Las tormentas causan daños de un millón de euros en viñedos en plena vendimia

Uno de los campos afectados por el pedrisco en la comarca de Utiel-Requena. / ava-asaja
Uno de los campos afectados por el pedrisco en la comarca de Utiel-Requena. / ava-asaja

La lluvia y el granizo afectan a 700 hectáreas de campos de la comarca Utiel-Requena y las pérdidas se extienden a almendros y olivos

J. A. MARRAHÍ

valencia. El frente de tormentas con granizo que el miércoles barrió el interior de Valencia ha causado severos daños al campo. Así lo constató ayer la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA). Sus primeras estimaciones hablan de pérdidas por valor de un millón de euros en una superficie aproximada de 700 hectáreas de cultivo, principalmente en viñedos, en plena época de vendimia.

Las lluvias descargaron con fuerza en la comarca de Utiel-Requena. Los municipios más afectados, según la organización agraria, fueron Jaraguas, Venta del Moro, Villargordo del Cabriel y Casas del Rey. «Las producciones que han sufrido en mayor medida los efectos del temporal son la viña, con unas 600 hectáreas damnificadas», destacaron responsables de AVA. Pero también el olivar y el almendro, en menor grado. «Entre ambos cultivos aglutinan las 100 hectáreas restantes golpeadas por la piedra».

Los daños son variables. Hay campos con apenas un 10% de merma y otros donde la práctica totalidad de la cosecha ha quedado arrasada. En líneas generales, estima la asociación, los perjuicios medios se sitúan en torno al 40% de la producción. También lamentan daños a causa de los arrastres de tierra por las riadas y la destrucción de algunas infraestructuras agrarias por las trombas.

«El granizo es siempre una malísima noticia para el agricultor, pero en este caso resulta especialmente frustrante porque ha llegado en el peor momento posible del año», resaltó el presidente de AVA, Cristóbal Aguado. Los viticultores de la zona empezaron la recogida de las uvas blancas hace una semana, pero el grueso de la vendimia, con las uvas tintas como la Bobal, iba a comenzar justo el lunes.

Esta reducción de cosecha se suma a la merma de la sequía, que la organización sitúa en torno al 30%. El resultado «es que muchos viticultores apenas tendrán uva por vender en una campaña donde las perspectivas comerciales son positivas por primera vez en varios años».

El pedrisco también se ha cebado con la almendra en plena campaña de recolección, mientras que el caso de los olivos todavía faltan unas semanas. El mayor temor de Aguado es que las lluvias continúen en los próximos días. «Una humedad excesiva podría llegar a pudrir las producciones». AVA reclama a las administraciones exenciones fiscales para los agricultores afectados. Las alertas por lluvias se repitieron ayer en mitad sur de Valencia y la provincia de Alicante. Según las previsiones meteorológicas, hoy habrá cielo nublado en buena parte de la región, pero no se esperan tormentas.

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