Una red pagaba 39 euros al mes a los trabajadores que explotaba en el campo

Una de las habitaciones donde dormían varias víctimas. / guardia civil
Una de las habitaciones donde dormían varias víctimas. / guardia civil

El grupo desarticulado por la Guardia Civil prometía a sus víctimas sueldos de 1.600 euros y las hacinaba en 'pisos patera' de Sueca

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

La Guardia Civil de Valencia ha desarticulado una banda lituana que explotaba a compatriotas en trabajos agrícolas y les pagaba un sueldo de 39 euros al mes. La operación contra la trata de personas, que contó con la colaboración de la policía de Lituania y fue coordinada por Europol, se ha saldado con la detención de seis integrantes del grupo delictivo y la incautación de 140 plantas de marihuana.

Según las investigaciones, un miembro de la banda desmantelada captaba a las víctimas en su país tras ofrecerles falsas expectativas laborales. El individuo les prometía la posibilidad de residir en una vivienda digna y un trabajo bien remunerado con un sueldo de entre 1.200 y 1.600 euros al mes.

Los inmigrantes eran trasladados a España en furgonetas del grupo delictivo, aunque algunos también viajaron en autobuses de línea. Una vez alojados en varias casas de localidades valencianas, el jefe de la organización les decía que habían contraído una deuda por el viaje. También les descontaba una gran parte del salario por los gastos de manutención y el traslado a los campos donde trabajaban, y algunos «cobraban tan solo 39 euros mensuales», según informó la Guardia Civil.

La banda obligaba a los inmigrantes a residir en casas en condiciones infrahumanas y con conexiones ilegales de luz. Allí malvivían en habitaciones o buhardillas sin agua caliente tras duras jornadas de trabajo. Además, las víctimas sufrían malos tratos físicos y psicológicos y tenían que cuidar a los hijos de algunos miembros del grupo.

La Guardia Civil realizó cinco registros domiciliarios en Sueca, Mareny de Barraquetes, Náquera y Olocau, donde auxiliaron a 12 personas que vivían hacinadas en 'pisos patera' en condiciones insalubres. Otro método de financiación de la banda era el tráfico de droga. El cabecilla de la organización se lucraba con la venta de marihuana. Los agentes le intervinieron unas 140 plantas de esta droga y los aparatos necesarios para cultivarla en un recinto cerrado.

Durante los registros, los agentes se incautaron de 10.450 euros y de contratos de alquiler y de líneas de teléfono a nombre de las víctimas. La documentación de los inmigrantes estaban también bajo custodia de los cabecillas del grupo para asegurarse de que no iban a huir.

Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de junio, cuando la Guardia Civil detectó la presunta explotación de un grupo de lituanos en campos de cítricos en la provincia de Valencia. Tras las correspondientes investigaciones, los agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Valencia detuvieron a cuatro hombres y dos mujeres de nacionalidad lituana, de edades comprendidas entre los 29 y los 60 años, como presuntos integrantes de la organización. Estas personas están acusadas de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, contra el derecho de los trabajadores, falsificación de documentos, tráfico de drogas, lesiones, coacciones y pertenencia a organización criminal.

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