La sequía provoca quejas por el sabor a tierra del agua potable en Valencia y l'Horta

Planta potabilizadora de Manises. /Paco Moreno
Planta potabilizadora de Manises. / Paco Moreno

Las dos plantas que abastecen a 1,6 millones de usuarios mejorarán sistemas para reducir el gusto terroso en el caudal

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

La bajada de las reservas de agua en los embalses y los episodios de sequía que padece la Comunitat han tenido ya su efecto en el sabor del agua del grifo en Valencia y el resto de municipios de l'Horta que se nutren de las plantas potabilizadoras de Manises y Picassent. El presidente de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos, Vicent Sarrià, desveló ayer al presentar las cuentas de 2018 que este ejercicio ha llegado «algún episodio de quejas de consumidores de cierto sabor terroso en el agua, que no tiene ningún problema sanitario pero sí en cuanto al gusto».

Por este motivo destacó las inversiones que se acometen en las dos plantas desde hace años y que seguirán tanto en los planes de la entidad pública como en el plan de choque de 70 millones de euros de la empresa concesionaria aprobado en 2008 y con una vigencia de 25 años.

«Es casi un lugar común que el agua de la zona de Valencia tiene un sabor, unas cualidades no siempre muy apreciadas, aunque eso es subjetivo y discutible. Desde hace unos ejercicios se trabaja en proyectos que mejoran ese sabor con la aplicación de ozono, oxidación o sistemas de membranas que paulatinamente mejoran la calidad», añadió.

Sobre el origen de las quejas indicó que tienen su «origen en principio en el bajo nivel de los embalses por la acumulación de algas y elementos sólidos, lo que incide directamente en el sabor de esa agua». Sarrià matizó que otra de las posibilidades es el estado de conservación de la red una vez que pasa a ser competencia de cada uno de los municipios socios de la entidad. En total se abastece a 1,6 millones de personas con agua del Júcar y el Turia. Además, en El Realón, la planta de Picassent, está prevista la instalación de oxidación avanzada para «eliminar el sabor terroso característico» de las aguas procedentes del embalse de Tous. Matizó que el caudal que llega por el canal Júcar-Turia está en «buenas condiciones» y que la utilización de los nuevos sistemas de potabilización permiten reducir el uso de cloro.

El consumo ha crecido este año hasta los 82,4 hectómetros cúbicos por la actividad económica

El presidente de la entidad metropolitana, a su vez concejal del Ciclo Integral del Agua de Valencia, adelantó que el próximo año habrá unas inversiones de 13,3 millones de euros (nueve en mejoras de redes y 4,3 en las plantas potabilizadoras), además de lo establecido en el plan de choque de la empresa concesionaria del servicio en alta.

Otra de las novedades desveladas por Sarrià es la constatación del aumento del consumo de agua potable, uno de los parámetros que sirven para analizar la actividad económica. Este año se llegará a 82,4 hectómetros cúbicos, mientras que el pasado ejercicio fueron 79,5. La previsión de la entidad para 2018 es con la primera cifra, aclaró el edil.

En cuanto al rendimiento de la red, los canales de abastecimiento de agua en alta alcanzan prácticamente el máximo posible, al perder por fugas el 2% del caudal. Cuando llega a los municipios el porcentaje sube y en el caso de Valencia se eleva hasta el 10%, una cifra considerada positiva pese al gran caudal que se pierde en el subsuelo.

Ozono, oxidación y membranas son algunas de las técnicas que se usarán para mejorar el sabor

Sarrià dijo del aumento del consumo que también se explica por la paulatina conexión a la red en alta de zonas que hasta ahora se abastecían de agua de pozo. La tarifa en alta que se cobra a los Ayuntamientos tiene una parte fija y otra variable por el consumo, aunque en ningún caso se anula por la circunstancia de que el agua sea del nivel freático. El presidente de la entidad insistió en que esta fórmula, aplicada desde 2015, es la más equitativa para los consistorios. La tarifa media será de 40 céntimos por cada metro cúbico de agua tratada. Los ingresos previstos aumentarán en 899.573 euros y la previsión total será de 28,2 millones de euros, un 3,29% más que el presupuesto de este año.

La asamblea aprobó el presupuesto y las tarifas, donde Esquerra Unida ha presentado un recurso en contra. Al aumentar los ingresos por el mayor consumo, también se podrán acometer mayores inversiones. El hecho de que llegue más agua del Júcar, como indicó, es un factor favorable para la potabilización dado que en principio se encuentra en mejores condiciones que la del Turia antes de que entre en las plantas potabilizadoras para su tratamiento y conducción a las redes.

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