Retiran vigilancia en los montes de la Comunitat Valenciana pese al riesgo de incendios por la sequía

Pinadas de Utiel dañadas tras los temporales de principios de año. / m. molines
Pinadas de Utiel dañadas tras los temporales de principios de año. / m. molines

La Comunitat vive el octubre más cálido en 34 años con una inusual ausencia de lluvias en la época habitual de las grandes precipitaciones

D. GUINDOJ. A. MARRAHÍVALENCIA.

El malestar se ha generalizado entre las brigadas que se encargan de vigilar los montes valencianos a causa del progresivo cierre de observatorios forestales y la finalización del servicio de decenas de unidades móviles. Y todo ello, ante una excepcional situación climatológica de sequía y falta de lluvias que ha llevado a la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente a prorrogar el periodo para realizar quemas agrícolas en terrenos forestales. Estos profesionales no se explican por qué la Generalitat mantiene su plan de cierre de observatorios pese al evidente riesgo de incendios y reclaman que, en su mayoría, se mantengan abiertos durante todo el año. En concreto, según indicaron ayer fuentes del colectivo, ya se han clausurado 17 de los 68 puntos de vigilancia que hay repartidos por toda la geografía valenciana (nueve desde el 1 de octubre y otros ocho desde ayer), mientras que a lo largo de noviembre se cerrará otra treintena. A final de año apenas quedarán operativas 25 de estas torres de vigilancia en las que, en total, prestan servicio unos 150 profesionales.

El caso del centenar de unidades móviles de este dispositivo de vigilancia es similar. A finales de mes, una veintena de estos vehículos dejará de prestar servicio, mientras que otros siete lo harán a lo largo de noviembre. En diciembre, seguirán con sus tareas poco más de 20 de estas unidades móviles que utilizan más de 200 especialistas en la vigilancia forestal.

Estos trabajadores, por una parte, lamentan que la mayoría, al reducirse el dispositivo de vigilancia, pierde su trabajo y, por otra, que la inestabilidad de este servicio hace que, cada año, se incorporen nuevos empleados sin experiencia.

Esta situación contrasta con los duros ataques que el actual presidente de Les Corts, Enric Morera, dirigió al anterior Consell por no ampliar esta vigilancia. El político de Compromís, incluso, acompañó a estos trabajadores en una protesta. «No podemos olvidar que los incendios se apagan con la prevención de invierno y ahora no tenemos vigilancia», sentenció en aquel momento. Por su parte, la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, anunció a principios de año que buena parte de los 68 observatorios forestales van a extender su periodo de vigilancia durante todo el año de forma ininterrumpida. Sin embargo, y según el calendario de la propia conselleria, está previsto que sólo tres estén abiertos durante todo el año. Sin embargo, este año sí se ha prolongado el periodo en el que están operativas las unidades móviles hasta los nueve meses y medio en algunos casos.

El riesgo de incendios se aprecia en los últimos datos climáticos. Según José Ángel Núñez, responsable de climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat, «si bien no ha habido ningún pico de calor, la persistencia de condiciones anticiclónicas han dado lugar a que la primera quincena sea muy cálida y seca» en toda la región.

Las mediciones de AEMET revelan que la humedad del terreno en capas superficiales presenta actualmente valores por debajo del 10% en la mayor parte del territorio de la Comunitat. El monte está muy seco. Sólo el litoral norte de Alicante aparece algo más regado por las lluvias.

Nuestra región está pasando el mes de octubre con una temperatura media que se eleva 2,2 grados por encima de lo normal. Y eso es sólo en promedio. En algunas zonas, esa anomalía supera los 4 grados, especialmente en puntos del interior más alejados de las brisas marinas que regulan, en cierto grado, la descompensación térmica de este octubre.

El calor de esta quincena es ya histórico. Según los datos de Aemet, la temperatura media del periodo es la más alta en 34 años. Sólo en 2013, hace cuatro años, hubo valores tan elevados en esta época. Para colmo, ha llovido muy poco y también septiembre fue excepcionalmente seco. En esta tesitura, el único escudo natural contra el fuego es que no se están formando los temidos vientos de poniente. «La entrada de vientos húmedos de origen marítimo mantiene el ambiente relativamente fresco y húmedo», matiza Núñez.

La Conselleria de Medio Ambiente, de la que depende la prevención de incendios forestales, no prevé un refuerzo especial por estas condiciones especiales más allá de la ya anunciada extensión en el calendario de la prohibición de quemas agrícolas en zonas forestales o a menos de 500 metros. Se prolonga hasta finales de mes.

Como confirmaron desde el departamento autonómico, no se ha organizado un refuerzo adicional en vigilancia ni tampoco se prevén restricciones en el uso de paelleros de áreas recreativas, que se mantendrán como en cualquier octubre. Es decir, sólo quedarán clausurados en jornadas de alto riesgo de incendios forestales.

La reducción de personal en observatorios forestales sin tener en cuenta la peligrosidad de octubre contrasta con el esfuerzo el Ministerio de Medio Ambiente, que, según Emergencias, sí alarga hasta noviembre la disponibilidad de equipos de extinción para la región que los precise. La agencia autonómica tampoco prevé un refuerzo contra el fuego este mes. Los equipos aéreos contratados para hacer frente al fuego en la región no se reducen a mínimos hasta el próximo mes, pero esto tampoco es una medida excepcional.

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