El tripartito retrasa a 2019 el final de la reforma de las plazas en el centro

El alcalde Joan Ribó, junto al concejal de Hacienda, Ramón Vilar, ayer. / damián torres
El alcalde Joan Ribó, junto al concejal de Hacienda, Ramón Vilar, ayer. / damián torres

Ribó defiende que habrá 220 actuaciones en los barrios y el PP critica que no bajarán los impuestos pese al aumento de los ingresos

P. MORENO VALENCIA.

La reforma de la plaza de la Reina costará unos cinco millones de euros, aunque el presupuesto municipal de 2018 reserva una partida de sólo un millón. La remodelación de la plaza San Agustín es indispensable para los cambios de líneas de la EMT y la creación de itinerarios peatonales, pero en las cuentas presentadas ayer por el alcalde Joan Ribó aparecen con una partida de 200.000 euros. Y la reurbanización de la plaza Ciudad de Brujas se salda con 199.210 euros, dado que la Conselleria de Obras Públicas está atascada en los primeros trámites para adjudicar el proyecto.

La Valencia de las plazas, idea que lanzaron hace escasas fechas el alcalde Joan Ribó y la portavoz del grupo socialista, Sandra Gómez, ha perdido fuelle a la hora de poner negro sobre blanco el presupuesto del Consistorio aprobado ayer en la junta de gobierno. Es posible que a lo largo de 2018 se incorporen sobrantes de las inversiones de este ejercicio, aunque la consecuencia es que el final de todas las intervenciones quedará pendiente para 2019.

El alcalde Joan Ribó presentó el documento acompañado por el concejal de Hacienda, Ramón Vilar. Destacó que se trata del más elevado de la historia del Consistorio al alcanzar los 811 millones de euros, al margen de las empresas y organismos municipales, lo que elevaría la cantidad hasta los 908 millones. Recordó que en 2016 reforzaron la partida para Bienestar Social, mientras que este año fue para Limpieza y el Área Económica la mayor atención. El próximo ejercicio sigue en la misma línea, dado que el 77% del gasto se destinará a bienestar social y servicios a la ciudadanía.

El presupuesto del Consistorio ha subido en 24,6 millones, que se dedicarán a aumentar las prestaciones sociales básicas (127 millones en total). El presupuesto para limpieza aumenta en dos millones más hasta alcanzar los 66,3 millones. «Lo más urgente en este presupuesto es el gasto social, la protección ciudadana y movilidad, cultura y deporte y la dinamización de la economía», comentó el primer edil.

Vilar destacó por su parte la congelación de tasas e impuestos, por lo que el incremento previsto se basa en la lucha contra el fraude y el aumento en la recaudación por multas de tráfico. Citó como ejemplo que el Impuesto de Bienes Inmuebles baja en cinco millones de euros dado que la revisión de los impagados prescribe a los cuatro años.

El área de Protección Ciudadana y Movilidad llegará a 190 millones lo que supone siete más que este año. También crece un 19% la dotación dedicada a la promoción de los sectores económicos, con un refuerzo claro del 19% en los programas de empleo, hasta los 14 millones. El presupuesto para innovación y participación crece un 32% hasta situarse en 29 millones de euros, mientras el de cultura y deporte sube un 16% y llega a 75 millones de euros.

El documento contempla un total de 220 actuaciones en todos los barrios, cuyo importe asciende a 70 millones de euros sin contar las inversiones plurianuales. La deuda también registra una merma importante y el próximo año llegará a 76 millones. A finales de 2018 está previsto que sea de 511 millones. Los ingresos aumentarán en otros 24.

En cuanto al pago a proveedores, se ha estabilizado en un periodo de una decena de días. El edil de Hacienda se refirió a una reserva de cinco millones de euros para la implantación de la carrera profesional entre los funcionarios porque «era una reivindicación histórica de los sindicatos y una cuestión de voluntad política para nosotros».

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó, dijo que las cuentas «carecen de ambición, no contempla una bajada de impuestos y está hecho a martillazos para que nadie del tripartito se sienta marginado. Pese a ello, Compromís vuelve a ganar la partida a PSPV y a València en Comú». Añadió que «crecen gracias a la reactivación económica lograda en España por las políticas de los Gobiernos del PP».

El grupo València en Comú apoyó el reparto de cuentas en un comunicado, aunque quiso dar un toque de atención a los 20 millones de incremento de personal. «Tendrá que reflejarse en una mejora de la gestión; es el momento de determinar las prioridades y poner los recursos», señaló la formación.

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