Rajoy anuncia la conexión entre Cataluña y la Comunitat por autovía libre de peajes

De la Serna, Puig y Rajoy bajan del tren y saludan a la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y al presidente de la Diputación, Javier Moliner. / EFE/Domenech Castelló
De la Serna, Puig y Rajoy bajan del tren y saludan a la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y al presidente de la Diputación, Javier Moliner. / EFE/Domenech Castelló

El presidente del Gobierno revela en la inauguración del AVE a Castellón una inversión de 434 millones de euros

JUAN SANCHIS VALENCIA.

El AVE Madrid-Castellón es desde hoy una realidad. Los castellonenses pueden viajar ya a la capital de España en algo más de dos horas y media. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, realizó ayer el viaje inaugural del nuevo trazado acompañado desde Valencia por el jefe del Consell, Ximo Puig.

Pero la visita de Rajoy sirvió, además, para anunciar una inversión de 434 millones en la provincia de Castellón. Se trata de la construcción de tres nuevos tramos de la A-7 que culminarán las obras de la CV-10 entre Vilanova d'Alcolea y La Jana (en el límite con la provincia de Tarragona), la autovía que recorre de norte a sur por el interior la Comunitat Valenciana. La terminación de esta infraestructura supondrá que los valencianos pueden enlazar con Cataluña por una vía de doble carril por sentido sin necesidad de pagar peaje.

El viaje por carretera a Cataluña se puede efectuar por autovía hasta Vilanova de Alcolea en Castellón. Desde este punto y hasta la provincia de Tarragona el conductor tiene dos opciones. O bien seguir por la N-340, una vía que en su mayor parte sólo tiene un carril por sentido, o bien incorporarse a la AP-7 abonando el peaje.

La actuación se enmarca en el Plan Extraordinario de Carreteras del Gobierno

Las previsiones que maneja el Gobierno son que antes del otoño se pueda licitar el estudio de viabilidad del tramo de 48 kilómetros de longitud. «Con esta actuación se dará continuidad a la A-7, se reforzará el corredor y se mejorarán las conexiones con Aragón», puntualizó Mariano Rajoy.

La construcción de esta arteria es una de las reivindicaciones del empresariado castellonense. El colectivo ha reclamado en diversas ocasiones esta infraestructura como alternativa a la N-340 con el objetivo de conseguir una mejor conexión de las industrias del azulejo por carretera.

Es la segunda actuación que anuncia el Gobierno incluida en el Plan Extraordinario de Carreteras que cuenta con una inversión de 5.000 millones de euros y que el Ejecutivo pretende acometer en los próximos años en colaboración con la inversión privada.

El primer proyecto enmarcado en este plan fue anunciado por el presidente del Gobierno el pasado mes de diciembre y supone la construcción del eje norte-sur de Murcia, una vía de 32,8 kilómetros con un coste estimado de 279 millones.

Hasta el momento son estos dos los proyectos que se acometerán en el marco del plan de carreteras que tiene por objetivo construir o mejorar unos 2.000 kilómetros de vías para posteriormente explotarlos y mantenerlos durante un periodo de 20 años.

Este plan se financiará con el sistema de pago por uso, un mecanismo por el que las constructoras que se adjudican las obras adelantan el dinero necesario para su construcción. Posteriormente, lo recuperan cobrando un canon anual de la Administración durante el periodo de explotación. La financiación también contará con ayudas del Banco Europeo de Inversiones y con fondos de la UE.

Rajoy también recordó que este plan, además de mejorar el transporte, supondrá un retorno fiscal de 3.000 millones de euros y generará unos 189.000 puestos de trabajo. El Ministerio de Fomento ya ha indicado en varias ocasiones su intención de licitar los veinte proyectos entre este año y el siguiente.

AVE a Castellón

Mariano Rajoy se desplazó ayer a Castellón, junto al ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, a bordo del primer AVE que unía Madrid con la capital de la Plana. Desde Valencia hizo el viaje acompañado del presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

El presidente del Gobierno señaló que esta nueva infraestructura «mejorará de forma notable la conectividad» entre las dos capitales y «estimulará el crecimiento económico, el número de viajeros y el de turistas».

