A VUELTAS CON EL RELATO

El dichoso y manido 'palabro' viene al pelo para certificar lo que le ha faltado al Valencia CF

BELVEDEREPABLO SALAZAR

Hay palabras que se ponen de moda y de tanto usarlas acaban significándolo todo, que es tanto como decir que no significan nada. Relato es una de ellas. Hace unos años nadie empleaba el término relato, más allá del ámbito estrictamente literario, pero de repente se instaló en los discursos y en los artículos y ahí sigue, inasequible al desaliento. Claro que puestos a elegir, prefiero mil veces lo del relato al «serán de la partida» que utilizan los periodistas radiofónicos y que con sinceridad no sé de dónde se lo han sacado ni por qué ni para qué. Antonio Burgos ironiza magistralmente en su columna de ABC acerca del tertulianés y las construcciones artificiales, pretendidamente cultas pero en realidad pomposas, cursis en ocasiones, horteras incluso, como la de «salir de la zona de confort», innecesarias la más de las veces, como «poner en valor», o directamente incorrectas, como «la rigurosidad», ¡puajjj! Pero el caso es que ahora mismo, sentado ante el teclado, no se me ocurre otra palabra que relato para expresar lo que quiero decir, para tratar de sintetizar en las menos de 300 palabras que me quedan lo que fue el pasado jueves la presentación de 'Bronco y copero', el libro de Paco Lloret, en una tertulia de Aula LAS PROVINCIAS que contó con la participación del autor de la obra, de Juan Martín Queralt, de Héctor Esteban, jefe de Deportes del periódico, y del arriba firmante, y en la que se vino a decir que es una pena, una más, que los valencianos valencianistas no conozcan bien la historia de su propio club, que no sientan la legítima autoestima de pertenecer a una entidad que desde hace casi cien años ha paseado el nombre de la ciudad, la provincia y el reino, comunidad o país, a gusto del consumidor, por todo el mundo, que lo mismo que ha cosechado triunfos memorables ha caído víctima de depresiones y letargos, que ha sido la niña de los ojos de escritores como Max Aub, Paco Brines, Manolo Vicent o Rafael Chirbes, pero que por no tener no tiene ni un museo que reúna copas, banderines y banderas, fotografías, páginas de periódicos, programas de los partidos, balones y camisetas, maquetas del estadio y todo lo que debe tener un museo de un equipo con un siglo de antigüedad, orgulloso de su historia y de lo que representa. Sí, digámoslo claro y recurramos a esa palabreja porque ahora mismo no encuentro otra: al Valencia le ha faltado un relato basado en los hechos, no en leyendas de clubes que lucharon contra la dictadura cuando las imágenes demuestran justamente lo contrario. Paul Preston mintió, o no se informó bien, pero da igual, el Barça es més que un club, el Madrid es el mejor equipo de todos los tiempos y de todas las galaxias, el Atleti era el pupas y ahora no sé qué es, hasta el Sevilla es el equipo que no se rinde nunca... ¿Y el Valencia?

Fotos

Vídeos