«Pensaba que esto iba a ser un caos pero hay bastante vigilancia en la zona y se ha notado»

M. COSTA MONCADA.

Vecinos y hasta algunos padres de incógnito paseaban ayer por los alrededores del recinto con una mezcla de curiosidad y cautela. «Tengo a mi hijo ahí dentro y me he acercado para ver cómo va la fiesta. Pensaba que iba a ser un caos pero la vigilancia y los controles en toda la zona se han notado», relataba Asunción. Otros residentes de Masas comentaban que «el ruido de la música se escucha desde casa pero parece que lo tienen bastante controlado, al menos, de momento».

Más críticos se mostraban otros vecinos con lo que ocurría en calles y solares de alrededor. «Hemos visto a chavales orinar junto a la puerta de un colegio, con los niños dentro, y hay gente haciendo botellón. Es difícil controlar a tantos y, claro, cuando salen del recinto, pues acaban pasando este tipo de cosas. Ya veremos cómo se queda el pueblo de limpio cuando todos se marchen».

Tampoco la tormenta política desatada en el Ejecutivo de Monada por la organización del evento se disipó. Mano García, portavoz de Guanyem Montcada, socio de gobierno del PSPV, lamentó «la incapacidad para mantener dentro del orden a la cantidad de personas que han aterrizado en la localidad. Ha habido falta de respeto a las normas básicas de convivencia, a la ordenanza sobre consumo de bebidas alcohólicas e incluso a los vecinos con familiares difuntos por colocar los urinarios junto a la tapia del cementerio». También lamentó la «falta de respeto a la Corporación que votó mayoritariamente la paralización del evento y a los socios de gobierno por la poca transparencia y el incumplimiento de los acuerdos».

El portavoz del Partido Popular, Miguel Gallego, también criticó al PSPV «por organizar un evento a espaldas de sus vecinos, sin contar con ellos, y por la actitud prepotente y soberbia de la alcaldesa porque se han causado molestias y numerosos problemas para los vecinos del entorno por suciedad, consumo de alcohol y ruido».

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