Universidad relacional

AGUSTÍN DOMINGO MORATALLA

Con la puesta en marcha del programa Horizon 2020, la Unión Europea empezó a promover el concepto de Investigación e Innovación Responsable (Responsive Research and Innovation, RRI). Con ello los gestores de las políticas de Ciencia y Tecnología de la UE están incentivando la creación de unidades de RRI para que la actividad investigadora sea responsable. No lo han hecho para recordarles a las universidades que deben pensar más en la sociedad que en sí mismas, sino promover un nuevo modelo de universidad.

Hasta ahora, se estaban organizando en términos de responsabilidad social, es decir, orientaban la actividad innovadora y científica al servicio de la sociedad. Para potenciar esta orientación se crearon las unidades de Responsabilidad Social Universitaria (RSU) con las que se han potenciado las actividades de extensión universitaria que han mejorado la relación entre la academia y los ciudadanos. Estas unidades mostraban que la ciencia y el conocimiento están 'en' la sociedad y son 'para' la sociedad. Como si hubiera que recordarles a los trabajadores universitarios que no viven en una torre de marfil separados de sus vecinos.

Las unidades de RSU comenzaron reglamentándose, dotándose de técnicos que filtran, inspeccionan y criban lo que se hace en las universidades, para orientar la dinámica investigadora según seis criterios impuestos desde el último programa marco: participación ciudadana, género, gobierno abierto, comunicación científica, ética y gobernanza. No piensen que se tratan de sesudas categorías científicas, sino de las seis oficinas de la correspondiente dirección general. Por eso, otros expertos incluyeron la sostenibilidad y la justicia social, que hasta entonces estaban desamparadas.

La sustitución de la RSU por la RRI ha contribuido a la unificación del trabajo que se hacía en los seis despachos y ha obligado no sólo a repensar los servicios de extensión universitaria sino la naturaleza misma de la universidad. Hay que pensar la innovación científica de forma nueva, no en términos sustantivos o demarcacionistas sino en términos relacionales. Es decir, una actividad que no se realiza solo 'en' y 'para' la sociedad, sino 'con', 'desde' y 'junto a'. De esta forma, estamos ante una corresponsabilidad mutua y no una simple responsabilidad social.

Estamos ante un modelo basado en la calidad relacional de dos elementos nuevos: la conectividad (redes de conocimiento) y la robustez sociotécnica. No solo se abren nuevos escenarios para la investigación y la innovación, sino un nuevo modelo de gobernanza. Modelo que exigirá cambiar formas ancestrales de gestión como claustros, facultades y departamentos. Entre la universidad tradicional y la universidad empresarial emerge la universidad relacional, caracterizada por el cuidado diligente de la sociedad, la conectividad y la corresponsabilidad.

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