Los 16 puntos negros de las carreteras valencianas se cobran 415 víctimas en cinco años

El tramo más crítico de carretera está en la A-77 a su paso por San Vicente del Raspeig

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

Son puntos marcados por la desgracia. Lugares que cualquier conductor que los atraviese debería grabar en su memoria para extremar la precaución. Los 16 tramos de carretera más peligrosos de la Comunitat Valenciana acumulan 415 víctimas en un periodo de cinco años, tanto muertos como heridos. Así lo revela un reciente informe elaborado por Automovilistas Europeos Asociados confeccionado con datos del Ministerio de Fomento sobre la red de carreteras del Estado.

De los 190 tramos de asfalto más peligrosos detectados en España, 16 se encuentran en nuestra región, tanto en autovías y carreteras convencionales como en la autopista de peaje AP-7. En el primer apartado, la organización de conductores fija su atención en nueve carreteras, cinco en Alicante, tres en Valencia y otra más en Castellón. Juntas, suman 39 accidentes con 274 víctimas en esa media década de análisis.

De entre todas ellas, la de mayor riesgo es el kilómetro 0 de la A-77a. Discurre por San Vicente del Raspeig, acumula 81 víctimas en 57 siniestros y soporta una enorme intensidad de tráfico de más de 33.000 vehículos al día, como recoge el listado de AEA. Pese a ello, no hay constancia de radares fijos ni móviles para controlar la velocidad.

Dos de los recorridos más peligrosos de Alicante carecen de dispositivos de control de velocidad

Muy cerca de allí y en el mismo término municipal aparece otro espacio vial de alto riesgo: el kilómetro cero de la A-77, escenario de 39 accidentes de circulación en el que 58 personas fallecieron o acabaron lesionadas.

También llama la atención la especial peligrosidad del kilómetro 153 de la N-332, un tramo que pasa por Alfàs del Pi y conecta la localidad alicantina con Benidorm. Se trata de una zona de litoral con elevadísimo tránsito en época turística que ha padecido 45 accidentes con 72 víctimas. Parte de la explicación a su elevada siniestralidad radica en la alta densidad de circulación que soporta. Según los datos del informe, por allí pasan casi 21.000 vehículos de media diaria.

La ruta de la peligrosidad nos lleva ahora a la provincia de Valencia. Si bien las cifras de siniestralidad son más bajas que en la provincia de Alicante, hay también riesgo en algunos puntos. Uno de ellos es el kilómetro 842 de la carretera N-340, en la zona de la Vall d’Albaida. Con una intensidad de más de 3.000 vehículos al día, ha sido escenario de diez accidentes con doce víctimas. Ya en Castellón, AEA pone el acento en el riesgo del kilómetro 33 de la N-232, entre Chert y Morella.

En autopista de peaje

En el análisis de la AP-7, la asociación alerta sobre siete tramos de la autopista a su paso por la Comunitat, cuatro en Valencia, dos en Alicante y uno en Castellón. De todos ellos, el que más desgracias acumula es el kilómetro 480, que corresponde al término municipal de El Puig. La Comunitat es la tercera región de España con más puntos negros en vías de peaje, por detrás de Galicia y Cataluña.

El informe de AEA revela que la DGT sólo tiene instalados radares fijos o móviles en seis de los 16 tramos de riesgo detectados en la Comunitat Valenciana. Llama especialmente la atención la ausencia de sistemas de control de la velocidad en dos de los puntos negros de la provincia de Alicante con mayor nivel de siniestralidad: los de la A-77 entre la capital y San Vicente del Raspeig. De acuerdo con el estudio vial, juntos suman 96 siniestros con 139 heridos o fallecidos.

«Si se mantienen los recortes puede repuntar la siniestralidad»

La Comunitat es, este año, la región de España con un mayor descenso de los fallecidos en carretera. Pero Mario Arnaldo, la voz de Automovilistas Europeros Asociados, lanza una advertencia: «Si se mantienen los recortes presupuestarios en la conservación de la red de carreteras, se puede producir un indeseado repunte de la siniestralidad».

La asociación basa esta crítica en que, «a pesar de haberse mantenido estable el índice de peligrosidad medio de las carreteras, han aumentado los tramos en los que se supera en más de diez veces la media nacional». Es decir, aumentan los tramos de concentración de accidentes. «Este hecho evidencia que la reducción presupuestaria destinada al mantenimiento de las carreteras está afectando negativamente a la seguridad vial de nuestro país», lamenta el experto.

La mirada a nivel nacional muestra que el tramo más peligroso de todas las carreteras de España se sitúa en Valladolid. El kilómetro 358 de la N-122 a la entrada de Valladolid presenta un índice de peligrosidad que supera en 423 veces la media nacional. En Pontevedra hay también un tramo letal que acumula 110 accidentes con 189 víctimas. Por regiones, Castilla y León es la que más tramos de riesgo presenta. Son 41.

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