Page tilda de «rapiña» el trasvase y los regantes le acusan de demagogia

Canal que comunica los embalses de Entrepeñas y Buendía del trasvase Tajo-Segura. / guillermo navarro/efe
Canal que comunica los embalses de Entrepeñas y Buendía del trasvase Tajo-Segura. / guillermo navarro/efe

El presidente de Castilla-La Mancha aviva la tensión, mientras los agricultores recuerdan que los pantanos recuperarán el agua en sólo diez días

JUAN SANCHIS VALENCIA.

La decisión de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, que ayer firmó Isabel García Tejerina, ministra de Medio Ambiente, de aprobar un trasvase de 60 hectómetros cúbicos ha desatado las iras del gobierno de Castilla-La Mancha. Lejos de intentar rebajar la tensión, el presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, echó ayer más leña al fuego y calificó en declaraciones recogidas por Europa Press de «pura rapiña económica» la transferencia.

García-Page aseguró que con esta medida «se enfrenta a un pueblo frente a otro» y volvió a recordar que mientras se ha aprobado un nuevo trasvase la desalinizadora de Torrevieja pagada por todos los españoles funciona al 30%».

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural manchego, Francisco Martínez Arroyo, por su lado, tildó el trasvase como «un error absoluto y una forma de engañar a los ciudadanos de esta tierra».

Los regantes valencianos mostraron su malestar por la posición que mantiene Castilla-La Mancha. José Antonio Andújar, presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (Fenacore), acusó al presidente castellano-manchego «de hacer demagogia». Insistió en el que García-Page sabe que al ritmo con el que se están recibiendo aportaciones en los pantanos de Entrepeñas y Buendía, de los que parte el trasvase, «el volumen de agua trasvasada se recupera en diez días». Además, puntualizó que Castilla-La Mancha «conoce que se espera la llegada de 100 hectómetros cúbicos procedentes del deshielo».

El presidente de los regantes valencianos añadió que «me daría vergüenza hacer el uso que está haciendo el dirigente manchego». Recordó también que los pantanos de Entrepeñas y Buendía casi doblan la cantidad de agua almacenada en los embalses del Segura. Andújar añadió que la comisión se había limitado a cumplir la ley, «al igual que cuando nosotros pedimos un riego de socorro y se nos negó acogiéndose a la legislación», aclaró.

En la misma línea que Andújar se manifestó Andrés del Campo, presidente de la Federación de Nacional de Comunidades de Regantes de España (Fenacore), en declaraciones recogidas por la Agencia Efe. «Hay que terminar de una vez con la contaminación política del agua para conseguir votos», aseguró. Para Del Campo, «hay agua para todos» y recordó que con la aprobación del trasvase al Segura lo único que se ha hecho es cumplir la ley. «Hay agua disponible, la legislación lo ampara y los regantes lo necesitan», insistió.

«Buena noticia»

Desde Asaja Alicante, su presidente, Eladio Aniorte, calificó de «buena noticia» la aprobación del trasvase, pero lo calificó de insuficiente. Aniorte criticó que en cualquier caso «los políticos no han hecho nada para solucionar el problema hídrico del sureste español» y se refirió que la única posibilidad «es traer agua de donde hay, de los ríos con caudal abundante». En este sentido, reclamó medidas que «garanticen el futuro».

El presidente de la Comunidad General de Riegos de Levante, Javier Berenguer, indicó ayer que la propuesta es un «respiro muy importante» para los agricultores alicantinos. Recordó que estaban «prácticamente sin agua para pasar estos meses» y han tenido que echar mano de la procedente de la desalinizadora de Alicante.

Desde Ecologistas en Acción se criticó la decisión del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente y denunciaron que la ministra Isabel García Tejerina se había plegado a los intereses de la industria agroalimentaria levantina.

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