El temporal deja sin luz la cárcel, arrasa la Granadella y daña la playa del Perelló

La playa de la Granadella amaneció ayer con un gran socavón y distintos desperfectos en sus instalaciones.
La playa de la Granadella amaneció ayer con un gran socavón y distintos desperfectos en sus instalaciones. / tino calvo

Las tormentas provocan que se desplome una atracción de feria en Dénia y causan cortes eléctricos en casi un millar de inmuebles

R. GONZÁLEZ/D. GUINDO

valencia. El temporal que entre el miércoles y la madrugada de ayer recorrió buena parte de la Comunitat, y que dejó acumulados de hasta 133 litros en apenas 24 horas en puntos como Xàbia, provocó un aluvión de daños, especialmente en la costa de la Marina. Cortes de luz en puntos tan sensibles como la cárcel de Picassent, el desplome de una atracción de feria en Dénia y serios daños en la playa del Perelló fueron otros de los incidentes más significativos.

Desde el sindicato CSI-F informaron ayer que la tormenta originó «una importante avería» en el sistema eléctrico de la prisión, lo que causó problemas como la inhabilitación de los ordenadores de los economatos. Esta situación provocó que no hubiese suministro de tabaco, café y otros artículos, lo que generó «conatos de tensión entre los reclusos». Asimismo, lamentaron, «los trabajadores del centro penitenciario no pudieron realizar sus funciones con normalidad debido a que los equipos informáticos no funcionan». Desde el sindicato resaltaron que esta situación «ha venido a destapar el pésimo estado de conservación y de medios materiales con los que cuenta el centro penitenciario», por lo que exige de forma urgente una dotación presupuestaria para que «los trabajadores penitenciarios del centro pueden realizar su cometido en unas condiciones adecuadas».

Por otra parte, y tras las lluvias, los municipios afectados empezaron a hacer balance y se pusieron en marcha para arreglar los desperfectos. Uno de ellos es Xàbia, donde la playa de la Granadella amaneció con importantes daños, ya que una riada causada por la tromba de agua arrastró a medianoche buena parte de los cantos rodados. La fuerza del agua dejó un gran hueco en la cala y se llevó también por delante señalización pública, sombrillas y hamacas. Ante ese panorama, el ayuntamiento decidió que es necesaria una intervención urgente para que vuelva a presentar un estado óptimo. De momento, ayer gestionó los permisos para poder comenzar en breve la regeneración con la aportación de grava. Debido a que este incidente se ha producido en pleno agosto, el consistorio optó por no cerrar totalmente la Granadella. No obstante, el acceso a este emblemático paraje estará condicionado por los trabajos que se lleven a cabo.

En Xàbia también se registraron desperfectos en la cala de la Barraca, donde también hará falta un aporte de grava. En los momentos de mayor intensidad de lluvia algunas calles del Arenal quedaron impracticables y tuvieron que rescatar a nueve personas que quedaron atrapadas en sus vehículos al averiarse sus coches. Asimismo, se habilitó un albergue provisional en la sala polivalente del Portal del Clot en el que se acogió a siete personas.

Otro punto de la Marina Alta donde la tormenta provocó daños fue Dénia, donde se recogieron un total de 130 litros de agua durante el temporal. Uno de los más llamativos tuvo lugar en la feria instalada en el recinto portuario. Allí una de las atracciones se volcó con el viento. Por suerte, eso sucedió sobre las 23.30 horas del miércoles y, como estaba cerrada la feria, no causó ningún herido. A consecuencia del temporal numerosos hogares de Dénia y Xàbia se quedaron sin suministro eléctrico. A primera hora de ayer todavía quedaban 850 viviendas sin luz, casi todas ellas en la capital de la comarca.

El temporal también afectó a la playa de El Perelló, en la que provocó la pérdida de arena y obligó a repartir «la poca que queda para acabar la temporada estival con cierta dignidad», tal y como apuntó el alcalde pedáneo, Andrés Fernández. Señaló que algunos tramos de playa han quedado «en mínimos» y que una de las partes más dañadas ha sido la habilitada para el baño de personas con minusvalías.

Los daños en las playas fueron causados tanto por las riadas como por la fuerza del oleaje. De hecho, en Alicante las olas casi alcanzaron los tres metros de altura y en Valencia se prohibió el baño en cinco playas. También se contabilizaron más de 24.000 rayos, la mayoría en la costa alicantina.

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