Tráfico, impotente ante los infractores sin carné

Siniestro con tres fallecidos en Oliva. La autora iba sin carné./EFE
Siniestro con tres fallecidos en Oliva. La autora iba sin carné. / EFE

Un tercio de los detenidos en la Comunitat por delitos de seguridad vial son personas que siguen conduciendo pese a tenerlo prohibido

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La desobediencia perdura, mes tras mes, sin que nadie lo impida. Una de las cuestiones que más preocupa a las víctimas de accidentes de tráfico, que los infractores con carné retirado no se pongan otra vez al volante, parece todavía lejos de conseguirse. Cuando fallan respeto, moral y educación, la alternativa es el miedo a las consecuencias. Pero ni con esas. El temor a ser detenido (circular sin carné es un delito) sigue sin calar en muchos de quienes han perdido todos los puntos o aquellos que se quedan de golpe sin el permiso por incurrir en un delito vial.

Las cifras de conductores que acabaron ante el juez en febrero por delitos en carretera, deja muy clara la magnitud y frecuencia de esta peligrosa rebeldía. De los 187 conductores que fueron arrestados en la Comunitat por agentes de la Guardia Civil, 121 iban ebrios y 66 carecían de permiso o licencia. Es decir, son un 35% de los delincuentes viales.

Es cierto que entre ellos también hay alguno que se pone al volante sin haber pasado siquiera por la autoescuela o haber superado el examen. Pero según fuentes de Tráfico, este grupo es «muy esporádico». La mayoría de los detenidos 'sin carné' lo han perdido por ser malos conductores.

La Guardia Civil detiene a más de 60 conductores en un mes por conducir pese a tener el permiso retirado

Naturalmente, esos 187 son sólo los que se 'cazan' en un mes gracias a los controles o porque se ven envueltos en accidentes. Pero el número de desobedientes a la prohibición de conducir es, indudablemente, mayor e incalculable.

En la esencia del problema está en las garantías que Tráfico y las leyes establecen hoy en día para impedir coger el coche (o camión o moto) a quien lo tiene prohibido. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) presentó a Tráfico hace dos semanas una veintena de medidas para reducir la creciente siniestralidad. Entre ellas estaba el depósito cautelar de los vehículos de infractores.

La idea es que el coche de aquellos que han perdido su carné permanezca en unas instalaciones seguras bajo vigilancia hasta que el infractor se reeduque y cumpla con el tiempo de retirada estipulado por Tráfico o por los tribunales. Un sistema similar a lo que sucede cuando la grúa se lleva un vehículo y debemos pagar para retirarlo del depósito. Según un portavoz de AUGC en la Comunitat, «esta garantía no se aplica y pensamos que sería muy útil. Actualmente se ponen cepos o palancas de inmovilización de volantes a estos coches de infractores, pero en la calle. El problema es que los dispositivos son insuficientes y algunos los rompen. Lo que no puede haber es un guardia vigilando cada coche inmovilizado».

Casos graves

Oliva.
Mayo del año pasado. Una joven de 28 años arrolla a un pelotón de ciclistas en la N-32. Tres de ellos pierden la vida. Conducía en estado ebrio y tenía el carné retirado tras una alcoholemia positiva anterior.
Tavernes de la Valldigna.
Febrero de este año. El conductor de un coche atropella mortalmente a un joven de 18 años. Se le había retirado el carné y triplicaba la tasa de alcoholemia.

Miles de 'sin carné'

Sin embargo, técnicos viales consultados por LAS PROVINCIAS no ven viable los depósitos por la enorme cantidad de conductores sin carné. Según explicó la nueva jefa provincial de Tráfico, Pilar Fúnez, «en 2017 más de 2.000 ciudadanos fueron remitidos a cursos de reeducación desde la Jefatura tras prohibirles conducir». Y a ellos se suman los que lo han perdido por reducción de puntos tras sanciones administrativas. Al mismo tiempo, hay autoridades que piensan que los desobedientes ante la privación de coche también podrían escabullirse de la privación cogiendo el vehículo de un familiar o amigo.

Lo que sí implantará en breve la DGT es un protocolo de actuación con autoridades sanitarias autonómicas para que los reincidentes por alcohol al volante que pierdan el permiso no lo recuperen hasta que un médico ratifique que no padecen adicción. Es una importante cautela, pero no una medida que garantice de manera efectiva el alejamiento del coche del infractor.

Representantes de víctimas como Ana Novella, voz de Stop Accidentes, opina que hay que ir «un paso más allá» y aplicar sistemas tecnológicos: pulseras como las de maltratadores pero con avisos si el infractor se aproxima al coche o equipos electrónicos que alerten de activación o desplazamientos. «La DGT está abierta a analizar todas las innovaciones tecnológicas, pero pienso que al final es un tema de educación, concienciación y sensibilización. La decisión última siempre la va a tener la persona», entiende Fúnez.

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