Los regantes piden al Gobierno un pacto del agua con obras concretas

Gil Olcina, Puig y Andújar ayer en la reunión de los regantes en Alicante. / efe
Gil Olcina, Puig y Andújar ayer en la reunión de los regantes en Alicante. / efe

La ministra de Medio Ambiente señala que habrá trasvase al Segura si los embalses superan los 400 hectómetros cúbicos

JUAN SANCHIS VALENCIA.

Los regantes valencianos pidieron ayer al Gobierno que «dé un paso al frente» para alcanzar un pacto nacional sobre el agua. José Antonio Andújar, presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (Fecoreva), expresó el respaldo a la iniciativa del Gobierno central en la que se propone, entre otras medidas para combatir el déficit hídrico, mantener los trasvases e intensificar la desalación, pero con una serie de condiciones.

Andújar señaló que el Ejecutivo «es quien debe tomar la iniciativa, ya que es quien más responsabilidades ostenta». En este sentido, explicó que el acuerdo se debería ofertar a PSOE y Ciudadanos, «que son los partidos con los que se puede llegar a un pacto», y empezar a negociar.

El presidente de los regantes valencianos señaló que la oposición de Castilla-La Mancha a un trasvase desde el Segura se pueden superar garantizándoles la cobertura de sus necesidades hídricas. «Si para ello hacen falta nuevas infraestructuras, el Gobierno debe proponerlas con su coste económico», explicó Andújar. A partir de ahí, «el pacto por el agua tiene que quedar en manos de los técnicos y los políticos deben apartarse para evitar politizarlo».

Puig reclama que la Comunitat tiene que tener voz en un acuerdo nacional sobre política hídrica

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, expresó ayer, durante su participación en una jornada organizada por los regantes en Alicante, su respaldo a un pacto del agua, pero exigió que la Comunitat debe «tener voz, y va a participar». Consideró que la política del agua «se tiene que basar en la sensatez, fuera de guerras absurdas y estériles que no llevan a nada».

El delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, pidió en el curso del encuentro «altura de miras y sentido de Estado para dar una respuesta al déficit hídrico». También se posicionó el ministro de Justicia, Rafael Catalá, quien confió que en los próximos meses se alcance un pacto nacional basado «en la responsabilidad, solidaridad, generosidad y consenso».

Trasvase

La semana que viene habrá con toda probabilidad un nuevo trasvase del Tajo al Segura diez meses de la última transferencia realizada en mayo del pasado año. Así lo aseguró ayer la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, en una entrevista en la Cadena Ser. Tejerina indicó que la transferencia se producirá siempre y cuando la cuenca cedente supere los 400 hectómetros cúbicos de agua almacenada. A día de ayer la cantidad embalsada rondaba los 412 hectómetros y se espera que la próxima semana ronde los 470.

«La fecha prevista será siempre a partir del uno de abril, no durante la Semana Santa, después de una propuesta de la comisión técnica que se reúne cada primer día del mes», explicó la ministra. La titular de Medio Ambiente indicó que el Gobierno «cumple la ley» con «transparencia y absoluta objetividad» e insistió en que se dejarán «400 hectómetros en la cuenca y todo lo que esté por encima se procederá al trasvase».

El anuncio del Ministerio provocó una airada respuesta por parte de Castilla-La Mancha. El consejero de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta, Francisco Martínez Arroyo, recordó que los embalses de la cabecera del río Tajo están al 16 por ciento de su capacidad total y resaltó que «cualquier persona con sentido común se da cuenta que no se puede ni se debe autorizar un trasvase». Las alcaldesas de Toledo y de Aranjuez y los municipios ribereños de la cabecera del Tajo también expresó su rechazo.

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