Cuarenta obras antirriada por valor de 460 millones están aún pendientes en la Comunitat Valenciana

Un informe de los contratistas advierte de que dos presas y «protecciones vitales» ante la inundaciones todavía no han sido licitadas

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

Un año más, la Comunitat Valenciana afronta la época de 'gota fría' sin las defensas previstas y programadas por las administraciones. Así lo muestra un reciente análisis de las estructuras hídricas prioritarias para la región realizado por la Cámara de Contratistas. El resultado es desalentador: 41 obras por valor de 463 millones de euros «ni siquiera están licitadas», como lamenta el director gerente de la institución, Manuel Miñes. «Son intervenciones vitales que no lucen hasta que llega la catástrofe», advierte.

El citado informe, fechado en junio, ha sido remitido a la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, pues la mayoría de las obras contra avenidas a las que hace alusión son de competencia gubernamental. En un reciente encuentro con Miñes en julio, « la ministra nos trasladó que de momento no hay fondos para acometer las obras, aunque lo tendría en cuenta». Es decir, nada indica que las infraestructuras contra inundaciones vayan a comenzar a corto plazo.

La Cámara de Contratistas también ha hecho llegar su estudio sobre obras hídricas pendientes al delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, a la consellera de Medio Amiente, Elena Cebrián, y a la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Júcar, María Ángeles Ureña.

La falta de fondos estatales impide el arranque de las mejoras proyectadas

Entre las obras más relevantes, la organización empresarial cita dos presas clave. La de Sellent, con una longitud de 158 metros, tiene un presupuesto de 30 millones de euros. La misma inversión requiere la presa de Vilamarxant, cuya finalidad es «la laminación de caudales que fluyen por el tramo bajo del Turia al objeto de minimizar los riesgos de inundación en Camp de Turia y l'Horta».

El análisis geográfico muestra cómo el bajo Turia a su paso por el área metropolitana de Valencia urge obras del Gobierno por valor de 80 millones de euros, con un plazo de ejecución recomendado entre 2017 y 2021. La cámara cita, entre otras, la conducción y derivación de drenaje entre Quart de Poblet y Aldaia, la adecuación y encauzamiento del barranco de La Saleta a su paso por esta población o el drenaje de causales al barranco del Poyo. De igual modo, no han arrancado las obras para proteger poblaciones ante crecidas del Turia desde la cerrada de la presa de Vilamarxant hasta su desembocadura.

Las más caras

110 millones.
Es la inversión que contempla el Plan General de Inundaciones del Júcar, destinado a reducir riesgos en pueblos de La Ribera.
42 millones.
Dinero que requiere la laminación y mejora del drenaje de la cuenca de la rambla Galinera, en Oliva.
40 millones.
Intervenciones en la cuenca del Poyo y Pozalet, en Valencia.

Todavía más importante es el esfuerzo económico se requiere en La Ribera. El Plan General de Inundaciones del Júcar requiere, según los contratistas, una inversión de 110 millones de euros. Contempla acondicionamientos de cauces en barrancos como Barxeta, Caseta y Murta y varias mejoras de la red de drenaje en entornos urbanos. Otra obra de 10 millones todavía sobre el papel tiene como fin proteger Alginet frente al riesgo de inundación.

Las obras pendientes afectan a Valencia, la Ribera, la Safor, la Marina y Castellón

El Gobierno se da un plazo de cinco años para algunos de los trabajos proyectados

La Confederación Hidrográfica del Júcar también ha planificado dos obras en la Safor por valor de 52 millones de euros. La laminación y mejora del drenaje en la cuenca del río Vaca «paliaría los efectos de las inundaciones en Tavernes, Simat y Benifairó de la Valldigna». Similares infraestructuras en la cuenca de la rambla Gallinera convertiría Oliva en una población más segura ante fuertes avenidas.

La Marina aguarda la ejecución de una veintena de obras de defensa ante trombas de agua proyectadas con una inversión de 81 millones de euros. Pondrían a salvo puntos de Xàbia, Calpe, Altea o l'Alfàs del Pi.

Mientras, la provincia de Castellón sigue pendiente del drenaje de la rambla de Alcalà para defender Benicarló o la ampliación de la capacidad de desagüe del río Seco en Castellón de la Plana. En suma, 61 millones.

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