Optimismo frente a un futuro incierto

Los valencianos consiguen emanciparse antes que el resto de españoles, pero tienen menos oportunidades en el mercado laboral La mitad de los jóvenes cree que su situación mejorará y la mayoría se resigna a seguir estudiando ante la falta de trabajo

MAR GUADALAJARA VALENCIA.

Les aconsejan por los estudios con más salida, les insisten en seguir formándose después de terminar la carrera pero, al mismo tiempo, deben conseguir experiencia laboral. Les advierten de las dificultades para trabajar, que las empresas ya no contratan a nadie y que necesitan más idiomas, porque es probable que tengan que irse al extranjero. Pero ¿qué piensan ellos? ¿Cómo afrontan la situación actual? Los jóvenes son uno de los colectivos más vulnerables en la sociedad después de la crisis y siguen padeciendo sus consecuencias. El barómetro del 'ProyectoScopio' del 2017, realizado por el Centro de Reina Sofía sobre la Adolescencia y la Juventud, revela que los lastres de España son el empleo y la emancipación en los jóvenes del país. Ellos son optimistas, piensan que su situación personal va a mejorar. Casi el 50% de los jóvenes cree que mejorará, frente a un 7% que considera que irá a peor.

Hoy en día los jóvenes están dispuestos a todo, saben a lo que se enfrentan y han asumido su situación. El 68% está dispuesto a trabajar en cualquier sector, aunque no tenga relación con su formación y con aquello que ha estudiado.

Aunque los resultados de la encuesta revelan una pérdida de la vocación, también se aprecian las ganas de trabajar y salir adelante. Ser independientes. Aun así, el 68% reconoce que tendrá que seguir con su formación para estar más preparado. Hacer un máster, más cursos de varios créditos en la universidad, empezar otra carrera... Siguen estudiando porque no hay trabajo. La Comunitat está a la cola en creación de empleo juvenil y supera a la media española en desempleo entre los jóvenes de 16 a 29 años.

A pesar de ello, los valencianos consiguen vivir sin depender de sus familias antes que el resto de españoles. La Comunitat está por encima de la medida española en el Índice de Emancipación y más próxima a la media europea, por delante de países como Grecia y de comunidades autónomas como Cataluña o País Vasco.

Muchos renuncian a las comodidades de vivir en casa de sus padres. El 46% cree que tendrá que recortar el gasto en 'hobbies', ocio y tiempo libre. Buscan el modo de desprenderse de la ayuda familiar poco a poco. Vuelven al trueque y comparten hasta la ropa. Las prácticas de economía colaborativa son cada vez más empleadas. El 57% de los jóvenes las ha utilizado. Desde compartir la conexión a internet, el coche o la ropa hasta participar en campañas de 'crowdfunding' o hacer compras de segunda mano.

Si hay algo de lo que puedan presumir, es de la capacidad del colectivo juvenil para controlar las nuevas tecnologías. En el uso de las llamadas TIC, los jóvenes de la Comunitat están a la cabeza, incluso por encima de la media europea. Al mismo nivel que en Luxemburgo y por encima de países como Reino Unido o Alemania. Reinventarse o morir. Esa parece ser la filosofía a la que se aferran los jóvenes que intentan plantan cara a las dificultades del mundo laboral.

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