El refuerzo antiterrorista merma la vigilancia de incendios en verano en la Comunitat Valenciana

Un agente de la Guardia Civil, durante un control antiterrorista en Alicante. / Álex Domínguez

El trasvase de agentes a la vigilancia antiyihadista deja zonas como Gandia u Ontinyent con sólo un guardia civil contra el fuego

Arturo Checa
ARTURO CHECAValencia

Nivel 4 de alerta, de cinco posibles, de riesgo de atentado terrorista. Incremento del número de agentes en zonas turísticas y de gran concentración de personas. Mayor duración de los controles durante la celebración de festivales y conciertos. Aumento de la presencia de agentes antiterroristas de paisano. Son algunos de los efectos que tendrá sobre las Fuerzas de Seguridad de la Comunitat el incremento de la alerta antiyihadista tras los atentados en Londres y otras grandes capitales europeas. Pero los efectos 'secundarios', las consecuencias negativas, también se dejarán notar. Entre ellas, la merma de agentes destinados a otras labores, algunas tan vitales en verano como la vigilancia contra incendios.

Lo denuncia la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC). «Se presenta un verano complicado», algo que desde el sindicato traducen en una falta de agentes para desarrollar otras labores de seguridad más allá de las destinadas a prevenir atentados terroristas. La AUGG advierte cómo la carencia de efectivos hará que «en muchos destacamentos de Protección de la Naturaleza de la Comunitat, como Gandia u Ontinyent, con tan sólo dos guardias civiles en plantilla, quedará tan sólo uno para todo el verano, cuando mayor riesgos de incendios existe». El sindicato señala como causas el desvío de muchos guardias civiles a la labor de vigilancia antiterrorista, pero también el hecho de que no se cubran las vacaciones de los efectivos titulares con suficiente personal de refuerzo.

AUGC lamenta la «falta de garantías de seguridad» en patrullas unipersonales de tráfico

Merma en Atestados

Otro dato que evidencia la «falta de garantías de seguridad» es que las tradicionales 'parejas' de la Benemérita acaben convirtiéndose en muchas ocasiones en servicios unipersonales. Por ejemplo, AUGC denuncia que patrullas de tráfico y atestados se vean obligados a «intervenir solos» o que algunas de las unidades del Servicio de Protección de la Naturaleza (de nuevo los especialistas en la lucha contra el fuego, o más bien de esclarecimiento de las causas de los incendios) «tengan que prestar servicio en conjunto con personal de Seguridad Ciudadana, por lo que no tienen una actividad propia de protección de la naturaleza».

Son datos que se agudizan especialmente este verano, cuando, como publicó LAS PROVINCIAS el pasado 4 de junio, se intensificará notablemente la vigilancia antiterrorista en municipios turísticos de la Comunitat, así como en festivales, conciertos y otros eventos que supongan grandes concentraciones de público. Todo ello con nulo refuerzo de las unidades de la Policía Nacional y con apenas dos centenares de guardias civiles en prácticas, como denunciaron los sindicatos policiales SUP y AUGC.

La carencia de relevo para turnos vacacionales acrecienta la ausencia de efectivos

Esto, como lamenta el sindicato de la Benemérita, agrava los problemas históricos que arrastra la Guardia Civil, entre ellos «la escasez de dotación de chalecos antibalas, pese al actual nivel de alerta terrorista, o tener que patrullar con vehículos que acumulan un elevado número de kilómetros recorridos», según la Asociación Unificada de la Guardia Civil.

Horas sin pagar

La Policía Nacional no es una excepción en la falta de recursos. Como denunció el SUP hace dos semanas, en Valencia capital «no hay refuerzo de agentes previsto en verano, más allá del trasvase de policías entre unidades». El sindicato estableció en 225.000 euros el presupuesto necesario para pagar a los agentes las horas extraordinarias que serán necesarias para la labor de vigilancia durante las vacaciones, además de poner sobre la mesa las 30.000 horas adeudadas por el Ministerio del Interior a los agentes valencianos, una información cuya publicación ha causado un «hondo malestar» en la cúpula de Madrid, como indicaron fuentes policiales.

Desde el SUP y AUGC también coincidieron en advertir de carencias en dos puntos neurálgicos de comunicación: el insuficiente refuerzo en el Puerto de Valencia y en el aeropuerto de Manises. El recinto portuario será escenario este verano otra vez del origen de una línea de ferry con Mostaganem (Argelia). El sindicato policial lamenta que aún no se haya incluido el enlace dentro de la operación Paso del Estrecho, «por lo que no hay más presencia policial como si hay en Alicante». En Manises también se echan en falta más policías y guardias civiles para el control de pasaportes y equipajes.

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