Ribera Salud acusa a Sanidad de dejarle fuera de las reuniones con profesionales

La conselleria asegura que «lo normal» son las conversaciones con el personal y que la firma conoce las indicaciones para la reversión

R. V. VALENCIA.

Ya casi al final del camino hacia la reversión del departamento de salud de La Ribera a la gestión pública por parte de la Conselleria de Sanidad, que culminará dentro de dos semanas, el gerente del Hospital de Alzira y su área de salud, ayer volvieron a aflorar las diferencias entre la concesionaria y la Conselleria de Sanidad en torno a cómo se está llevando a cabo el proceso.

Javier Palau, gerente del departamento de salud, lamentó la «exclusión» del equipo gestor del centro de las reuniones que Sanidad mantiene con los profesionales. Ante esta acusación, el departamento autonómico aseguró que respondió en declaraciones a Efe que a la empresa concesionaria de la gestión en La Ribera ya trasladó a través de las normas de reversión todo el procedimiento que debe seguir, y unas indicaciones «muy claras» de cómo proceder.

A juicio de Palau la situación que denuncia supone «una profunda falta de respeto hacia los profesionales» que gestionan el centro y demuestra «una total incoherencia solicitando cooperación en la transición mientras se excluye completamente al actual equipo de las reuniones».

El gerente del departamento considera que la «exclusión» supone «una falta de respeto»

Las críticas del directivo de la concesionaria llegaron acompañadas de la referencia a varios encuentros. Citó el que tuvo lugar el miércoles entre la directora general de Alta Inspección, Isabel González, con el personal no asistencial -administración, contabilidad, admisión- «sin citar a los responsables de estas áreas».

También aseguró que la semana pasada González se reunió con los mandos intermedios de Enfermería «excluyendo» a la dirección del servicio y la gerencia. Añadió que para el martes se ha convocado al personal médico «sin haber citado hasta la fecha a las direcciones correspondientes».

Sanidad insistió ayer en que en su momento ya se entregaron a la empresa concesionaria las normas que tenían que seguir con indicaciones «muy claras» de cómo tendrían que actuar. Y las reuniones con los profesionales que han motivado el malestar de Ribera Salud se explican, según Sanidad, en el marco de la planificación asistencial que se está llevando a cabo para el hospital, y «lo normal» es reunirse con trabajadores de distintos ámbitos. El departamento autonómico recalcó que la empresa tiene «muy claro» la documentación que debe aportar y cuál es su función en el proceso de reversión.

El cruce de declaraciones con respecto a la celebración de reuniones y la «exclusión» de las mismas denunciada por la firma llegó ayer precedida de las manifestaciones del miércoles en las que también el gerente del departamento de salud lamentaba que la conselleria «haya bloqueado» convertir a 65 trabajadores en personal indefinido y el departamento que dirige Carmen Montón le reprochara «falta de colaboración».

La semana pasada, también Javier Palau a través de una carta dirigida a los usuarios aseguró que la reversión traerá consigo la pérdida de servicios como el portal de salud. Y con anterioridad, un estudio encargado por la concesionaria a una consultora advirtió de que la reversión no se podrá realizar sin «graves impactos sanitarios sobre la población».

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