Más trasplantes en La Fe de Valencia

Dos ambulancias en la puerta del Hospital La Fe. / Jesús Signes

El programa de donaciones a partir de muertes por parada cardiaca avanza y permite 18 implantes

Laura Garcés
LAURA GARCÉSValencia

En el Hospital La Fe los trasplantes no paran. Y, además, lo hacen de manera creciente. Las intervenciones que permiten abrir puertas a la vida a quienes las tienen cerradas en los primeros nueve meses de este año han aumentado un 30% con respecto a las del mismo periodo de 2016 al pasar de 195 a 254 operaciones.

El doctor Juan Galán, coordinador de trasplantes del centro sanitario, al dar estos datos destacó la trascendencia del programa de donaciones en asistolia -activado en 2012- en la consecución de esos registros que hablan de incremento. El avance de esta técnica en los quirófanos donde se implanta en un paciente enfermo el órgano donado por un fallecido, ha permitido a La Fe entre enero y septiembre registrar 10 aceptaciones por parte de familiares de fallecidos para donar. Esta altruista aportación ha hecho posibles 18 intervenciones, que suponen «el siete por ciento de todos los practicados en La Fe».

Pero, además, de esas donaciones se han derivado ocho trasplantes en otros centros sanitarios, tanto «de la Comunitat como del resto del Estado».

¿Por qué se introdujo esta práctica? ¿Qué es la donación en asistolia? Al primer interrogante responde el doctor Galán al explicar que los avances, las mejoras que el tiempo ha acercado a los tratamientos de las más variadas enfermedades derivando en una reducción de fallecimientos a partir de las que se podían obtener órganos óptimos. Ello, unido al positivo descenso de los accidentes de tráfico llevaron a una progresiva disminución de las donaciones por muerte encefálica y a la necesidad de buscar alternativas.

Y así, llegó al escenario quirúrgico la donación en asistolia, que para responder a la segunda pregunta señala el especialista que implica la obtención de órganos «válidos para trasplante en personas que fallecen tras una parada cardiaca».

Ahora este modelo de donación ya forma parte del día a día del trasplante. De todas las modalidades posibles en La Fe se practican dos: «La tipo III, procedimiento intrahospitalario que difiere poco de la forma habitual de donación más común en España que es la de muerte encefálica» parte de una muerte por parada cardiaca consecuencia de la suspensión de un tratamiento cuando se ha comprobado que es totalmente eficaz». Galán advierte de que «requiere una especial sensibilidad en la atención a la familia».

Muertes fuera del hospital

El segundo modelo a partir de muerte en asistolia traslada a un escenario distinto al anterior, fuera del hospital. Son los casos en los que la muerte deviene en «el domicilio o la vía pública».

Estas circunstancias desencadenan una compleja logística a la que se añade la presión del tiempo, la necesidad de «trasplantar antes de dos horas y media desde el momento que ocurre la parada cardíaca».

Ante estas circunstancias entran en escena factores humanos cuya presencia es vital, determinante. El doctor Galán insiste en esta cuestión y así, señala que son los Servicios de Emergencias Sanitarias (Centro de Información y Coordinación de Emergencias) quienes «detectan al potencial donante, dan la alerta y organizan su traslado a La Fe».

El experto habla «del SAMU, de la Policía Local, de Bomberos, Policía Nacional, jueces y forenses» como los pilares sobre los que se apoya el plan de la donación en asistolia que ha permitido alcanzar los resultados señalados.

La participación de cada uno de estos agentes resulta crucial y señala que «ayudan a localizar a los familiares, a entrar en domicilios de fallecidos y a realizar los traslados al hospital».

Todos, recalca Galán, prestan la ayuda necesaria para permitir «una evacuación segura, eficaz y sobre todo rápida» para afrontar una realidad en la que la lucha contra el tiempo requiere gran esfuerzo.

La importancia de las instituciones no sanitarias

Éxito
La implicación de distintos agentes sociales y de instituciones de fuera del ámbito sanitario, es una de las cuestiones sobre las que insiste el doctor Galán como una de las razones del éxito de los programas de donación a partir de la muerte en asistolia, lo que se conoce en el lenguaje común, como el fallecimiento por parada cardiaca. Explica el coordinador de trasplantes que topdos los agentes de seguridad y otros servicios, junto con los de emegencias, participan formando parte de equipos que han seguido programas de formación y que se han implicado hasta el punto de que «sería impensable sin ellos seguir adelante. Los sanitarios tenemos la obligación, pero ellos no, lo hacen voluntariamente, además de su trabajo», asegura.

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