Un problema mecánico atrapa 18 horas a 100 pasajeros de un ferry

El ferry 'Nápoles', escenario del incidente. / lp
El ferry 'Nápoles', escenario del incidente. / lp

Los viajeros de la línea Ibiza-Valencia tuvieron que dormir en el barco después de que un fallo en la rampa impidiera bajar los vehículos

Á. S./EFE VALENCIA.

El que entre el sábado y ayer vivieron un centenar de pasajeros del ferry de Ibiza a Valencia es posible que haya sido el viaje más largo de la historia de la línea. La causante de ello fue una avería en la rampa de salida de la bodega de carga, que provocó que más de un centenar de pasajeros hayan pasado la noche a bordo de un barco de la compañía Balearia ante la imposibilidad de sacar sus vehículos en el puerto de Valencia. En total, estuvieron 18 horas extras embarcados, hasta que pudieron pisar tierra ayer al filo de las 16 horas.

Todo comenzó el sábado sobre las 20 horas, cuando el navío Nápoles llegó a Valencia. Un problema en la rampa de salida impidió el descenso de los coches. Cuatro horas más tarde, los responsables del ferry habilitaron una pequeña pasarela para que bajaran las personas que iban sin coche, mientras que el resto quedaron retenidos en el interior durante toda la noche, más de 100 personas en este buque con capacidad para unas 900.

Según relató una de las afectadas, dentro del barco había tanto coches como camiones con «todo tipo de carga» e incluso caballos y perros, por lo que denunció la situación de «secuestro» que sufrieron los que viajaban con vehículos, que quedaron «paralizados en los garajes» o, como en su caso, dentro de las autocaravanas. Ante la avería en la rampa, esta mujer explicó que la naviera realizó «todo tipo de pruebas» y trató de «forzar máquinas» para abrir la puerta, lo que provocó temor en los afectados de que se pudiera producir un incendio. Denunció además que el sistema no disponía de «ningún tipo» de apertura manual y que no se dio aviso de estas maniobras a efectivos de bomberos o Protección Civil, por lo que los mismos afectados dieron aviso de su situación al 112.

Los pasajeros pasaron la noche en el barco, en camarotes facilitados por la naviera. Según fuentes de la empresa, los afectados, que han perdido noches de hotel o enlaces con otros viajes, serán indemnizados por las molestias.

Finalmente, a las 11 horas de ayer llegaron hasta el ferry dos grúas exteriores contratadas por Balearia para hacer descender «poco a poco» la rampa, lo que permitió la salida de los atrapados en torno a las 14 horas. «Ya podían haberlas llamado anoche», subrayó la afectada. Una vez fuera del ferry, los afectados rellenaron las hojas de reclamaciones correspondientes a la espera de la respuesta de la compañía, si bien esta mujer indicó que iba dirigida a otra sociedad y añadió que el ferry portaba la bandera chipriota en lugar de la española, algo que relacionó con el pago de impuestos.

En su experiencia, esta valenciana criticó también el estado de las instalaciones del buque, con «salidas de emergencias cerradas por candado» y «manivelas en los asientos sin protector», que le provocaron una herida en la pierna al clavarse un hierro oxidado al sentarse. De hecho, relató que, nada más salir del barco, se desplazó a un centro sanitario a ponerse la antitetánica.

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