Al comienzo de su intervención, Rajoy hizo una velada referencia a la situación en Cataluña: «A los españoles nos va bien cuando viajamos juntos en el mismo tren porque llegamos más lejos y con este nuevo AVE, además, reducimos las distancias».

Aprovechó la ocasión para recordar la apuesta del Gobierno por el corredor mediterráneo, una infraestructura que calificó como «vital» para España. Rajoy explicó, en este sentido, que el proyecto supone una inversión de 22.000 millones de euros, «de los que el Ejecutivo ya ha puesto en marcha el 62%». «Se está trabajando en todos los tramos y contamos con financiación suficiente para hacer frente a todos los compromisos», resaltó.

En la misma línea, calificó la inversión en esta infraestructura de «productiva, ya que es una infraestructura multimodal, viaria y ferroviaria que conectará los principales nodos logísticos, terminales intermodales y centros de producción del Mediterráneo».

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, aprovechó su intervención para volver a reclamar la mejora del sistema de financiación autonómica. El jefe del Consell manifestó también que la puesta en marcha del AVE entre Castellón y Madrid «es un paso más, ni el más importante, ni el definitivo. Pero cualquier avance supone siempre satisfacción y exigencia». Además, subrayó que la infraestructura continúa la senda abierta por la puesta en marcha del Alvia en 2010.

Renfe ha programado cuatro servicios diarios entre Madrid y Castellón en alta velocidad (dos de ida y dos de vuelta). Ademas, habrá dos Intercity diarios y se mantendrá el actual servicio del Alvia que hace el trayecto Castellón-Madrid-Gijón. El presidente del Gobierno puntualizó que de esta forma se cuadriplica la oferta de plazas hasta los 2.550 asientos en los días laborables (1.900 más que en la actualidad).

Con motivo de la puesta en marcha de esta infraestructura, el billete costará 25 euros y 20 entre Castellón y Cuenca, una promoción que se mantendrá hasta que finalicen las fiestas de la Magdalena.

El nuevo servicio ha supuesto la adaptación al ancho mixto de una de las vías del tramo Valencia-Castellón de 74 kilómetros de longitud con una inversión de 178 millones de euros. Para ejecutar la obra ha sido necesaria la instalación de 160 kilómetros de nuevo carril, la sustitución de más de 160.000 traviesas y la colocación de 72 nuevos desvíos o cambios de agujas.

En una próxima fase (2020) se implantará el tercer carril en las dos plataformas de vía que existen en la actualidad. El objetivo es que en un futuro inmediato se construya una plataforma separada para la alta velocidad y se conserve la actual para el resto de servicios.

El AVE inaugurado ayer no circulará a 300-350 kilómetros por hora más que en el trazado entre Madrid y Valencia. Entre las dos capitales de la Comunitat la velocidad será de 160 km/h o 220 km/h según los tramos. El hecho es que con la nueva infraestructura el viaje se acorta a dos horas y media, lo que supone una reducción de 37 minutos.

La llegada del AVE ha suscitado todo tipo de reacciones. El presidente de la Diputación de Castellón, el popular Javier Moliner, aseguró que la alta velocidad «ha transformado la realidad en todas las ciudades a las que ha llegado y Castellón no va a ser una excepción».

El secretario general del PSOE en Castellón, Ignacio Blanch, señaló que las obras de la alta velocidad han sido «una chapuza detrás de otra», una línea que compartió Compromís al afirmar que el viaje inaugural fue «un espantoso ridículo» por la demora de 30 minutos. La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, indicó que esperaba que el AVE no supusiera más retrasos para las cercanías. Mientras, la portavoz de Ciudadanos en Les Corts, Mari Carmen Sánchez, manifestó que esta infraestructura «es un timo» que no supone mejoras para los castellonenses.

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