ESTE VALENCIA TIENE DUENDE

FERNANDO GÓMEZ

Tarde noche sorprendente de Copa, casi completa si no llega a ser por la victoria final del Valencia CF sobre el Alavés. Victoria al fin y al cabo, en un partido en el que los visitantes, seguramente, merecieron más de lo que lograron. Y un resultado menos favorable para los nuestros, aun siendo salvable, podría haber complicado muchísimo el pase a semifinales. Las espadas están en todo lo alto, y aun así, se me hace muy cuesta arriba pensar que el Valencia perderá el partido en Mendizorroza. Pero hasta el rabo todo es toro y al menos, los forasteros, han conseguido lo que se proponían, estar vivos para la vuelta en su estadio. Y todavía pudo ser mejor para ellos.

Y tiene mucho mérito. Un equipo que lucha por no descender, por lograr mantenerse en Primera División y que compite tan bien en una Copa de su Majestad el Rey que ni le va ni le viene, es digno de alabar. Abelardo ha conseguido que sus jugadores siempre plasmen sobre el terreno de juego lo que se les pide. Tener una identidad y, juegue quien juegue, da igual contra quien se juegue, y en que competición, mantenerla siempre en cualquier compromiso. Se lo juegan todo en la liga, y fueron fiables en la Copa. Una gran alegría comprobar que hay futbolistas y entrenadores que quieren disfrutar y rendir en cualquier escenario y en cualquier situación de la misma forma.

Y un Valencia del que se esperaba más. Insisto, creo que somos favoritos, pero no pensábamos que se nos complicaría de esa manera y en estas circunstancias. Y suele pasar, aunque disputes el partido con todo, y decidas acudir al compromiso con tus mejores galas, el factor anímico siempre se puede hacer presente e influir negativamente en el favorito. Y no entramos en el partido de forma conveniente, la que correspondía a la importancia del encuentro. Varias oportunidades del rival, pocas de los tuyos, y sensación de apatía, eso de no hace falta correr tanto hoy porque lo vamos a sacar seguro. Y viene aquella manida frase de: «si no quieres cuando puedes, quizá luego no puedas cuando quieras». Un Valencia falto de ideas, espeso, bien amarrado por los contrarios, con escasa creación, y con relativa ausencia de buen rendimiento en futbolistas que de alguna manera están sobre el campo para ofrecer desequilibrio, velocidad y finalización. Y después, la tan comentada dinámica del Valencia. Que el Alavés se ponga por delante en el marcador y que, primero Guedes haga gol cuando tira a centrar, la pelota sale desviada, y Sivera se la traga, sólo le pasa a los equipos con duende. Además, expulsión tras el empate a uno, y segundo del Valencia. Un dos a uno que complica bastante, bajo mi punto de vista la eliminatoria a los vascos, aunque hayan marcado en Mestalla y la derrota sea por la mínima.

La diosa fortuna está con nosotros, y el equipo intentará, además de con trabajo y buen rendimiento, aprovecharla al máximo. La Copa es una competición en la que nos gustaría llegar muy lejos, y me refiero a ellos, los verdaderos responsables de su posible obtención. Vamos a ello.

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