'Tots a la veu' de Vallivana

FERRAN BELDA

Vicent Soler, inventor del señuelo, puede darse por satisfecho. El tantarantán de la discriminación financiera de la Generalidad Valenciana está calando hasta las capas más hidrófugas de la sociedad, la de los otrora descreídos periodistas. Días hay en que, salvo excepciones como la presente, los medios de comunicación valencianos parecen una tertulia de RTVE: (casi) todos son críticos con la oposición, que, como todo el mundo sabe, ni pincha ni corta el bacalao. Los chorreos que le están pegando a nuestros discrepantes por no sumarse al cortejo que está formando el Consell para manifestarse dónde y cuándo a él le convenga son ya de escándalo. Porque no sólo les atizan los veletas y los de la cuerda. Les están arreando también prestigiosos informadores. Colegas que descreían de los agravios que esgrimía Lizondo para enardecer a su electorado o que denunciaban el verdadero fin de la Fundación Agua y Progreso están zurrándole la badana ahora a cuantos se «desmarcan de la estrategia de Puig» (sic) como si no se tratara de otro cebo. De un engañabobos que precisó de un 'ego te absolvo a peccatis tuis' indecente: La falaz minimización previa del impacto de los derroches y las distracciones del PP en la deuda y en el déficit de la Generalidad para que cuadraran los números de la llantina.

Y no vean con qué vehemencia se emplean. El primer director en salir al palenque a defender «la estrategia de Puig» tuvo para todos, incluido Podemos por «ponerse de perfil», como el PP; se nota que «aún no tiene claro su sitio». Pero es que «a la ciudadana Mari Carmen Sánchez», portavoz de Cs, le dijo de todo, empezando por que «le ciega España». Vade retro. De Isabel Bonig se ocupó más otro directivo periodístico. Y esa es la suerte que tuvo la presidenta del PPCV porque éste, menos transido de patriotismo, sólo la acusó de «desmarcarse de los actos reivindicativos de otoño» por miedo «a no ser la elegida como cartel electoral para 2019». Al presidente de la CEV Salvador Navarro, que también se ha mostrado renuente a participar en la zarabanda, de momento, sólo le están achuchando para que se achante. Pero que no se confíe. El Consell y sus adláteres están en un plan que no tardarán en ser igual de intolerantes con los tibios que con los renuentes. Pasos en esta dirección dio varios miles el nº 2 del PSPV Manuel Mata el pasado día 1. En un comunicado, un texto por tanto meditado, repitió cuatro veces que tachar de populista esta iniciativa incapacita a González Pons como elegible. Una fascistada que nadie le ha exigido que retire porque tampoco ha habido quien se escandalice al leerla. Los más de 11 millones de euros gastados por el Consell en propaganda en lo que va de año están logrando prodigiosas complicidades. El plumilla que no canta el estribillo de la campaña lo tararea. «Valencians: tots a una veu: Vixca la Mare de Déu!» De Vallivana, por supuesto.

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