La EMT reduce los autobuses que están en la calle hasta un 26% en verano

Dos pasajeros contemplan el mapa de la red de la EMT en una parada.
Dos pasajeros contemplan el mapa de la red de la EMT en una parada. / manuel molines

La Federación de Asociaciones de Vecinos exige al Consistorio que mantenga el mismo servicio durante todo el año en las horas punta

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

La EMT reduce un 10% la cantidad de autobuses que salen a la calle en julio y un 26% los que circulan por la ciudad en agosto, según explicaron ayer fuentes sindicales a la Federación de Asociaciones de Vecinos. De los 745 buses diarios que rodaron por la ciudad en junio, en julio se pasa a 675 y en agosto a 554.

La entidad que preside María José Broseta lamentó ayer estos cambios en la cantidad de autobuses que circulan por Valencia en verano. «No nos parece de recibo que en julio y agosto se reduzca un servicio básico para la movilidad de los valencianos como es el autobús urbano de la EMT y el metro y el tranvía porque existe en la ciudad muchos vecinos y vecinas que tienen que ir a trabajar en ese periodo», explicó Broseta.

Tanto EMT como FGV comenzaron ayer con sus horarios de verano, lo que supone una reducción del servicio en ambos casos hasta el 31 de agosto y, en consecuencia, un aumento de las esperas en las paradas.

Así, en el caso de FGV, tal como consta en su página web, ayer arrancó el denominado servicio intermedio, que es el equivalente al que el resto del año se aplica un sábado, lo que implica una reducción del servicio del 22%.

En el caso de la EMT, según los horarios que aparecen fijados por temporadas en cada línea en su página web, se aprecia un aumento de las esperas considerable, especialmente en agosto. Así, por ejemplo, la línea 8 que en junio tenía fijada una frecuencia para días laborables de 7 a 10 minutos y de 11 a 15 minutos por las tardes y noches, pasa este mes a frecuencias de 8 a 15 minutos y de 15 a 20 minutos, mientras en agosto será de 10 a 13 minutos. Los sábados las frecuencias pasan de los 11 a 20 minutos de junio a los 15 a 18 minutos en julio y agosto.

Broseta recordó ayer que los damnificados por estos recortes en el servicio no sólo son los ciudadanos de Valencia, «sino que también todos los del área metropolitana que trabajan en la capital y necesitan de estos medios de transporte para llegar puntuales a sus puestos, así como los miles de turistas que nos visitan y que se van a llevar una mala imagen del transporte público de la ciudad».

La dirigente vecinal criticó que este recorte del servicio «no sólo no va acompañado de una reducción de tarifas en la misma medida en que se empeora el servicio, sino que en el caso de la EMT tenemos uno de los billetes sencillos más caros de España y el bonobús sufrió una subida del 6% este año, cinco puntos por encima del IPC».

Ante esta situación, Broseta solicitó que al menos se mantengan las frecuencias al menos en las horas punta de entrada y salida del horario laboral y pidió un esfuerzo a las administraciones para mantener un servicio público de calidad, también en verano: «Somos conscientes de que en verano baja el número de usuarios, pero el transporte público debe buscar un beneficio social por encima del económico, ya que por otra parte, está sustentado por los impuestos de todos los ciudadanos y ciudadanas». La EMT ha ampliado este año la cantidad de líneas que van a la playa, llegando a 10 diarias, dos veraniegas y dos nocturnas.

Fotos

Vídeos