Roma también viaja en AVE

Hurtado, en una excavación. / lp
Hurtado, en una excavación. / lp

El arqueólogo vincula el hallazgo del dinero en un tramo de la Vía Augusta con un ritual religioso previo a la construcción Tomás Hurtado realiza un estudio de las monedas aparecidas en La Encina

I. DOMINGO

valencia. Monedas romanas que responden «a un ritual religioso de expiación por alterar espacios de la naturaleza con la construcción de un tramo de la Vía Augusta». Es la conclusión a la que ha llegado el arqueólogo e historiador colaborador de la Universitat de València Tomás Hurtado, que ha realizado un estudio sobre las monedas romanas aparecidas en las obras del tramo del AVE en el Nudo de la Encina.

Un descubrimiento a cargo del equipo de Juan Antonio Sánchez y Alfonso Ruiz al que Hurtado ha tratado de arrojar luz al ser la primera vez en España que las siete monedas romanas se han hallado dispersas en la base de la construcción, es decir, «en el momento previo a la ejecución de la obra». De ahí la vinculación con «algún tipo de ritual a los dioses de la Naturaleza debido a la alteración del orden existente por las obras», explica Hurtado, que apunta que sólo hay documentado algún paso parecido en Italia.

Cuatro de las monedas fueron acuñadas en Roma, 'Iltirkesken', 'Ercavica' (Cañaveruelas, en Cuenca; es la moneda más moderna) y la colonia 'Lepida' (cerca de Zaragoza), mientras que las otras tres aparecieron en la zona sur de la excavación y «corresponden a finales del siglo I cuando se hizo una reforma en la calzada de la Vía Augusta», explica Hurtado.

El numismático detalla que estas últimas son imperiales: dos son ases de Claudio I de acuñación hispánica y la tercera procede de la época de Augusto. Se conservan en el Museo de Prehistoria.

Fotos

Vídeos