Cerca de la mitad de los paneles informativos de Tráfico en la Comunitat no funcionan

Panel informativo de una carretera, en una imagen de archivo. / EFE/Víctor Lerena
Panel informativo de una carretera, en una imagen de archivo. / EFE/Víctor Lerena

El contrato de mantenimiento de los dispositivos expiró en abril, por lo que los carteles acumulan ocho meses sin reparaciones

DANIEL GUINDO Valencia

Miles de personas pasaron la madrugada del domingo atrapadas dentro de sus coches entre los kilómetros 60 y 95 de la autopista AP-6, en la provincia de Segovia. Una intensa nevada originó que cerca de 4.000 vehículos se quedaran bloqueados en la carretera, situación prácticamente idéntica a la vivida hace justo un año en la autovía A-3 a la altura de Requena. El suceso en la vía segoviana ha originado un cruce de acusaciones: mientras el Gobierno culpó a la concesionaria de no garantizar la circulación, la Dirección General de Tráfico (DGT) descargó la responsabilidad en los propios conductores, argumentando que se había anunciado con antelación la situación y recomendado que no se circulara. Y en mitad de toda esta polémica, ayer se hacía público que, en el caso de la Comunitat, prácticamente la mitad de los paneles informativos de tráfico de las carreteras no funcionan y que las cámaras de control permanecen estáticas, unos instrumentos vitales para la gestión del tráfico, especialmente en las épocas con las mayores inclemencias meteorológicas.

Así lo denunció ayer el sindicato CSIF, desde donde advirtieron que la falta de mantenimiento y de reparación está detrás de esta situación. La central sindical señaló que «la carencia de información en los paneles ha resultado especialmente reseñable el pasado fin de semana» y que, al menos hasta ayer, «todavía muchos no funcionan». Las consecuencias del escaso mantenimiento y la falta de inversión en este material, indicaron, destacan en especial en las carreteras de la provincia de Castellón, donde únicamente permanecen operativos alrededor del 10% de los paneles. En Valencia el porcentaje asciende al 40% mientras que en Alicante es algo superior y roza el 60%.

Por otra parte, desde el CSIF recordaron que el Centro de Gestión de Tráfico de Levante, ubicado en Valencia, abarca la Comunitat, Murcia, Albacete y parte de la provincia de Cuenca. «En esta extensa zona la supervisión de las carreteras se complica por la falta de movilidad de las cámaras de control, que permanecen todas fijas e imposibilitan que desde el centro de gestión puedan tener una visión panorámica de cada tramo vial», resumieron las mismas fuentes.

En esta línea, desde la central sindical también recordaron que el pasado mes de abril, hace ya ocho meses, expiró el contrato de mantenimiento con la empresa que se ocupaba, por ejemplo, de la conservación y reparación de los radares y las cámaras, cuestión que agravó la situación que ya se vivía en ese momento porque, hasta esa fecha, «se había ido reduciendo la prestación del servicio hasta mínimos», apreciaron desde el CSIF.

En resumen, esta situación provoca que no funcione gran parte del equipamiento que supervisa las carreteras de Alicante, Castellón y Valencia, por lo que el sindicato urge a que la DGT «dote de los medios y recursos necesarios a sus trabajadores para poder garantizar a los usuarios la máxima seguridad en las carreteras».

La situación de los dispositivos de tráfico de las carreteras valencianas deja mucho que desear. De hecho, LAS PROVINCIAS viene informando de esta problemática desde mediados del pasado mes de octubre, una situación que afecta tanto a los paneles informativos, como a las cámaras de vigilancia y a los radares de velocidad.

Desde la DGT ayer no pudieron atender a las preguntas de este diario, pero a finales de noviembre indicaron que la firma del acuerdo del nuevo contrato de mantenimiento de estos dispositivos no se espera hasta el próximo mes de febrero. Durante la Mesa Delegada de la DGT, el Gobierno «reconoció el problema» y achacó la falta de contrato a la ausencia del «visto bueno de la Abogacía del Estado», según fuentes sindicales.

La situación es especialmente crítica en la A-3. La autovía es una de las que registra un mayor movimiento de vehículos, junto a la A-7 y la AP-7. Sin embargo, la inoperatividad de las cámaras aumenta hasta la mitad. En todos los casos se debe a la insuficiencia de personal de mantenimiento para llevar a cabo la reparación de los equipamientos cuando se estropean. La DGT ha firmado una especie de 'contrato accidental', con menos personal, para atender las averías, pero «insuficiente» para resolver todas las contingencias, como denuncian desde CSIF.

Basta pinchar en la web de la DGT, que muestra las cámaras en tiempo real de las carreteras de España, para comprobar cómo muchas de las colocadas en vías de la Comunitat no recogen fotograma alguno, o incluso exhiben leyendas como 'imagen no disponible' o 'fuera de servicio'.

De nuevo aquí la A-3 se alza como ejemplo claro de lo que sucede. Mientras que las cámaras de Valencia aparecen la mitad con mal funcionamiento, en cuanto la autovía entra en el término de Cuenca (perteneciente a otro centro de gestión), los dispositivos de vigilancia funcionan casi en su totalidad.

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