La demanda de Medicina desborda la capacidad de los centros sanitarios en la Comunitat Valenciana

Aspirantes a las pruebas de formación sanitaria especializada realizadas en Tarongers. /J. Monzó
Aspirantes a las pruebas de formación sanitaria especializada realizadas en Tarongers. / J. Monzó

Las plazas para entrar en la carrera superan la oferta de formación obligatoria y siempre hay más aspirantes al MIR que puestos disponibles

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La carrera de Medicina se mantiene en lo más alto entre las preferencias de los nuevos universitarios de la Comunitat, un boom que hace que sea el grado más solicitado para entrar con grandes diferencias respecto al resto.

La demanda está íntimamente ligada al aumento de facultades en España, un fenómeno que no es ajeno a la Comunitat, lo que ha llevado a gran parte del sector, desde decanos hasta alumnos, a pedir medidas como limitar las plazas de nuevo ingreso ante el riesgo de aumentar los índices de paro o ante la realidad del éxodo forzoso al extranjero. Sin olvidar la gran oposición a la creación de más facultades.

Y es que el sistema sanitario, desde hace años, no puede acoger a todos los nuevos facultativos. Sólo en las universidades públicas, la demanda multiplica por cuatro las plazas MIR que ofrecen los centros de la autonomía. Según el informe sobre la última preinscripción, se recibieron 3.168 peticiones de acceso en la Universitat, la Jaume I y la Miguel Hernández. En cambio, en los últimos años las plazas de formación especializada en la Comunitat, a las que accede el graduado tras el MIR, no han pasado de 650. Lógicamente no todos cumplen el sueño de estudiar Medicina teniendo en cuenta que sólo entran, en las públicas, 530, una cifra que a priori casa con los puestos formativos citados. Sin embargo, en la ecuación hay que tener en cuenta también la oferta privada autorizada, que en la Comunitat, a través de la Católica y la Cardenal Herrera, eleva las plazas de nuevo ingreso hasta las 770.

En otras palabras, hay un desfase de más cien puestos que no podría absorber el sistema valenciano actual a no ser que se aumenten las plazas MIR. Y no se puede olvidar que el 80% del coste de la formación académica se financia con dinero de las administraciones autonómicas.

Aunque es cierto que no todos los que empiezan la carrera en las facultades valencianas acaban pese a ser expedientes brillantes y que aprobar el MIR permite elegir especialidad en cualquier zona de España, independientemente del centro de origen, los números siguen sin cuadrar. En la última convocatoria en la Comunitat acudieron a la prueba cerca de un millar de aspirantes, y había 620 plazas de especialidades ofertadas en la región. No sólo estaban los recientemente graduados en facultades valencianas, sino también los que no consiguieron plaza en convocatorias previas, renunciaron a las que podían elegir e incluso profesionales que tras terminar su residencia de varios años vuelven a examinarse por no gustarle la especialidad cursada o no integrarse en el mercado laboral.

En cuanto a la movilidad estatal, en el último MIR los aspirantes superaron los 13.000 en toda España, mientras que se ofertaron algo más de 6.000 plazas, que para el curso que viene se aumentarán en medio millar más. En cualquier caso, sigue habiendo un desfase entre la demanda, la oferta académica y las posibilidades de formación especializada, necesaria para ejercer legalmente.

Educación aspira a modificar la oferta de ciencias de la Salud para evitar saturar del sector

Desde hace años el Foro de la Profesión Médica, que agrupa a todos los actores representativos del sector, está alertando de la situación -que cada vez provoca más salidas forzadas al extranjero- especialmente a raíz del aumento de facultades de Medicina (42 en España).

En clave valenciana el último episodio se vive en Alicante, pues la universidad pública ha anunciado su intención de implantar la carrera en el 2018-2019. Está pendiente que se le dé el visto bueno al plan de estudios y que el Consell apruebe su implantación. La conferencia Nacional de Decanos de Medicina, las asociaciones de estudiantes y las facultades valencianas ya han mostrado su oposición, mientras que desde Alicante se considera que existe demanda fundamentada y las plazas MIR de la provincia son suficientes para dar cabida a otro centro.

Uno de los proyectos pendientes de la conselleria es el mapa de titulaciones para reordenar la oferta en sectores saturados o en riesgo. Basado en la negociación, abordará la situación de estudios como los de magisterio o de Ciencias de la Salud.

Tres mil futuros maestros llegan a las universidades

Aunque el mapa de titulaciones sigue en fase de elaboración, sí ha trascendido que uno de los sectores que se quiere abordar es el relacionado con el magisterio, algo que dio a entender la propia conselleria cuando informó de sus intenciones hace año y medio.

Si se observan las cifras de la última preinscripción, se desprende que las universidades públicas valencianas acogerán a 2.260 nuevos estudiantes en los grados de Maestro de Infantil o de Primaria. Si se suman a las plazas ofertadas por las privadas, la cifra supera los 3.600. En comparación, las oposiciones más jugosas de los últimos años, previstas para el año que viene, sumarán unas 3.000 plazas para las diferentes especialidades de estos cuerpos. Si los datos de nuevo ingreso se suman a los de alumnos en fase de formación -incluyendo los que cursan el máster necesario para ejercer en Secundaria-, el dato equivale a toda la plantilla de la red concertada. Y sin contar los miles de interinos que conforman las bolsas y se limitan a cubrir sustituciones que se generan durante el curso.

Han sido varias las voces que abogan por aplicar medidas restrictivas ante la elevada demanda y el aumento de plazas formativas. No sólo a nivel político se desliza la posibilidad de implantar un MIR educativo, sino que el propio Consejo Escolar del Estado ha apostado en años anteriores por establecer filtros previos a la formación inicial.

Otros ámbitos profesionales como el de la enfermería, la veterinaria, la odontología e incluso desde diferentes ramas de ingenierías también han alertado del riesgo que supone el exceso de oferta universitaria para el futuro laboral en sus respectivos sectores.

Temas

Consell

Fotos

Vídeos