Los padres recelan del pago de las extraescolares de la jornada continua

Padres votando la jornada continua en un colegio. / damián torres
Padres votando la jornada continua en un colegio. / damián torres

Las ayudas que prevé la conselleria a familias con pocos recursos también incluirán a las de centros que mantengan el horario partido

J. BATISTA VALENCIA.

La modificación que prevé la Conselleria de Educación en la normativa que regula la jornada continua, la posibilidad de que las familias paguen por las extraescolares de oferta obligatoria, ha generado «dudas» entre las principales organizaciones de Ampas de la escuela pública, que pedirán aclaraciones en el encuentro con la administración previsto para mañana.

La confederación Gonzalo Anaya, que desde el principio exigió la gratuidad para evitar discriminaciones por motivos económicos, dijo ayer que no entienden «a qué se refiere la administración con la idea de que las actividades no tendrán carácter lucrativo, ni si el cambio en la norma supone algún cambio sobre la gratuidad de estas actividades enmarcadas fuera del horario lectivo». «Creemos que es necesario plantear estas dudas antes de concretar unas modificaciones que consideramos que siguen aportando ambigüedad y dan pie a interpretaciones variadas y a la aplicación diferenciada entre centros», añadieron.

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En síntesis, la Gonzalo Anaya no tiene claras las consecuencias de la modificación normativa, de la que ayer dio más pistas el conseller de Educación. Marzà dijo que en un principio se pensó que «la mejor manera era poner que fueran gratuitas» para evitar exclusiones, «pero es cierto que en la gestión muchas Ampas nos han dicho que ellas sí que tienen la capacidad de poder pagar y eso no implica que se discrimine a los que no tengan recursos». De ahí que se le «pegue una vuelta» a la orden, «de manera que no se quede nadie excluido pero que puedan pagar aquellos que quieran y puedan, siempre que no se haga la actividad con ánimo de lucro, es decir, que no haya un beneficio más allá del pago de las nóminas de las personas que hacen la actividad».

Aclaraciones

En este sentido, la confederación de Ampas Covapa aplaudió esta «flexibilidad» y recordó que defendió esta opción desde el principio, siempre que las familias con menos recursos tuvieran algún tipo de ayuda pública, como sucede con el comedor.

Sin embargo, también pedirá a la conselleria que clarifique a qué se refiere con «ánimo de lucro». «Da la sensación de que indirectamente apunten a que las asociaciones de padres ganamos dinero con esto, creando una sombra de duda, cuando en realidad cumplimos una función social. No tener ánimo de lucro no es incompatible con generar beneficios, pues las Ampas no se reparten el dinero que consiguen. Y si alguien tiene constancia de que alguna lo hace, debe denunciarlo», explicó el presidente, Ramón López. Al fin y al cabo, los remanentes, si existen, se generan gracias a las cuotas de los socios, principal ingreso de las organizaciones.

«Con la redacción planteada se puede entender que las asociaciones no podremos organizar las actividades, cuando venimos haciéndolo desde hace años, acercando un servicio a los padres al que resultaría más difícil de acceder y más caro», dijo. En cambio, sí valoró de manera positiva que el resultado de la consulta a las familias sea válido durante tres cursos «en aras de la convivencia» en los centros, una idea que comparte la Gonzalo Anaya, pues evita «desgastes» en las escuelas.

En cuanto a cómo evitar exclusiones por motivos económicos en las actividades, el secretario autonómico Miguel Soler añadió que no tratarán de manera distinta a las familias de centros con jornada partida, pues igual que las de la continua se beneficiarán del sistema que se determine en los próximos meses, por ejemplo, a través de la renta. Se quiere evitar así diferenciaciones en función del horario.

Las vespertinas, excluidas

Eso sí, concretó que en estos casos se cubrirán aquellas que se programen entre el comedor y las clases vespertinas, y no las organizadas después de las 17 horas, con el argumento de que la administración debe centrarse en regular lo que sucede dentro del horario escolar. Además, se trabaja en la elaboración de un catálogo de actividades a ofertar, en base a su beneficio pedagógico y valor añadido para los alumnos. También comentó que hay ayuntamientos que cofinancian la extraescolar de la jornada continua con un copago de las familias, de entre cinco y 20 euros al mes, de ahí que hayan optado por flexibilizar la oferta.

Por su parte, el sindicato Csi·f pedirá a Educación que mantenga la obligación de que las actividades de la jornada continua sean gratuitas al considerar que son viables, como se ha demostrado estos años, y para evitar incertidumbres a las familias. También exige que el cambio de horario se pueda votar cada año.

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