El trazado, nuevo escollo para desbloquear el tren de la costa de la Comunitat Valenciana

El trazado, nuevo escollo para desbloquear el tren de la costa de la Comunitat Valenciana

Las 255 alegaciones presentadas al proyecto de Fomento reflejan las discrepancias entre los ayuntamientos de las localidades afectadas

Isabel Domingo
ISABEL DOMINGOValencia

Es, junto al corredor mediterráneo, una de las infraestructuras ferroviarias más reivindicadas por la Comunitat desde hace décadas, en concreto desde aquel 1974 en que dejó de funcionar la línea férrea entre Carcaixent y Dénia. Forma parte de la llamada Agenda Valenciana de Infraestructuras que la Generalitat trasladó al Gobierno central, donde está etiquetado como una de las cuatro prioridades inmediatas debido a su carácter vertebrador y de mejora de la movilidad. También la Confederación Valenciana de Infraestructuras (CEV) ha incluido al tren de la costa en el informe sobre las infraestructuras necesarias para el desarrollo socio-económico de la Comunitat, presentado hace unos días, y plantea su ejecución para los próximos diez años.

Ahora, la conexión de Valencia y Alicante por la costa, uniendo poblaciones que están aisladas salvo que se recurra a la carretera (caso de Gandia-Dénia), vuelve a ponerse sobre la mesa tras la visita que realizaba el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, esta semana a Benissa para la reanudación de las obras de la variante de la N-332. Allí, en una de las localidades incluidas en el desarrollo de esta infraestructura, De la Serna confirmó la intención del Gobierno de «darle un impulso y continuar con la tramitación administrativa».

Un proceso que se ha encontrado con el escollo del trazado y las diferentes propuestas que Fomento planteó en el estudio informativo hecho público hace ahora un año y que consideraba que el tren de la costa no era viable. Las alegaciones presentadas, hasta 255, revelan las discrepancias entre los ayuntamientos de las localidades afectadas, algunas incluso son vecinas, y también entre corporaciones cuya composición responde al mismo núcleo de partidos.

Es el caso, por ejemplo, de los ayuntamientos de Valencia y Dénia, con posiciones enfrentadas sobre la alternativa 3D, incluida en el tramo Dénia-Calpe, considerado el más complicado de todo el trayecto por la orografía al atravesar cadenas montañosas y barrancos con cierta profundidad. La alternativa mencionada plantea un trazado idéntico a las otras dos propuestas contempladas con la salvedad de que no accede al núcleo de población de la capital de la Marina Alta, proponiendo una estación pasante y otra intermodal para enlazar con el TRAM.

Sin embargo, Valencia (gobernada por Compromís, PSPV y València en Comú) informa desfavorablemente de la mencionada propuesta al entender que afecta al PORN (Plan de Ordenación de Recursos Naturales) del Montgó, mientras que Dénia (PSPV y Compromís) está a favor de la alternativa 3D, según la información a la que ha tenido acceso este periódico. Al mismo tiempo, Gata de Gorgos (gobernada por Compromís) solicita la alternativa 3A, que quedó descartado en la primera fase del estudio, elaborada en 2015.

Entrada a Alicante

Un caso similar sucede con el tramo 6, identificado con el de la entrada a la ciudad de Alicante. La Generalitat (Compromís y PSPV, con el apoyo de Podemos a través del pacto del Botánico), a través de la Conselleria de Obras Públicas (PSPV) considera la alternativa 6c como la más adecuada, al tener un recorrido en paralelo por la AP-7 y buscar la conexión con el AVE Madrid-Alicante. Una opción rechazada por el Ayuntamiento de Alicante (PSPV, Compromís y Podemos -con la marca Guanyar Alacant-), que alega el gran impacto ambiental que supondría esta propuesta de trazado.

Gandia (PSPV) y Xeraco (PSPV, Compromís y Canviar Xeraco-EU) también están enfrentadas, en su caso, por el primer tramo del tren de la costa. Mientras que el consistorio gandiense se decanta por la alternativa 0B, con una variante al paso por Xeraco y una nueva estación en la población, el de Xeraco la rechaza y opta por la 0A, que deja la estación «con una configuración de apeadero», según recoge el informe del ministerio.

Gandia es, además, una de las localidades que mayor número de alegaciones ha presentado, como la que solicita una parada en el Hospital de Gandia. Otra de ellas opta por la alternativa 1A, que incluye una remodelación de la estación actual para aumentar la longitud de los andenes. Sin embargo, Bellreguard (Compromís y PSPV) rechaza esta actuación y plantea que se construya una nueva terminal en su municipio.

Además, hay otros ayuntamientos que rechazan la totalidad del tren de la costa. Es el caso de L'Alfàs del Pi (PSPV) y de Altea (Compromís, PSPV, Altea amb trellat), que resalta el impacto del proyecto desde el punto de vista ambiental, paisajístico y de ordenación.

Respuesta a las alegaciones

Esta misma semana, por ejemplo, los vecinos de Pedreguer, cuyo ayuntamiento está liderado por Compromís, han constituido una asociación para reclamar al ministerio que el trazado se aleje de la zona de La Sella, situada entre Dénia y la localidad. El Consistorio ya planteó en sus alegaciones que se evitara el giro del trazado hacia Dénia para no afectar al entorno del Montgó.

A todas estas discrepancias sobre trazados y sobre peticiones contrapuestas de ayuntamientos del mismo signo político, además de las presentadas por asociaciones o particulares, debe dar respuesta Fomento en el informe de las alegaciones, previo a que el expediente se encamine al Ministerio de Medio Ambiente para la Declaración de Impacto Ambiental y la emisión de prescripciones que se incorporarían al estudio informativo antes de aprobarlo definitivamente.

Luego llegaría la redacción de proyectos constructivos y la licitación de las obras que, en 2014, la Conselleria de Obras Públicas propuso ejecutar en cuatro fases para abaratar el coste (de los 1.300 millones del Plan de Cercanías a 955), por lo que aún podrían transcurrir un mínimo de seis años hasta la ejecución.

Obras Públicas y Medio Ambiente también discrepan sobre el trazado

El estudio informativo sobre el tren de la costa también ha provocado opiniones contrarias -traducidas en alegaciones- en el seno de la propia Generalitat. Lo desvelaba De la Serna al explicar que hay cuestiones por resolver como «las diferencias de opiniones que hay entre distintos departamentos de la Generalitat en relación a la viabilidad de algunos de los tramos».

Esas diferencias salen de las consellerias de Obras Públicas, en manos del PSPV, y Medio Ambiente, controlada por Compromís. Mientras que la dirección general de Obras Públicas se mostró conforme con el planteamiento global del trazado, con algunas matizaciones, la conselleria de Medio Ambiente remitió hasta tres alegaciones diferentes.

Así, la dirección general de Medio Natural y Evaluación Ambiental se mostró a favor y abogó por un servicio con más paradas intermedias para dar servicio a todos los municipios. A su vez, sus subdirecciones emitieron alegaciones contradictorias. Por un lado, Medio Natural informó favorablemente sobre una de las alternativas por ser la más conveniente para el paso por el Montgó. Por otro, Evaluación Ambiental abogó por el desarrollo de la infraestructura entre Cullera y Dénia y, a partir de esta localidad, optar por el uso de la línea TRAM hasta Alicante para evitar afecciones y trazados paralelos.

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