El último día de la concesión del hospital de Alzira

Acceso de Urgencias del hospital de la Ribera, durante la tarde de ayer. / manolo garcía
Acceso de Urgencias del hospital de la Ribera, durante la tarde de ayer. / manolo garcía

La conselleria no prorroga el puesto de trabajo de doce de los 60 empleados que debían convertirse en indefinidos por «falta de información»

DANIEL GUINDO

La reversión del departamento de salud de la Ribera se encuentra ya prácticamente en el tiempo de descuento, puesto que mañana pasará ya a manos de la Conselleria de Sanidad después de 18 años gestionado por Ribera Salud. Un cambio que no ha estado exento de polémica, acusaciones cruzadas y recursos judiciales, pero que supone, probablemente, el comienzo de la cristalización de una de las banderas del nuevo Gobierno autonómico: recuperar la gestión de todos los hospitales y centros de salud públicos regidos por una concesión. El departamento que dirige Carmen Montón sabe que este fin de semana todos los focos apuntan al hospital de Alzira y se ha preocupado especialmente en que no se registren fallos ni en que los usuarios noten un déficit en el servicio.

Desde la conselleria informaban ayer que todo estaba funcionando según lo previsto, mientras que desde el comité de empresa apuntaron que a lo largo de esta semana se había estado trabajando para que los pacientes no aprecien el cambio, al menos no para peor. De hecho, mañana se encontrarán ya en sus puestos de trabajo algunos de los 303 nuevos sanitarios que la conselleria tiene previsto incorporar en el departamento y, en algunos servicios, los más sensibles, se ha incorporado una persona más de lo habitual, lo que supone un refuerzo del personal programado para un domingo de estas características. «Se han preocupado mucho en que haya más gente por si acaso», indicaron fuentes de los trabajadores. Asimismo, ambas direcciones (la de la concesionaria y la de la conselleria) coexistirán durante el fin de semana con el objetivo de que la transición sea inapreciable para pacientes y familiares. Hasta el president Ximo Puig en persona ha tomado las riendas de la reversión para tratar de aliviar la tensión generada entre la concesionaria y la conselleria. Por un lado, reuniendo a todos los alcaldes de la comarca para ofrecerles la información de última hora y escuchar sus peticiones. Por otro, manteniendo el pasado miércoles un encuentro privado con el consejero delegado de Ribera Salud, Alberto de Rosa, a petición del propio Puig, en la que, paradójicamente, fue también la primera reunión entre la consellera Carmen Montón y De Rosa durante todo el proceso.

Así la cosas, y al menos hasta ayer, no parece que la incertidumbre esté cundiendo entre los usuarios. Pese al tiempo soleado, un molesto viento con algunas rachas fuertes recibía ayer a quien se acercaba hasta el hospital. A pocas horas de que se concrete el cambio de gestión, no existe desazón alguna entre quienes, ayer, en la jornada festiva, estaban en el centro sanitario. La gran mayoría de ellos se concentraban en el servicio de Urgencias, ya que no había abierta ningún tipo de consulta al ser Viernes Santo. Alrededor de una veintena de personas esperaba su turno para ser atendida a primera hora de la tarde de ayer y, cada pocos minutos, un nombre sonaba por megafonía. Ensimismados muchos de ellos en sus móviles, ninguno pronunció la palabra «preocupación» cuando se les preguntó por sus sensaciones ante la próxima reversión.

El centro hospitalario realiza esta semana el primer trasplante de heces de la Comunitat

Una familia de Alzira, mientras salía de Urgencias con su hija, explicó que el tratamiento médico había sido «muy bueno, como ha sido las pocas veces que por suerte hemos tenido que venir». Otro hombre entraba en el centro a visitar a un amigo ingresado. «Hoy (por ayer) es mucho más fácil aparcar que otros días. En días lectivos es muy complicado hacerlo», manifestó mientras se disponía a recorrer un pasillo desierto, pero que suele estar mucho más agitado en otras jornadas. No son pocas las personas que reconocen abiertamente que ignoran en qué consiste este proceso: «A mí mientras me atiendan bien...», comentaba un vecino de Alzira mientras se dirigía a su vehículo particular. Sin embargo, la envergadura del cambio es mucho mayor de la que la mayoría de los usuarios apreciará. La gestión indirecta del departamento de salud de la Ribera, que prácticamente ha dado nombre a un nuevo sistema, conocido como 'modelo Alzira', da paso a que la Ribera, después de casi dos décadas, vuelva a ser un ámbito sanitario de gestión totalmente público.

Equipo de la Ribera del primer trasplante de heces.
Equipo de la Ribera del primer trasplante de heces. / LP

Por contra, los que sí que han empezado a preocuparse son algunos trabajadores de la concesionaria que va (o iban) a ser absorbidos por la Generalitat, especialmente aquellos que tenían previsto convertirse en empleados indefinidos de la concesionaria y que la reversión les ha dejado a las puertas de conservar su puesto de trabajo. En concreto, según indicaron desde el comité de empresa, durante el último año hasta 60 trabajadores temporales debían haber obtenido un contrato indefinido, mientras que otros cinco tenían que haber promocionado de categoría. Sin embargo, las estrictas normas que han marcado la reversión han impedido a la concesionaria poder realizar estas contrataciones, ya que la última palabra la tenía la conselleria. No ha habido suerte para todos y, según el comité de empresa, sólo 53 expedientes se han resuelto favorablemente (48 de indefinidos y las cinco promociones), por lo que doce de los empleados se quedan sin su esperado contrato. «Alguno, incluso, ha iniciado la correspondiente demanda judicial», añadieron. Éstos también se suman a los tres empleados del parking que, al pasar a ser gratuito, pierden su empleo. Desde el comité también criticaron la forma «torticera» en la que Sanidad ha resuelto la reconversión de la plantilla, dejando para prácticamente el último día la resolución de los expedientes y la publicación del decreto del personal.

Desde Sanidad replicaron que el propio convenio colectivo recoge las condiciones que se deben dar para que un empleado temporal pase a ser indefinido, por lo que es necesario que haya datos que confirmen que se dan estas condiciones. En estos casos, indicaron, se encuentran a la espera de que se aporte toda la documentación que justifique este cambio.

Por último, a los buenos resultados cosechados por Ribera Salud durante estos últimos años, se ha sumado esta semana la realización con éxito del primer trasplante de heces de la Comunitat en una mujer de mediana edad, con diarreas recurrentes producidas por la bacteria Clostridium difficile y en la que había fracasado previamente el tratamiento con antibióticos.

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