Las ayudas del Consell para enfermos de alzheimer se retrasan hasta tres años

El centro de día de Benicalap organiza talleres para ejercitar la memoria.
El centro de día de Benicalap organiza talleres para ejercitar la memoria. / AFAV

Cuidadores de afectados critican la falta de atención por parte de la conselleria de Políticas Inclusivas y la lentitud del sistema de dependencia

TEO PEÑARROJAValencia

La tía Carmencita tenía las mismas sillas con el respaldo de mimbre tapizadas en verde oliva. Sobre la mesa camilla, un mantel de ganchillo y un botijo. Una telefunken del año catapún, una lámpara de pie, un teléfono de rueda, un souvenir de Sevilla terriblemente hortera -Spain is different- y al fondo un aparador de contrachapado sobre el que descansa un juego de café al más puro estilo sesentero. El tiempo se ha detenido en 1963 en 'Mi casita de ayer', una de las terapias más novedosas del centro de día de Benicalap de la Asociación de Familiares de enfermos de Alzheimer de Valencia (AFAV). En la terraza del centro hay una caseta de jardín prefabricada que por dentro es la sala de estar de cualquier casa española de los años sesenta. Aquí, los enfermos realizan terapias de grupo. El ambiente les ayuda a recordar. Ven el '1, 2, 3' y a Félix Rodríguez de la Fuente. Quizá no recuerdan el camino de vuelta a casa, pero recuerdan perfectamente aquellos años 60.

Sin embargo, no todas las familias pueden pagar los 1.000 euros al mes que cuestan estos centros. «Esto tendría que ser un derecho, no un privilegio», asegura con un deje de impotencia Sonia, una trabajadora social. Critica la lentitud del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) que gestiona la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas dirigida por Mónica Oltra. Desde que se rellena la solicitud hasta el momento en que la persona dependiente recibe los servicios que necesita, el estado de un enfermo de alzheimer cambia tanto que sus necesidades son completamente distintas a las del momento de la valoración. Pueden pasar de dos a tres años en este proceso, y «en ocasiones algún enfermo ha fallecido antes de recibir respuesta», puntualiza.

Dependencia en cifras

36,6

son las personas enlista de espera del sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.

trabajadores que valorarán las solicitudes de dependencia con el nuevo decreto

millones de euros se han destinado por la conselleria este año para los servicios sociales municipales.

El cerebro de una persona con alzheimer es a un cerebro sano lo que una pasa a una uva. Se produce una concentración extrema de la corteza cerebral y del hipocampo, y se dilatan los ventrículos. O lo que es lo mismo, el cerebro se arruga, se encoge y se agujerea como un queso gruyer. En el centro de Benicalap, los 70 pacientes que acuden diariamente están divididos en tres grupos según lo avanzada que está la enfermedad. Pedro, nombre ficticio, pertenece al tercer grupo, el de los enfermos más avanzados. Su salón es el más silencioso de todos. Ocho o diez personas están sentadas alrededor de una mesa pintando patitos y peces como en el parvulario. Otros dos duermen en sus sillones. Luis lleva diez minutos intentando abrir la puerta, que está, como todas las puertas del centro, cerrada con llave. Pedro, en cambio, deambula alrededor de la mesa sin un objetivo. Es joven: todavía no ha cumplido los 50 y ya está en el estadio más avanzado de la enfermedad, que «es mucho más rápida en las personas más jóvenes. Se llama alzheimer precoz», explica una trabajadora.

Menos lista de espera

Sobre todo en casos como este, la resolución de dependencia llega siempre tarde. «El nuevo gobierno no ha hecho nada por solucionar esta situación», asegura Sonia. Desde la conselleria replican que estos retrasos «se han dado siempre», y que no obstante se han tomado medidas. La lista de espera se ha reducido de 45.000 personas en 2015 a las 30.000 de hoy. Parte del secreto es la municipalización del proceso. Ahora son los ayuntamientos los encargados de la valoración de cada caso, lo cual ha permitido resolver los expedientes atrasados a un ritmo de unos 1.250 expedientes al mes. El mes pasado se aprobó un decreto de dependencia que unifica la legislación autonómica al respecto y permitirá pasar de los 17 trabajadores que se encargan actualmente de las valoraciones a más de 400. Este año el presupuesto para los servicios sociales municipales se ha doblado, fijando el gasto público en 36'6 millones de euros. A pesar de todo, todavía no se cumple la ley, que establece que este tipo de expedientes deberían estar resueltos en un plazo máximo de medio año. Sonia lamenta que «el esfuerzo que no hace el gobierno tienen que hacerlo familias y ONGs».

Una de las asociaciones que lo hacen es AFAV. Acuden voluntarios como Juan, que al entrar le da un abrazo a Pedro. Juan es pensionista y viene todos los martes al centro de día. «Desde que empecé no he podido parar. Sacarles una sonrisa no se paga con dinero», dice convencido.

Sede del coro 'Les Veus de la Memòria'

El nuevo decreto contempla la posibilidad de recibir una prestación económica para acceder a centros como el de Benicalap, que es la sede de 'Les Veus de la Memòria', el coro con el que los pacientes combaten la enfermedad que les atenaza el cerebro. «Repetimos muchas veces las canciones y eso les ayuda a ejercitar la memoria», señala Jorge, quien junto con Sole dirige el ensayo todos los martes. «Se lo pasan bien, y eso es muy importante, porque la memoria afectiva es mucho más fuerte que la cognitiva», añade Sole.

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