Las mayores oposiciones para profesores llegan con el valenciano como mérito principal

Aspirantes en una oposición docente antes de una prueba./LP
Aspirantes en una oposición docente antes de una prueba. / LP

Disponer de los títulos que acreditan el dominio avanzado de la lengua propia dará más puntos que la nota de la carrera, un máster o cualquier idioma extranjero

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La Conselleria de Educación convocará en verano las oposiciones docentes más grandes de las últimas décadas, con 3.000 plazas para convertirse en funcionario de carrera en centros de Infantil y Primaria. El borrador de la convocatoria se tratará en la mesa sindical de mañana e incluye varias novedades, algunas por imperativo legal.

Como no puede ser de otra forma, la Comunitat se adapta a los cambios introducidos por el ministerio para facilitar el acceso a los profesores interinos, y además, se mantiene la discriminación positiva hacia el valenciano, cuyos títulos oficiales más elevados pueden convertirse en un factor diferencial, pues permitirán al opositor sumar dos puntos en la fase de méritos, sobre una escala de diez. Es el certificado que más puntuación otorgará, por encima de estudios de postgrado, otros idiomas o trabajos de investigación, por poner varios ejemplos.

Los aspirantes que superen las pruebas selectivas pasarán a la fase de concurso, donde se valoran los méritos que han aportado, y que se organiza en tres apartados. En la experiencia docente previa se tienen en cuenta los servicios prestados en las aulas. En este caso se introducen los cambios del ministerio que permiten sumar hasta siete puntos en total y no cinco como hasta ahora.

En la formación académica se valora el 'currículum' del opositor, desde la nota media de la carrera exigida para optar a la plaza (1,5 puntos como máximo) hasta la formación complementaria, desde másteres y doctorados (un punto) hasta premios extraordinarios (0,5), otras carreras cursadas (un punto) o titulaciones de régimen especial o FP (entre 0,5 y 0,2). También se recogen los certificados de escuelas oficiales de idiomas -al menos un B2-, valorados con medio punto.

Los aspirantes se disputarán 3.000 plazas de maestros, la mayor oferta en décadas | También entran en vigor los cambios del ministerio para facilitar el acceso de los profesionales interinos

Los dos apartados citados los establece el ministerio y son iguales en todas las comunidades, por lo que la autonomía regional se limita al tercero, el de Otros Méritos, donde se puede sumar un máximo de dos puntos y en el que la conselleria ha decidido que los opositores que tengan el nivel C2 de valenciano o el Diploma de Mestre en Valencià los consigan sin necesidad de aportar más méritos. Ni el título equivalente ni la capacitación de lengua extranjera están a la misma altura, y lo mismo sucede con cualquiera de las titulaciones permitidas en la parte de formación académica.

Cabe destacar que en el segundo apartado también se puede aportar el conocimiento de idiomas, aunque sólo en base a certificados de escuelas oficiales, mientras que en el de Otros Méritos sí se pueden usar otros certificados de entidades autorizadas. Esta dualidad, que se debe a que cada parte depende de una administración, permite jugar con los méritos. Por ejemplo, se puede sumar medio punto con un C1 de inglés en el de formación académica y otros dos con el C2 de valenciano.

Csi·f reclama que se cubran cientos de plazas en centros específicos

El sindicato Csi·f ha logrado el apoyo de la Junta de Personal, máximo órgano de representación de los trabajadores, para instar a la conselleria a convocar comisiones de servicios para cubrir puestos específicos. Este procedimiento, que el año pasado no se articuló, abarca cientos de plazas en aulas de Comunicación y Lenguaje, unidades pedagógicas hospitalarias, en centros penitenciarios, en el centro específico de Educación a Distancia o en el complejo de Cheste.

La organización ha presentado un escrito para exigir esta convocatoria como ya hizo en 2016, pero no en 2017. La central sindical recuerda que la resolución impulsada por la administración en 2016 señalaba que «con el objeto de otorgar una respuesta adecuada por parte de la Administración (a determinados puestos) y mantener un modelo de calidad, hace falta una convocatoria específica para cubrir, mediante comisión de servicios, las plazas vacantes». La organización recuerda además que «esta necesidad sigue existiendo aunque no se haya vuelto a convocar».

Por último el sindicato señala que la convocatoria supondría «una oportunidad de movilidad para funcionarios de carrera». También reivindica un concurso de traslados amplio, que cubra las necesidades actuales, y el denominado 'concursillo'. Este último procedimiento, que ya funciona en otras autonomías, consiste en un sistema paralelo a otros procesos de provisión de puestos que favorecería «las condiciones laborales, familiares y económicas de los docentes sin coste para la conselleria».

Semejante valoración de la lengua propia no es nueva, pues ya se aplicó en las oposiciones de 2016, las primeras del Botánico, que sumaron 482 plazas de maestro, o en las últimas de FP. La principal diferencia tiene que ver con la cantidad, pues la oferta del nuevo proceso selectivo es la mayor en décadas, lo que provocará un aumento exponencial de los aspirantes afectados por este tipo de baremación. Aunque pueda pensarse que la discriminación positiva busca favorecer a los opositores valencianos respecto a los de otras regiones, en realidad el filtro ya lo establece el requisito lingüístico exigido para participar.

Por último, las oposiciones incluirán el nuevo cálculo de la nota final, también por indicación ministerial. El 60% de la calificación saldrá de las pruebas y el 40% de la valoración de los méritos, frente al 66,6% y el 33,3% actual.

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