«Transformaremos la Universitat, pero con propuestas realistas»

Mestre, en primera fila a la izquierda, junto a su equipo tras presentar la candidatura. / jesús signes
Mestre, en primera fila a la izquierda, junto a su equipo tras presentar la candidatura. / jesús signes

La exvicerrectora desgrana su plan de mejora para la plantilla y rechaza la acusación de que se ha gobernado a distancia: «Siempre he estado a pie de obra» Mavi Mestre Candidata a rectora de la Universitat de València

JOAQUÍN BATISTA VALENCIA.

Mavi Mestre, hasta hace poco vicerrectora de Ordenación Académica, Profesorado y Sostenibilidad, defiende la necesidad de trabajar «voto a voto y centro a centro» para llegar a buen puerto. Quiere «transformar» la universidad apoyándose en el «conocimiento profundo» de la casa que atesora su equipo, el primero en conocerse.

-Quiere transformar la universidad, pero otras candidaturas dicen que representa la continuidad.

-En el equipo utilizamos el símil de que seguiremos rompiendo techos. Sabemos cuáles se han roto y cuáles no. El conocimiento de la universidad y su diversidad nos permite hacer propuestas realistas que si tenemos el apoyo de la comunidad podremos empezar a trabajarlas o ejecutarlas. Por eso hablo de transformación, pero con medidas realistas e ilusión. Sobre el continuismo, si es seguir apostando por estabilidad y promoción como hemos hecho con la OPE, o supone mejoras como la carrera profesional del PAS, entonces quiero ser continuista.

«Trabajaremos para bajar las tasas, subir las becas y equiparar el precio de los grados y los másteres» «Tenemos problemas económicos y legales, como la losa que supone la tasa de reposición» «Si el continuismo es permitir estabilización y promoción, quiero seguir siendo continuista»

-¿Qué prevé para los estudiantes?

-Trabajaremos por la igualdad de oportunidades, reivindicando a las administraciones la bajada de las tasas, el aumento de las becas y la equiparación de los precios de grado y máster. Sin una beca salario no habría podido venir desde Oliva a estudiar en la Universitat, así que en esto estoy concienciada. Y hemos de potenciar nuestro programa de ayudas. En cuanto a empleabilidad, queremos que se desarrollen las competencias transversales necesarias para facilitar el acceso al mercado. Y vamos a implantar un pasaporte cultural, como un currículum paralelo al académico donde se registren todas las actividades que haga el alumno: voluntariado, formación musical... Son méritos complementarios que enriquecen la formación.

-¿El pago íntegro de la carrera profesional del PAS fue electoralista?

-No. Más bien es algo de justicia. En esta campaña se ha dicho eso pero la realidad es otra. El pasado junio propuse en la mesa negociadora pedir el pago del 100% a la conselleria, pero en el anteproyecto de los presupuestos de 2018 de la Generalitat se decía que como máximo las universidades podríamos abonar el 66%. Nos movilizamos junto a los sindicatos y en el momento en que se aceptó la enmienda y se puso que se pagaría al menos el 66% del complemento se acordó en la mesa negociadora pagar el 100%. Lo hemos hecho en cuanto hemos tenido un marco legal para poder hacerlo.

-¿Qué propone para el PAS?

-Tenemos que seguir avanzando, trabajar por la promoción interna y fomentar la formación en horario laboral. También hemos de reclamar la mesa sectorial de las universidades públicas, donde podríamos avanzar en mejoras laborales como la reducción de la jornada a partir de los 60 años. Se ha dicho que la universidad no ha dado solución a los problemas, pero en realidad no siempre dependen de posibilidades internas. En este caso necesitamos un marco legal acordado y negociado.

-Repite que hay que evitar la externalización de servicios.

-El problema que hemos sufrido las universidades es económico, pero también legal. La losa de la tasa de reposición está teniendo graves consecuencias. Es fundamental que la quiten, tanto para el PDI como para el PAS. Pero es que en el PAS ha sido del 0%. Ahora, igual que con el PDI, ya no computa la promoción interna, y el personal que lleva interino tres años o más se puede estabilizar por otra vía, hasta un máximo del 90%. Esto permite estabilizar, que es algo, pero no generar más plantilla, que es lo que precisamos. Necesitamos nuevos perfiles profesionales, por ejemplo en administración electrónica. Y si podemos ampliar plantilla podremos limitar la externalización. Al final hay que elegir entre disponer del servicio lo antes posible con alguien de fuera o esperar a que se nos permita dotarlo.

-¿Qué busca su plan plurianual de organización del PDI?

-El convenio de pago de la deuda histórica da algo de apoyo económico y la nueva interpretación de la tasa de reposición (dejando fuera estabilización y promoción) un poco de margen. El plan plurianual servirá para rejuvenecer la plantilla, atender necesidades estructurales y anticipar problemas. Con las tasas de reposición anteriores no podíamos. Ahora sí, porque se nos generan más vacantes (de profesores que promocionan). Estudiaremos con detalle en qué departamentos son necesarias plazas de ayudante o ayudante doctor y reforzaremos el programa de contratos predoctorales y postdoctorales, daremos soporte a los grupos de investigación para que los jóvenes puedan competir en las convocatorias, estabilizaremos a ramones y cajales... Reivindicar la estabilización y la promoción ha sido nuestra manera de hacer las cosas. Por ejemplo con la Oferta de Empleo Público (OPE) que permite la estabilización de todo el profesorado interino. También estamos por la mejora salarial para todos los colectivos en la negociación del futuro convenio de personal laboral, y apostamos por reclamar la mejora del complemento autonómico del PDI. Estamos en el límite inferior.

-¿Qué puede aportar en la reclamación de mejorar la financiación?

-Es fundamental. Debe contemplar los resultados que obtenemos, y el número de estudiantes, pero no sólo eso. Necesitamos que tenga en cuenta características propias como la estructura en varios campus o nuestro patrimonio histórico. El nuevo plan debe permitirnos renovar plantillas, mejorar las infraestructuras y atender nuestras necesidades.

-Martínez dijo que la «torre de marfil» del Rectorado ha sido «ciega ante la realidad universitaria».

-¿Torre de marfil? No sé si han tomado el pulso sin estar implicados en sus departamentos, juntas de centro, consejo de gobierno o claustro. Yo he estado en todos, he seguido dando clase, investigando, he estado en mesa negociadora, en comisión de profesorado o en sectoriales de la Crue. Conozco la realidad perfectamente. Me he reunido con directores de departamento, plataformas, estudiantes... He estado y seguiré a pie de obra. Es muy fácil acordarse de la gestión de la universidad sólo para ser rector o rectora. Yo no sólo me acuerdo para ser rectora, he trabajado en ella, siempre buscando diálogo y unanimidad. No se gobierna bien desde torres de marfil no, hay que estar en contacto con las personas. Es lo que hacemos y haremos. Es difícil proponer ideas nuevas realistas si no partimos de un conocimiento profundo de nuestra universidad.

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