universitat y la Politècnica en la concentración del 29 de enero. / i. marsilla

Mestre necesita más de 13 millones anuales para cumplir con la promesa trasladada a los impulsores de la huelga

J. BATISTA VALENCIA.

El 10 de abril se celebrará en la Conselleria de Educación la mesa negociadora que trabaja desde hace casi dos años en el futuro convenio colectivo del personal laboral de las universidades públicas. El encuentro es básico para avanzar en el conflicto abierto por el profesorado asociado de la Universitat, en huelga desde el 29 de enero, pues se trata del marco normativo que permitirá cambiar sus condiciones laborales. De hecho las instituciones públicas de la capital presionarán para conseguir que la administración autorice un aumento salarial y a la vez transfiera los fondos necesarios para ello, de manera que se sostenga en el tiempo.

Desde la Universitat Politècnica, cuyos asociados irán a la huelga indefinida a partir del 16 de abril, con reivindicaciones similares a las de sus colegas de la de Valencia, explicaron ayer que durante el Consejo de Gobierno el rector Francisco Mora se pronunció a favor de impulsar una mejora salarial tras la interpelación de una asistente. También dijo que este planteamiento se trasladará en el encuentro del día 10.

En cuanto a la Universitat, la rectora electa Mavi Mestre se ha comprometido a igualar los salarios a los de los asociados de Alicante, los que mejor cobran de la Comunitat, para lo que se han reservado tres millones para este año. Eso sí, se necesita el visto bueno de Educación y además el compromiso de facilitar la financiación necesaria para los próximos ejercicios. También se pedirá que a medio plazo y progresivamente se suba la retribución para equipararla a la de los profesores titulares de escuela universitaria a tiempo parcial. Y sucede lo mismo que en el caso anterior. Además de la autorización se precisa inversión, que se eleva a trece millones anuales que no pueden ser asumidos a través de los presupuestos de la institución.

Mestre no será la única que haga presión en este sentido, pues esta última equiparación ya ha sido reivindicada por los sindicatos de la mesa negociadora con la conselleria. De hecho se remonta a varios meses atrás, según señalaron ayer fuentes de este foro. También explicaron que el 5 de febrero y el 9 de marzo se pidió formalmente a la administración la convocatoria de la mesa ante la huelga convocada por la asamblea de asociados de la Universitat, ruego que también trasladó Morcillo y después Mestre, el día siguiente de su elección. También ha mirado hacia la sede de Campanar el comité de huelga de la asamblea, consciente de que la solución también pasa por la administración, que pone el dinero y debe aprobar cualquier subida. En la mesa se hablará además de la creación de la figura del profesor interino que evite el mal uso del asociado para cubrir sustituciones o vacantes.

Por otro lado, el 26 de marzo se reunirá la mesa negociadora de la Universitat de València, en la que están los sindicatos y el equipo de gobierno, para tratar dos puntos que permitan avanzar en la solución al conflicto: la equiparación a los asociados de Alicante, incluyendo trienios consolidados (y a la espera de lo que diga la conselleria), y el sometimiento de las partes a un dictamen externo sobre la posibilidad legal de que los contratos duren más de un año.

La reunión salió del encuentro para acercar posturas que se celebró el miércoles en la que también estuvo el comité de huelga, que no se deriva de los sindicatos, sino de la asamblea convocante. Este órgano tendrá la última palabra sobre una posible desconvocatoria.

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